La Crítica


cuba-criticaPor: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu)

Para los blogueros la máxima aspiración no es la búsqueda de la eterna sabiduría, ni siquiera el elíxir de la vida, lo que nos hace perder la cabeza es qué tema elegir para el próximo post. Algunos podrán decir que no, que eso no les preocupa porque ellos escriben lo que sienten en ese momento y no deja de ser cierto pero cuando escribimos un post no nos conformamos con el placer de decirlo sino que tenga impacto lo que decimos. ¿A quién no le ha pasado que luego de dedicarle varios días a un post este pase inadvertido mientras que uno que escribimos en media hora es bien recibido?

¿Dónde está entonces el secreto, cuál es la fórmula para escribir un buen post en la blogosfera cubana? Por supuesto que no tengo la respuesta  para estas preguntas pero sí me atrevería a afirmar que para algunos la salida mágica está en hacer críticas, muchas críticas. No importa si son superficiales o bien fundamentadas, lo importante es criticar y con eso ya está asegurado el éxito del post. Aclaro que no estoy en contra de las críticas, al contrario, estas son imprescindibles para avanzar en una sociedad como la nuestra pero solo funcionan si son serias y bien intencionadas, de lo contrario poco aportan y mucho dañan.

Hace algún tiempo le pedí a Enrique Ubieta que me diera su opinión sobre un post que publiqué  en La Joven Cuba y ahora comparto su respuesta con ustedes: “…en principio estoy de acuerdo, solo tendría que acotar algunos puntos. Decir, por ejemplo, que la crítica tiene apellidos, que la verdad tiene apellidos, no es abstracta: si no es revolucionaria, si no mueve el mundo o intenta moverlo hacia la justicia es mentira. Lo importante de una crítica no es su literalidad, sino su intencionalidad: no le gritas orejón a tu hijo aunque tenga las orejas grandes, porque criticar es construir, es amar. Es imperdonable que Beyonce esté en La Habana, salga a la calle y ningún medio cubano lo refleje. Quizás debamos informar también sobre la presencia de Contreras en Cuba. Los medios trasnacionales lo hacen de inmediato. Pero es un truco. Si se trata de Silvio de visita en los Estados Unidos, es posible que los grandes medios callen, y solo Granma lo diga…

Si nos limitamos a criticar, todos los días encontraremos razones para ello. Un programa de televisión, el transporte, los precios…los temas sobran y repito que no está mal que lo critiquemos pero si no lo hacemos de manera inteligente corremos el riesgo de convertirnos en monotemáticos con todo lo negativo que esto trae consigo. Quizá el secreto esté en dar soluciones siempre que se critica y en mantener un equilibrio, criticar y elogiar con justeza sin irnos a un extremo u otro.

Ser crítico en la blogosfera cubana te garantiza la popularidad inmediata pero esta no trascenderá si no somos capaces de superarnos cada día. Cuba no es la misma desde hace unos años y tampoco será la misma dentro de unos meses. Estamos cambiando a una velocidad vertiginosa aunque aún nos parezca a veces que no nos movemos. El personaje de Mente Pollo en el programa “Deja que yo te cuente” tuvo un éxito arrollador en sus inicios por las críticas mordaces que realizaba sobre la realidad cubana. Unos veían el programa para ver las críticas y otros para ser testigos del día en que no saldría más porque “explotó” pero el tiempo pasó y al final el personaje perdió su encanto. Seguía criticando pero ya no era igual, en ese caso la popularidad fue efímera.

Cuando comenzaron las “Cartas a la dirección” del periódico Granma las personas perseguían la edición de los viernes porque en esas cartas se sentían representados. Las críticas de entonces iban dirigidas a la esencia de nuestro sistema social y a las cosas que debían mejorar. Con el tiempo el espacio fue perdiendo su atractivo pues las críticas fueron sustituidas por simples quejas sobre experiencias personales que no dejan de ser interesantes pero que no es igual. Ya la gente no se conforma por ejemplo con que se denuncie la existencia de revendedores, lo que quiere es que se le solución al problema.

La crítica es un arma poderosa en las manos apropiadas, todo depende de la forma en la que se utilice y cuáles sean sus objetivos. Cuando se persigue un fin justo esta será bien recibida y dará sus frutos, pero cuando es el ego el que la dirige, cuando el objetivo es llamar la atención  entonces los resultados serán inciertos y como en el poema: “pasarás por mi vida sin saber que pasaste”.