La información pública es de todos


images (3) Por: Jorge Morales

Según Wikipedia, la información es el conjunto organizado de datos procesados que brindan un mensaje que cambia el estado de conocimiento del sujeto o sistema que recibe dicho mensaje. Está claro que la información nos modifica y nos convierte en personas proactivas con lo que nos rodea, desde ese momento ya estamos ganando.

Siempre he creído que los cubanos debemos conocer con lujo de detalles cómo se gasta y en qué se gasta el dinero público. Si pretendemos tener un país con una base social y socialista que sea cada vez más más justo, cualquiera debe tener el derecho de auditar la información pública, esto no puede quedar relegado solo a las instituciones estatales.

El espíritu de secretismo autoimpuesto debe terminar, su existencia se debe al contexto en el que se ha tenido que mover la Revolución, unas veces más justificado que otras. Primero por la necesidad de sobrevivir en la lucha guerrillera en la Sierra Maestra y luego con el objetivo de esconder lo que hacíamos a nuestros “vecinos” para que no fuera utilizado en nuestra contra. Esta situación nos ha permeado a todos los cubanos de un secretismo muy grande.

Siempre se ha mencionado que la información es poder, en distintos espacios de “debate” he visto funcionarios (cuyo trabajo es de administrar los bienes del pueblo) que poseen información y no la brindan, incluso innecesariamente, aunque sean datos irrelevantes, el poseer un dato al que los demás no pueden acceder puede satisfacer el ego de algunos. Simplemente no informan y se disgregan en generalidades que no satisfacen a nadie.

Se debe definir por ley:

· Qué es información pública

· Qué debe ser de dominio público y qué no

· Qué tipo de información es pública

· Qué uso se le puede dar

· Cómo se solicita

· A quién solicitarla

· Quién debe dármela y qué obligación tiene de dármela

Ejemplo: Se licita la construcción de un hotel en Varadero que será propiedad del Estado en representación del pueblo cubano. Debe ser público al que desee saberlo quiénes participaron en la licitación, las distintas propuestas hechas, quiénes definieron la selección hecha y en base a qué criterios, quienes atestiguaron esto. En Matanzas circulan muchas historias de corrupción referente a la industria hotelera, y cuando el río suena…

He escuchado en distintas secciones de la Asamblea Nacional a Marino Murillo informar de manera simple las propuestas de mejoras económicas para el país, hablar del presupuesto nacional con transparencia y las fechas para darle cumplimiento, si esto lo hace un vicepresidente de la República… ¿por qué un funcionario de ETECSA se toma la atribución de obviar cuánto cuesta la internet a Cuba en un período de tiempo?, ¿cuánto es lo que se gana o que componente tiene de ganancia respecto a lo que se cobra?, o ¿por qué no se informa cuánto le cuesta al país X producto y no otro? Me quedo anonadado cuando el mismo funcionario no da fechas exactas de inversiones, costos, y un largo etc., que ni para qué.

images (1) También es incómodo ver cómo la labor de muchos funcionarios se ve facilitada cuando la prensa les entrevista, porque lo primero es que no se cuestiona nunca la gestión que estos realizan, como es un compañero que trabaja por la Revolución resulta difícil cuestionarle su labor, sin importar si es eficiente o no, con el voluntarismo (y no la voluntad) es suficiente.

Muchos funcionarios públicos al no dar información detallada sobre su gestión, están protegiendo su propio desempeño y cargo, retener esos datos es para ellos una cuestión de sobrevivencia. También creo que se debe separar un poco más la labor administrativa de la política en los funcionarios y que la visibilidad de estos sea mayor y sea cuestionada su gestión en base a la información brindada sobre su trabajo.

Cuando comparo la gestión del actual Ministro de Turismo con el anterior, solo puedo hacerlo utilizando el aumento de turistas a Cuba que me informa el noticiero nacional, no tengo un mecanismo real con el que como ciudadano pueda consultar su gestión de manera detallada.

¿Cómo puedo validar que un funcionario no se está enriqueciendo o haciendo una mala gestión con lo que el pueblo puso en sus manos para administrar, si no tengo manera de evaluar realmente su gestión? Creo que debemos velar que los funcionarios no sean solo políticamente correctos sino verdaderamente capaces y para esto debemos tener detalles de lo que hacen y cómo lo hacen. Romper con la barrera del secretismo es una necesidad en toda revolución social, cuando comprendamos que en nuestra labor pública podemos ser auditados por cualquiera, quizás seamos más eficientes y menos propensos a la corrupción.

¿Cuántos funcionarios públicos han sido cuestionados en los medios o se les ha pasado de antemano las preguntas para que luzcan bien en la entrevista? ¿Cuándo será que la prensa cumpla las exigencias de este pueblo que la formó y la que tiene que responder? ¿Cuándo esa misma prensa cuestionará la gestión de ese funcionario? ¿Acaso no es de revolucionarios cuestionarlo todo?

Si no apostamos a una transparencia en la gestión de nuestro país, si no apostamos a que funcionen nuestras entidades estatales y que los funcionarios(o burócratas según sea el caso) vean que su puesto no es vitalicio y está en escrutinio público constantemente. Si no existe esa presión, le daremos más alimento a una contrarrevolución camaleónica que permanece disfrazada, oculta esperando el momento propicio en el que el funcionario se convierta en empresario, como ya nos está ocurriendo con algunos antiguos dirigentes ahora “liberados de su responsabilidad”.

Hace poco un amigo me mencionaba que no le teme a los que públicamente se declaran contrarios al Partido Comunista o al proceso revolucionario porque el pueblo no se identifica con ellos, él no le teme al gobierno americano simplemente porque ya hemos dado muestra incalculable de resistencia en estos duros años que ya son una veintena. Mi amigo le teme a esos camaleones perennes que empinan las velas para donde más fuerte sople el viento y encuentran el beneficio personal detrás del secretismo adolecente que mantenemos.

Como nación debemos hacer más participativo a todo nuestro pueblo la evaluación de las gestiones, hacer más horizontal y trasparente la gestión de los recursos, logrando que la información publica este en manos de todos.