Mensaje de Luis Silva

Luis Silva - Turrón Don PánfiloLuis Silva - Turrón Don PánfiloPor: Luis Silva (Hoy compartimos con los lectores del blog este mensaje que anda circulando vía e-mail y se atribuye al humorista cubano Luis Silva, que se encuentra de visita en los Estados Unidos y cuyo programa televisivo Vivir del Cuento goza de una inmensa audiencia de 6 millones de espectadores en esta isla tan pequeña)

Amigos de Facebook, solo 6 días de visita en los Estados Unidos, y cuántas noticias me llegan de Cuba. Primero que si los carros, que si las cartas, que si los precios de los carros en la calle, que si van a priorizar las cartas. No saben la alegría que tiene mi carta, cuando se enteró que va a ser priorizada. Y pensar que ya había gente hablando boberías. Si es que solo son noticias buenas, las que me llegan de allá.

Ahora recibo también la noticia, de que el capítulo de Vivir del Cuento, correspondiente a este lunes 23 de diciembre, fue suspendido, y colocado otro, debido a que en este, Pánfilo y Chequera se dedicaban a fabricar unos turrones de maní, para venderlos por Navidad. Perdón, por Noche Buena. Es que… la palabra Navidad y Televisión no ligan mucho. Bueno, ni Noche Buena tampoco. Los hacían por… por… no sé, por Fin de Año. Pero ese no era el lío. El tema era que los turrones se llamaban Don Pánfilo, y ya son unos turrones que están vendiéndose en la calle.

Y ahí es donde hay que entender a la televisión. No podemos cegarnos, compañeras y compañeros. La culpa fue de nosotros los que hicimos ese programa. ¿Cómo se nos ocurrió mencionar un producto en venta en la calle? ¿Cómo vamos a darle promoción a algo que es fruto de un……. cuentapropista? Si es que todavía lo pienso y digo: se nos fue la musa. Fallamos.

No sé quién tomó la decisión de no poner el programa, pero lo aplaudo. Lo mejor era no transmitirlo. Si fuera yo, tumbo ese capítulo y pongo otro cualquiera, el que primero aparezca (¿fue así como lo hicieron? Pues bien hecho). En definitiva ¿qué se perdía botando un programa? ¿Un día entero de grabación gastando electricidad, tiempo de cámaras y tiempo de estudio? ¿El salario de todos los técnicos y actores que durante 8 horas o más lo hicimos? ¿El gasto de papel donde se imprimieron esos guiones? Eso es ínfimo, eso es minúsculo, ante la gravedad temática que nos proponía el programa del 23 de diciembre.

¿UN TURRÓN DE MANÍ FABRICADO POR UN PARTICULAR SALIENDO EN UN PROGRAMA DE TELEVISIÓN?

Los inventores fuimos nosotros mismos, y me da pena hasta decirlo. Ahora sí nos pasamos. Discúlpennos por esta falta grave que cometimos. Muchacho, sale ese programa al aire, ¿y cuál hubiera sido la opinión pública mundial? El país podía quedar mal parado.

Pero los cubanos somos inteligentes y hemos estudiado. Y sé que los millones que esperaron el programa el lunes, sentaditos en sus asientos a las 8:30 de la noche, supieron entender lo que sucedió, cuando les explicaron los motivos del cambio. Digo, me imagino que hayan explicado los motivos. Que por culpa de un turrón de maní, el programa no salió. El turrón maldito.

Oye si es que me da una RABIAAAAAA… con los turrones, que no pienso comer maní más nunca en mi vida. Jajajaja. Como ven, damas y caballeros, todo lo que me llega de Cuba son noticias buenas, noticiones.

Sin embargo la peor noticia me la acaban de dar aquí mismo en Miami. La peor acción que se le puede hacer a un cubano de visita en otro país, la hizo mi primo, y jamás esperé tan mala acción de él. Estuvo dos días dándome rodeos, para al final llevarme a un lugar donde venden carros, y decirme que escogiera el que yo quisiera, que él me lo iba a regalar.
Señores, de cualquier persona uno espera eso, pero de un familiar allegado… Eso duele, que sea tan cínico, teniendo esa bajeza conmigo. Pero eso no fue lo que más me dolió. Lo peor es que me lo compró, y me dijo, para que te lo lleves y lo uses en Cuba. (Ahí me envalentoné yo) Coño, ¿él no sabe que yo ese carro no lo puedo…..piiiiiii?
Amigos, nos vemos en enero por la Habana. Espero, antes de llegar a allá, recibir noticias nuevas de todos, menos de la Aduana.

PD: Por cierto, cuando vean los turrones Don Pánfilo por ahí, cómprenlos que están buenísimos.

Los quiero.

Feliz Año Nuevo

(Además, podría interesarle: Luis Silva, la carta y el carro)

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