¿Es totalmente justa la Tarifa Eléctrica Cubana?


Por: Héctor Hernández

Antes de entrar en algún tipo de análisis, me gustaría comenzar recordando cómo es la Tarifa Eléctrica Cubana para el sector residencial. Esta tiene carácter mensual y comienza cobrando 9 centavos por cada uno de los primeros cien KW, hasta alcanzar un precio de 5 pesos por cada KW superior a los 5000.

La siguiente tabla explica al detalle sus pormenores:

cuadro1_tarifa-e

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Lo que implica que el importe a pagar sea el siguiente:

cuadro2_tarifa-e

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Ahora bien, se sabe que es una tarifa diseñada para incentivar el ahorro, pues el costo de cada KW aumenta de forma violenta a medida que aumenta el consumo del núcleo familiar, pero la pregunta que hay que hacerse es, ¿Todos los núcleos tienen las mismas necesidades energéticas?, por supuesto que no, y me refiero solamente a la cantidad de personas que lo habitan, no a los equipos eléctricos que posean. Supongamos, que el consumo medio de una persona en Cuba sea de 80 KW/mes, por solo poner un ejemplo. Eso implicaría que un núcleo de 3 personas consuma mensualmente 240 KW, que les costaría 68 pesos, pero si fueran 6 personas, manteniendo la proporción anterior el gasto sería de 480 KW y costaría 423 pesos, más de tres veces superior a los 136 pesos que les correspondería pagar si aplicáramos el mismo costo per cápita del núcleo de 3 personas.

En Cuba hay un serio déficit habitacional, es muy común que en la misma casa convivan tres generaciones, y casi por cada barrio, hay alguna familia conocida como “Los Muchos”. Por lo que, los que ya tienen problemas de vivienda, son los infelices que además tendrán que pagar más cara la electricidad. No estoy defendiendo a los derrochadores de electricidad, lo que sí creo, es que la Tarifa Eléctrica Cubana tiene que tener en cuenta la cantidad de habitantes por núcleo. Es como si la cuota de arroz de la bodega fuera la misma para una persona que para diez, siete libras por libreta, y que se las compongan como puedan.

Tal vez vengan algunos funcionarios de la Unión Eléctrica a explicar que 80 KW per cápita es un número muy alto, y que en Cuba ese no es el promedio, pero la realidad es que este indicador no se comporta igual en todo el país. Por ejemplo, grandes zonas de La Habana cocinan con gas de la calle, y otras con gas licuado, en cambio, en Matanzas, luego del cambio de los equipos de la revolución energética, se quitó la cuota normada de gas, dando solamente una reserva anual para caso de huracanes. Cerca de la mitad del consumo eléctrico de un núcleo matancero normal, es correspondiente a la cocción.

Claro que queda mucha tela por donde cortar sobre el tema eléctrico en Cuba, como el fraude eléctrico que implica a clientes y a lectores cobradores corruptos, los metro contadores eléctricos vendidos por la izquierda o los sobornos por lograr prioridad para un cambio a 220 volts, pero ya eso podrá ser tema de otro post.