Alan Gross, Estados Unidos y la bola de nieve


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Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu@JimmydeCuba

Las recientes revelaciones sobre el Zunzuneo han servido para mostrar –una vez más- la verdadera cara de la USAID y con ello echar por tierra los argumentos de que las intenciones de Alan Gross en Cuba, eran puramente humanitarias. Precisamente los últimos acontecimientos han llevado a Gross a iniciar una huelga de hambre hasta que se solucione su situación, o para decirlo con otras palabras hasta que el gobierno norteamericano lo saque del problema en el que lo metió.

Ya en un post anterior hablé sobre la posibilidad de realizar un canje de Alan Gross por nuestros tres hermanos que aún están presos en los Estados Unidos. Las negociaciones se pueden hacer con total discreción entre los dos gobiernos y al final enfocar el asunto como una solución humanitaria para todos los implicados. Obama tiene el poder para hacerlo y Cuba hoy muestra una vez más su disposición.

Si el gobierno de los Estados Unidos se decide por el canje, recibirá el apoyo de la opinión pública, tan influenciada por aquello de “no dejar a nadie atrás”, solo se opondrán los cultivadores del odio que han basado su carrera política en satanizar al gobierno cubano y engañar a sus electores, pero esos, ya no cuentan con el capital político como para representar un obstáculo.

Después de casi 16 años en prisión, ya no es posible que el gobierno de los Estados Unidos haga justicia con Gerardo, Ramón y Antonio. Este será un caso que sin dudas algún día será objeto de estudio en universidades norteamericanas por las irregularidades cometidas, entre ellas el pago a periodistas por parte del gobierno.

Liberarlos entonces será lo más práctico para ese gobierno, pues además de quitarse una pesada carga que genera tanta solidaridad en el mundo, recupera a Alan Gross y con ello pone fin a un problema que ellos mismos crearon y que amenaza con crecer en su contra como una bola de nieve .