Periodismo Ciudadano: participar desde la desconexión

periodismo ciudadano cubaPor: Harold Cárdenas Lema  (harold.cardenas@umcc.cu)

Recientemente alguien me preguntó por qué me hice un blog, yo le respondí lo que siempre digo: defender a la Revolución y buscar su perfeccionamiento. Pero me quedé pensando en eso varios días hasta que finalmente recordé que fue por 3 razones principales: participar, participar y participar.

Aunque en nuestra sociedad existen espacios formales de participación social, para nadie es un secreto que estos presentan deficiencias. En cambio, los blogs permiten hacerlo de una forma mucho más directa. ¿Por qué digo esto? Bloguear nunca ha sido nuestro objetivo, el objetivo es participar, el blog es solo el medio que encontramos con el fin de incidir en nuestra realidad. Si este no existiera, hubiéramos encontrado cualquier otra forma.

En los casi 4 años que tengo como bloguero apenas descubrí que lo que hacemos también se conoce como Periodismo Ciudadano, yo que respeto enormemente a los periodistas y me considero tan periodista como cirujano. Me entero que el Periodismo Ciudadano se practica cuando son estos (y no los medios tradicionales) quienes recogen, procesan y difunden la información de forma independiente. Parece que sí, que me puedo llamar “periodista”, aunque siempre lo haré en voz baja.

Estoy seguro que hacer esto en otros países del mundo es algo completamente distinto pero

en Cuba a los blogueros nos toca cubrir grandes deudas: las que tiene el propio periodismo y el profundo desconocimiento que existe sobre lo que significa ser un ciudadano. Del periodismo no hablaré porque hay otros que conocen mejor las problemas que le aquejan, pero me asombra vivir en un país que transita al Socialismo y critica continuamente la sociedad de consumo, sin embargo, nuestro pueblo sabe más de los derechos del consumidor que de sus derechos como ciudadanos.
Por otra parte, quizás un bloguero suizo pueda escribir de manera relajada, o un australiano, o de cualquier otro país. El bloguero cubano siempre sentirá un peso sobre sus hombros: cierto complejo de culpa y la responsabilidad que implica opinar sobre nuestra realidad en un contexto muy agresivo. Aclaro también que no podemos limitarnos a participar formalmente sino que tenemos que ser capaces de lograr transformar nuestra realidad.

El Periodismo Ciudadano tiene defensores y detractores, están los que aseguran que en poco tiempo sustituirá la prensa por su inmediatez, su frescura en la redacción y la carencia de mediadores o influencias externas en lo que se escribe. Otros niegan la capacidad de estos para informar u opinar seriamente y los acusan de superfluos, de no contrastar fuentes y que “nada reemplaza al oficio”.

Personalmente creo que los blogs no sustituirán nunca a la prensa tradicional, los periodistas no quedarán desempleados de un día para otro pero tampoco pueden prejuiciarse con el fenómeno sino abrazarlo. Yo coincido con Dan Gillmor, padre del Periodismo Ciudadano, quien insiste en la importancia de darle voz a los ciudadanos y hacer un periodismo participativo pero sin descuidar la investigación y la profundidad. Si logramos esto en Cuba, los medios podrán trabajar entonces en conjunto con los blogueros y ciudadanos en general.

La blogosfera cubana se ha diversificado y madurado mucho en los últimos años y Cuba es un país que tiene excelentes condiciones para sostener un debate sociocultural en la web. Todo dependerá de la velocidad con la que hagamos llegar la tecnología a la vida cotidiana de nuestros ciudadanos y el aprendizaje que estos tengan para cuando ese momento llegue.

Ayer me enteré que a lo que hacemos los blogueros ya no le llaman solo periodismo ciudadano, le han inventado una nueva denominación: Periodismo 3.0. Yo solo les digo, mientras mi blog me permita participar en la construcción del futuro de mi país, puede llamarse como quiera. Es una herramienta ideal, quien me vuelva a preguntar por qué me hice un blog, en vez de responder le preguntaré yo: “¿y por qué no lo has hecho tú?”

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