Competencia e incompetencia

Congas
Increíble pero cierto. A partir de ahora este instrumento será mal visto por algunos en los estadios de pelota.

Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu)

Cuatro circulares emitidas por la Comisión Nacional de Beisbol (CNB), en apenas dos semanas de competencia, reviven las críticas sobre el funcionamiento de la misma. Será muy difícil elevar la calidad de nuestra serie nacional si no existe una CNB que esté a su altura. Una supuesta consulta con el Instituto de Meteorología determinó que la serie no empezara en octubre –como se dijo inicialmente- sino en noviembre pues según meteorología el décimo mes del año estaría pasado por agua.
La vida demostró que no fue así y cuando recientemente le preguntaron al director del Departamento de Pronósticos de ese centro, José Rubiera, sobre ese asunto, este dijo que él no sabía nada de eso, que por esos días se encontraba fuera del país en funciones de trabajo y nunca se enteró. Más bien parece que fue una llamada por teléfono al meteorólogo de guardia o una conversación en Coppelia, que una consulta con el rigor que se necesita para tomar la decisión de aplazar el principal espectáculo sociocultural de nuestro país.
Declaraciones, desmentidos, papelazos -como el caso de la salida de Ariel Pestano a jugar en México- y promesas incumplidas,

como los 45 juegos como mínimo para cada provincia en las series provinciales, degradan la credibilidad de la CNB. Es un hecho que los peloteros cubanos saldrán a jugar en otras ligas una vez finalizada la serie nacional, sin embargo cada vez que la CNB aborda el asunto plantea que ese es un asunto que se está “estudiando”. Son muchas las horas de estudio que al parecer dedica la CNB a su trabajo sin embargo luego aparece un cronograma en el que un equipo va a Santiago de Cuba a jugar una subserie y luego va para Pinar del Rio a jugar la otra, con el consiguiente gasto de recursos.
La tapa al pomo como decimos en buen cubano la puso la última circular, en la que se prohíbe que las congas toquen durante los juegos. A partir de ahora solo lo podrán hacer en los entreinnings. La explicación es que afecta las transmisiones y que además los directores no se pueden comunicar con los jugadores en el terreno. Los responsables de controlar eso son las autoridades locales. Es cierto que el ruido puede efectivamente afectar el espectáculo en algún momento, sin embargo la decisión de la CNB no fue poner una distancia mínima entre las congas y los bancos por ejemplo sino eliminarlas por completo durante el desarrollo del juego.
Recuerdo que cuando entré a la universidad, se hablaba de dos profesores que tenían una competencia un tanto sui géneris. En la etapa de exámenes ganaba el que más estudiantes desaprobaba. A veces me acuerdo de ellos cuando veo algunas de las medidas que se toman en nuestro país. Es como si algunas personas estuvieran compitiendo a ver quién toma la decisión más desafortunada, y la de suspender las congas durante los juegos de pelota es sin dudas favorita para obtener un premio. Un juego de pelota sin conga, sin bulla, es como si le quitaran los tambores a un conjunto folklórico. Al paso que vamos la próxima circular de la CNB prohibirá que las mujeres vayan con ropas provocativas a los estadios pues distraen a los espectadores y nos les permiten disfrutar los juegos.
No dudo de la buena voluntad de los miembros de la CNB pero en la práctica eso no se traduce en resultados. Por lo pronto en la calle se comenta que los atletas se encargan de la competencia y la CNB de la incompetencia.