La agricultura cubana y sus laberintos

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agricultura_campesino_cubano Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

Si el hombre sirve, la tierra sirve. José Martí

En Cuba la producción de alimentos fue declarada un tema de seguridad nacional. Sin embargo se ha convertido en algo habitual y casi endémico escuchar en la Asamblea Nacional sobre los incumplimientos en la producción de los principales productos agropecuarios; provocando el gasto de 2 500 millones de dólares anuales en compra de alimentos.

Hace 20 años la Unión Soviética (URSS) era uno de los principales importadores de alimentos.Hoy los países de la ex Unión Soviética se han insertado en el comercio agrícola mundial, no como importadores sino exportando. En estos momentos están entre los principales exportadores de granos del mundo compitiendo de igual a igual con Estados Unidos, Argentina y Brasil.

Raúl Castro explica,en unos de sus discursos, cómo enseñamos a cultivar café a los vietnamitas, convirtiéndose pocos años después en el primer país exportador del aromático grano y nosotros, en cambio, en fieles importadores. Es vergonzoso escuchar cosas como estas. Estoy convencido que la construcción del socialismo no tiene nada que ver con la ineficiencia agrícola aunque un análisis rápido y superficial de los hechos históricos demuestre lo contrario.

El recurso más seguro y duradero con que cuenta esta isla es la tierra, con bloqueo económico, con guerras internacionales o crisis financieras a escala planetaria, siempre va a estar ahí. Lo único que se necesita es hacerla producir; pero qué trabajo nos cuesta.

Está demostrado que sin el apoyo estatal es imposible desarrollar la agricultura en cualquier sistema político. Los acérrimos defensores de las políticas neoliberales no se atreven a aplicar sus teorías en el sector agrícola porque saben las consecuencias que le depara. Pero: ¿cuál es el papel que debe desempeñar el Estado respecto a la agricultura?

En los últimos años se ha experimentado un giro de 180 grados en las políticas respecto a la agricultura.Anteriormente los mecanismos económicos existentes y las políticas trazadas convirtieron a la agricultura en uno de los sectores más desamparados del país. Se llegó a preferir comprarle a los agricultores dominicanos sus cosechas de hortalizas antes de crear cuerpos jurídicos que permitieran pagarle de forma directa a nuestros campesinos por la misma cosecha. Aunque estas medidas fueron rectificada tiempo después aún estamos sufriendo sus consecuencias

En este artículo me referí cómo un ganadero fue obligado por ley a incinerar dos vacas que pudieron haberse aprovechado su carne. Ese mismo campesino, le vende parte de su ganado, para producir carne y sus derivados, al Estado que es el único comprador. Después de 6 meses aún no le han pagado sus reses, tampoco nadie se le ha acercado para darle una explicación de lo que ha pasado. En esta misma situación se encuentran varios campesinos.

De forma independiente me di a la tarea de investigar cuáles eran las causas. Resulta que la empresa agrícola“intermediaria“utilizó el dinero de los ganaderos para pagar deudas de gastos de administración, quedándose sin liquidez. Es paradójico que dicha empresa está diseñada para asesorar, ayudar y contribuir a que los campesinos produzcan con eficiencia.

No es necesario explicar cuanto malestar,disgusto y desconfianza puedan sentir estos campesinos por dicha empresa estatal y sus dirigentes. Son incalculables las afectaciones directas al ciclo productivo que ha provocado esta cadena de impagos.¿Qué mecanismo legal o económico protege al campesino de tales abusos? Si existieran,ellos no lo conocen. ¿Es necesario que las actividades productivas cuenten con tantos intermediarios y burocracia?

Escuchar a un campesino decir: “prefiero echarle la leche de mis vacas a los puercos antes de vendérsela al Estado”, resulta muy preocupante; hay algo en el mecanismo que no está funcionando. Resulta que se creó un sistema que se implantó en todo el país para el acopio del preciado líquido. Puede que en algún lugar tenga éxito pero las dinámicas económicas y los actores que influyen en un proceso productivo no son iguales en todos los territorios. No se puede pretender dirigir la agricultura de todo un país desde una oficina central, ni regular todos sus procesos con el mismo método. Hay que llevar hasta el pie del surco la descentralización de los proceso de toma de decisiones.

Algunos logros sociales tienen su costo, la Revolución es la “responsable“ de que el 54% de la fuerza laboral en nuestros campos tenga más de 60 años, al darle la posibilidad a los hijos de los campesino para que se hicieran médicos, ingenieros y licenciados. Sin dudas el acceso a la educación ha sido uno de nuestros logros más consistentes pero como consecuencia nuestros campos se han ido despoblando. Y la agricultura tiene un componente cultural y tradicional que se trasmite a través de generaciones. Me pregunto: ¿dentro de 10 años quién trabajará la tierra en Cuba?

Sin dudas en los últimos años se han ido eliminando algunas de las trabas objetivas que frenaban el desarrollo de la agricultura cubana. Se reconoce por parte de los campesinos un incremento de la asignación de los recursos para hacer producir la tierra y mejoran los precios de acopio. Sin duda alguna estoy convencido que la agricultura en Cuba puede llegar a convertirse en uno de sus principales renglones económicos. Solo falta resolver el problema más difícil: la mentalidad y la filosofía de trabajo con lo que se ha dirigido nuestros campos los últimos 50 años.

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