Un poema para los “disidentes” cubanos

Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu)

Para que no digan que siempre le estoy “tirando” hoy les dedico un poema a los “disidentes” principalmente a los que son favorecidos por los grandes medios de comunicación donde como buenos actores siguen sumisos el guión trazado por sus empleadores.

Hablan en español pero piensan en inglés. Son útiles mientras estén aquí, sirviéndoles, luego son abandonados sino vean a los que están protestando en España pero bueno ellos se esfuerzan por ser “auténticos americanos”.

La rana que quería ser una rana auténtica

Augusto Monterroso

Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.

Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.

Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una rana auténtica.

Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.

Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.

FIN