Pío Álvarez: una leyenda olvidada


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Por Aries M. Cañellas Cabrera (ariesmcc@gmail.com)

Angel Pío Álvarez Fernández fundador del DEU del 30. Estudiante de arquitectura, cubano de origen asturiano que se erigió en la principal cabeza del DEU,- al resultar presa la gran mayoría de su dirigencia- al ser la gran figura de los grupos de acción.
A su alrededor reúne lo más arrestado de una generación: jovencitos de 18 años como Ivo Fernández; Rodolfo de Armas, Floro Pérez, Newton Briones, etc. Protagonizando célebres atentados y planes audaces como el ajusticiamiento del jefe de los expertos: Miguel Calvo, o el atentado a Machado.

Un contemporáneo suyo le llamó “el hombre de acción más grande su época”, y otro “el campeón de la serenidad”. Hay una anécdota que ilustra bien estas frases: según se cuenta un control policial lo detiene y le pregunta que lleva en el auto, a lo que Pío tranquilamente contesta –Nah, ametralladoras, granadas, recortadas, cosas así. El policía creyó que estaba bromeando y riéndose lo dejo marchar. Lo interesante es que estaba diciendo la verdad.

Al año del asesinato de Trejo Pío sacó a los “grupos de acción” a la calle, a conmemorar el asesinato del mártir como único sabía hacerlo: tirando tiros y armando revuelo.

A fines de ese año él, que lo que quiere es pelear, ingresa en el ABC -atraído por los recursos y armamentos con que contaba- ahora reunirá bajo su mando grupos de acción del DEU y del ABC.

Desde esta posición va a reunir un plan de atentado a Machado que había tratado de ejecutar el DEU –en las personas de Calixta Guiteras, Valdez Daussa, etc.- con otro que tenía el ABC, así es que va a surgir el Plan más elaborado y espectacular de la lucha contra Machado.

El primer paso fue reunir bajo su mando, además de los heterogéneos grupos de acción que controlaba, a todos los comandos de acción del DEU y del Instituto de la Habana.

El siguiente paso fue el atentado a Clemente Vázquez Bello, presidente del senado y uno de los preferidos de Machado. Un grupo encabezado por Willy Barrientos le metió 54 balazos.

El objetivo era atentar contra Machado, y todo el gobierno, que se suponía asistiría al entierro, para ello habían colocado 200 kilos de dinamita en una tubería que haría estallar 200 m2 del cementerio.

Pero al final todo se frustró, pues a última hora y contra todo pronóstico, la viuda decidió llevárselo para Santa Clara.
Desde mediados del 32 hasta enero de 1933 Pío era el hombre más buscado de Cuba, las calles de la Habana se habían llenado de carteles ofreciendo 5000 pesos de recompensa por su captura.

Evidentemente el cerco se iba cerrando, por lo que se elaboró un plan de salida del país, que con un nombre falso le sacaría de Cuba en avión el día 3 de enero.

A última hora decidió que exiliarse era una cobardía y cambió de idea.

Al otro día, denunciado por José Soler Lezama, Pío era apresado en casa del Dr. Gustavo Cuervo Rubio.

Torturado salvajemente fue sacado inconsciente de la celda, en Santo Suarez lo arrojaron desde un auto en movimiento. Al caer aún estaba vivo, y otro carro de los expertos lo recogió y le llevó a la Casa de Socorros, donde no permitió que le prestaran asistencia médica. Se lo vuelven a llevar, y en la calle lo arrojan del carro nuevamente. Moriría ahí dos horas después, entre terribles agonías.