Zapatero a tus zapatos


Por: Jorge Moraleszapatero

Tengo una tía que trabaja en el turismo con los beneficios, sacrificios y prejuicios que ello conlleva. Ella labora en un hotel de la cadena Gaviota y por regulación no puede establecer ni mantener relaciones con extranjeros porque mi tía es trabajadora civil de la Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). En los últimos tiempos parece que la regulación 15 da señales de aflojar pero igual le siguen aclarando a los trabajadores que “hay que saber comportarse”, ese nivel de ambigüedad puede decir cualquier cosa.

Cuando hace unos años me comentó que no podía establecer este tipo de relación ni me lo creía, simplemente por ser trabajadora civil de las FAR, es como trabajar con naranjas y no oler su zumo o temer a que le piquen las hormigas. Mi tía me dice que estableció relación con unos canadienses, aún con el peligro de ser expulsada, esta relación es y sigue siendo totalmente fraternal. Después de varias visitas la invitaron a que se pasara unas vacaciones allá con ellos, ellos le pagaban todos los gastos, mi tía simplemente declinó el viaje porque no quería perder su trabajo por las restricciones.

Si le dicen a los trabajadores que deben saber comportarse, esta debe ser una regla que se aplique pareja. Como vivo en Matanzas tengo el balneario de Varadero muy cerca y diversos conocidos empleados en el mismo, hay comentarios que se riegan como pólvora, algunos sin fundamento pero otros basados en la realidad. A nuestros oídos llegan historias diversas sobre funcionarios que tienen un comportamiento totalmente alejado de lo que se espera de ellos, alguien debería velar porque la actitud de estos cuando van de vacaciones sea ética y acorde a la moral socialista.

Un amigo viajó a Angola por una empresa cubana radicada allá que también pertenece a las FAR, antes de salir de Cuba le aclararon que no podía mantener relaciones con extranjeros, cosa de risa. Si iba a dar clases en dicho país, ¿cómo hacer para no tener relaciones durante ese largo período de tiempo?

Las FAR han tomado cartas en varias áreas que no son de su competencia directa, en algunas por necesidad, en otras porque la corrupción ha requerido que prevalezca algún tipo de orden y en otras creo yo, innecesariamente. No lo digo por prejuicio alguno, este análisis es puramente económico y se refiere a la planificación de la economía nacional.

Lo ideal sería subcontratar servicios en vez de asumir en cada ministerio la misma variedad de ellos. Algunas empresas en Cuba tienen un sistema de transporte con más calidad de servicio que el propio Ministerio de Transporte, y este junto a otros más poseen comedores obreros cuando ese servicio podría prestarlo gastronomía.

En una universidad cubana cualquiera, el rector ocupa más tiempo en tareas relacionadas a los servicios que en la parte propiamente docente. ¿Por qué un rector debe estar pendiente de las guaguas o el comedor si estos servicios se podrían contratar fácilmente? Debemos aprender rápido a optimizar recursos y que no sean necesarios años para solucionar cosas que el sentido común indica. Me asalta la duda de cuándo llegara el día en que los zapateros solo tendrán zapatos en sus manos.