Revolución Cubana 2.0


revolucion-cubana-2.0Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Actualizando el sistema… espere unos minutos por favor” Windows

La Revolución Cubana se instaló en el año 1959, un nuevo software que revolucionó todo lo conocido hasta el momento y desde ese momento se convirtió en paradigma para muchos. Con el tiempo, virus y troyanos se fueron instalando en la raíz del sistema. Los más agresivos eran el Stalin, el Oportunismo y el Dogmatismo entre otros. Era necesario un cambio, esta es la historia del upgrade más importante en la historia de Cuba.

Durante mucho tiempo estuvimos esperando que se anunciara el lanzamiento de una nueva versión que mejorara el entorno de trabajo e hiciera más fiable el software pero en su lugar se sucedieron parches de seguridad uno tras otro. Entonces, justo cuando los archivos temporales comenzaban a almacenarse peligrosamente, llegó una actualización. En 2005 aparecieron las primeras señales de que algo cambiaba en el algoritmo, respiramos todos aliviados, era un primer paso.

A estas alturas sabemos que el sistema operativo se debe reinstalar periódicamente, hacerlo muy a menudo puede afectar el hardware pero de no hacerlo un día llegas y ves una pantalla azul anunciando que lo has perdido todo, por no concebirlo a tiempo. Eso fue lo que le ocurrió a los soviéticos, reacios al cambio y con más dogmas que principios. La realidad les pasó factura y terminaron migrando a una versión más antigua.

En estos tiempos se supone que estamos viviendo una actualización del sistema, aunque los cambios son tan numerosos y tan a la raíz que el término “actualización” se queda corto. Para no caer en discusiones aparentemente semánticas, llamémosle Servipack 1. Eso nos ahorrará muchas preocupaciones.

Somos testigos de situaciones interesantes, algunas personas crean virus que son supuestamente nobles pero te pueden echar a perder completamente el sistema operativo, se enmascaran y utilizan el proceso de actualización para ejecutar subrutinas que favorezcan a sus creadores. Otro fenómeno de interés se expresa a través de un software complementario que ha surgido en los últimos tiempos y hemos denominado Cambio de Mentalidad 1.0. Este ha demostrado ser más complejo de lo que creíamos, los usuarios que lo necesitan son muchos más de lo esperado y cosa curiosa: ninguno de ellos cree necesitarlo.

El modelo de actualización cubano ha traído consigo nuevas posibilidades y retos, vivimos en el país de las posibilidades, donde puede ocurrir cualquier cosa. Lo importante es aceptar que el software Revolución Cubana resulta indudablemente superior al que le antecedió, aunque muchas de sus versiones en otros países hayan resultado fracasos estrepitosos, la filosofía de código abierto que lo sustenta, bien aplicado puede significar un enorme adelanto. Mal aplicado, se convierte en un sistema inestable y repleto de parches de seguridad que contribuyen a resolver bien poco.

No se trata de ser tecnofílicos o tecnofóbicos sino de aceptar que las nuevas formas que adopta el software, significan no solo una continuidad respecto a los anteriores sino también una ruptura. A esto no debemos temerle: transformar significa ser marxistas, prácticos y revolucionarios. Pero… ¿estamos preparados para ello? Espero que sí, resultaría una broma de mal gusto vivir llamarle a nuestro programa informático “Revolución” y luego temerle al cambio.

Ahora mismo estamos como Windows… actualizando el sistema. Espero que la nueva versión (o modelo) sea superior, que no me obligue a comprar un hardware excesivamente caro, que no se convierta en un sistema subordinado al mercado bajo un disfraz revolucionario, o que sea demasiado tarde para reformular todos aquellos bits que deban ser cambiados. Espero que todo salga bien en este upgrade, porque detrás de cada bit, están las vidas de 11 millones de cubanos.