Una pregunta a Angel Carromero Barrios


el-perrito-miedosoPor: Nyls Gustavo Ponce Seoane

En una acción que en el mejor de los casos (para no caer en una vulgar clasificación) puede ser  perfectamente catalogada como de burdo entrometimiento en los asuntos internos de Cuba, el español Angel Carromero Barrios, en julio del pasado año, ingresó a nuestra controvertida Isla con una visa de turista  y como tal.

A finales de ese mismo mes, un fatal accidente de tránsito, del cual fue  culpable, demostró que su  ingreso al país fue con fines netamente políticos, con el objetivo de asesorar y apoyar materialmente al  anticonstitucional y contrarrevolucionario Movimiento Cristiano Liberación que presidía Oswaldo Payá, quién a la sazón resultó ser uno de los occisos en el trágico incidente.  El apoyo financiero y político fue reconocido por el propio Carromero en rueda de prensa ante periodistas cubanos y extranjeros, donde pidió que no se buscasen intencionalidades políticas en lo sucedido.

Es de suponer lo que afirman otros autores acerca de que Carromero, dirigente de las Nuevas Generaciones (NNGG) del Partido Popular de España, con múltiples relaciones y vínculos con altos dirigentes del mismo como Pablo Casado y Esperanza Aguirre, por citar solo dos ejemplos a el muy cercanos, no se hubiera lanzado a semejante atrevimiento sin tener el apoyo  en todos los sentidos de su organización.

En 28 de agosto se publicó un artículo en Rebelión donde se plantean algunas interrogantes derivadas del accidente y  de las actitudes y declaraciones asumidas por Carromero antes, durante y al año después del juicio que se  le celebró acusado por homicidio imprudente y donde resultó  condenado  a solo 4 años de privación de libertad permitiéndosele, a solicitud de su gobierno, ir a cumplir la condena en territorio ibérico. Pero  quedó en el teclado una  pregunta sin hacer por  no proceder  entonces, lo que ha sido el motivo para la  confección de este trabajo y poder exponerla.

Es necesario subrayar que en ningún momento Carromero acusó a nadie de haber provocado el accidente, así como tampoco fue acusado de violar la legislación cubana vigente  al entrar al país como turista y dedicarse a labores verdaderamente subversivas, cosa esta que ningún país admite ni permite. El juicio se limitó única y exclusivamente a juzgar el eventual contingente con sus evidencias y la responsabilidad.

En entrevista para el Miami Herald  publicada el 14/08/2013, de donde extraigo algunos apuntes, Carromero manifestó que:

…un hombre cubano en uniforme militar “me abofeteó un par de veces” para persuadirlo de que él estaba equivocado…

No me pegaron una paliza. Sólo un par de bofetazos porque me quisieron cambiar  la  versión.

Pero él se sentía cada vez más alarmado. “Es aterrador mirar al espejo retrovisor y ver los ojos del que te está mirando.

Yo sentí el impacto y perdí el control, dijo. El perdió el conocimiento y no recuerda haber chocado con un árbol…

Carromero dijo que él recuperó el conocimiento cuando un grupo de hombres lo subían a un minivan blanco que al parecer lo llevó al hospital de Bayamo

El se desmayó de nuevo y volvió en sí en el hospital…

 De 26 años, rodeado de militares, sin saber qué hacer… yo firmaba lo que sea, dijo.

Carromero dijo estar ahora extremadamente agradecido de que el gobierno español, controlado por su Partido Popular, persuadiera a Cuba de que le permitiera cumplir el resto de su sentencia en su casa.”

Pero el admite con tristeza que consideró la posibilidad de suicidarse mientras estaba encarcelado en Cuba”

Pero estaba desesperado. Creía que no me iban a soltar nunca.

Después de leer la entrevista, o esta breve reseña o cualquier otra versión de ella donde se refleja ampliamente su pusilanimidad, cabe preguntarle:

Sr. Angel Carromero Barrios: ¿es usted  un cobarde?