El hombre que nació tres veces


mandelacuba

Por: Julio César Pérez (julio.verdecia@umcc.cu)

Es difícil encontrar un hombre que haya nacido tres veces, sin embargo yo conozco del caso, su nombre es Nelson Mandela.

La primera vez fue el 18 de julio de1918 en Mvezo un pequeño poblado cerca de Umtata, en el Transkei, perteneciente al clan Madiba de la etnia xhosa, cuando su madre Nonqaphi Nosekeni Fanny, la tercera de las esposas de Gadla Henry Mphakanyiswa le regaló el milagro de la vida.

Sus padres no sabían que aquel día había nacido un hombre solar, continental, de esos cuya luz espantaría todo atisbo de maldad y egoísmo a su alrededor. Quizás por eso se convirtió en un luchador contra el apartheid y por los derechos de su gente, causa por la que pasó muchos años en prisión.

Su segundo nacimiento fue cuando salió de la cárcel después de 27 años. En su pequeña celda leyó todos los libros que pudo, aprendió el idioma de sus enemigos y estudió por correspondencia a través del programa externo de la Universidad de Londres, obteniendo el grado de Licenciado en Derecho. Ya para ese entonces era un líder antirracista indiscutible.

El pueblo sudafricano y el mundo, luchaban por su libertad. Al final, en 1990 sus captores desmoralizados no pudieron sostener su injusto presidio, tampoco que pocos años después se convirtiera en el justo y elevado presidente de su amada Sudáfrica.

Cuando mis alumnos preguntan por qué tanto odio sobre Mandela, les recuerdo que la dignidad se defiende al más alto precio; y Mandela era un defensor de la dignidad de los oprimidos, algo que odian visceralmente los imperialistas.

A Mandela le fue entregada la profunda amistad de nuestro pueblo y de su líder histórico. Visitó nuestra Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos en julio de1994, mis colegas lo recuerdan con la sabiduría en los ojos y el porte de un gigante invencible.

Él, que tuvo cincuenta doctorados honoríficos de diversas universidades, premios internacionales incontables entre el que está el mundial Nobel de la Paz y la orden José Martí, esta última otorgada en Cuba por su infinita humanidad y grandeza, siempre, hizo gala de absoluta modestia.

Su tercer nacimiento fue el pasado día 5 de diciembre de este 2013. Algunos creen que murió, pero no es así. El alma cuando siente a la patria inmensa que es el mundo parte de sí, la muerte como viniere, llega con luz y santidad para resucitar al hombre y echarlo a andar por la historia.

Así está Mandela, en cada nueva lucha por la justicia humana, contra la discriminación, contra la explotación del hombre. Como una bandera, como un golpe de luz. Sean estas palabras noble homenaje de LJC a ese ya invencible sudafricano que es hombre universal, renacido ejemplo e inspiración revolucionaria.