Breves notas sobre un barco coreano


chong-chon-gang Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu)

Ayer a la hora del almuerzo se me acercó un amigo y me preguntó que “cuándo íbamos a escribir en La Joven Cuba sobre el barco coreano, que esa la noticia que estaba sonando ahora” y agregaba que “compadre a Cuba no le conviene esa amistad con Corea del Norte”. Por muchas razones no pensaba escribir sobre este tema –magnificado por los medios- pero al final dedico unos minutos a dar mis criterios sobre el mismo.

Primero, no estoy de acuerdo en que este sea el tema que está sonando ahora, eso es lo que nos quieren hacer creer los medios, lo que sí está sonando aún es el secuestro –no tiene otro nombre- al presidente Evo Morales por parte de algunos sumisos gobiernos europeos, el espionaje de los Estados Unidos sobre todos nosotros, la violencia contra los campesinos indefensos en Colombia o el recibimiento al golpista Capriles en Perú. Esos temas sí que están sonando aunque traten de ser opacados por los medios.

Creo también prudente aclarar que Cuba nunca ha actuado por conveniencia. Durante más de cincuenta años hemos actuado guiados por principios éticos, pero no por conveniencia, de ser así quizás no estuviéramos hablando de este tema, pues todos nuestros problemas se resumen en que hemos insistidos en ser dignos, y eso a nuestro vecino grande y abusador no le ha caído en gracia.

Para hacerlo más simple, abordaré el tema a partir de los puntos que considero más relevantes:

1. “Cuba viola las sanciones del Consejo de Seguridad”: Bien, la primera pregunta que me hago es ¿qué Consejo de Seguridad? ¿El que pasaron por alto para invadir a Iraq basados en mentiras? ¿El que aprobó una zona de exclusión aérea en Libia y luego la OTAN terminó tirando bombas a cualquier cosa que se moviera en tierra? No acepto que conviertan al Consejo de Seguridad en un mero instrumento de los ricos y los poderosos. ¿Por qué condenar a Corea del Norte o a Irán mientras se le permite a Israel tener cientos de ojivas nucleares?. En el comunicado oficial Cuba reconoció el contenido de la carga y el objetivo de la misma, a partir de un convenio con Corea del Norte. Yo creo que en la palabra de Cuba, otros no lo harán ni en este ni en ningún caso.

2. “Cuba pone en riesgo el acercamiento diplomático con los Estados Unidos”: sobre este tema debemos empezar por el principio ¿de qué acercamiento hablan? Algunos medios incluso hablan de los “esfuerzos norteamericanos por normalizar las relaciones con Cuba” bueno no sé cómo lo verán esos medios pero no creo que mantener a Cuba –en contra de toda lógica- en la lista de patrocinadores del terrorismo, en la de permitir la prostitución infantil o imponer millonarias multas a los bancos que hagan negocio con Cuba aporten mucho a este acercamiento. El otro punto sería ¿En qué puede amenazar Cuba a Estados Unidos enviando unos cohetes anti aéreos obsoletos a Corea del Norte? ¿No tiene Estados Unidos miles de soldados acantonados al sur del paralelo 38? Además de la ayuda militar que le brinda a Corea del Sur.

3. “Cuba pudo tener sus razones, pero la forma en la que se trasladó esa carga fue una chapucería”: La clave de esto está en ¿qué es lo correcto? ¿quién dice qué es lo correcto? Creo que Cuba tiene todo el derecho de modernizar su armamento y además hacerlo en el lugar donde estime conveniente. El punto no puede ser si la carga iba debajo, encima o al lado de los sacos de azúcar, eso es farándula, ese es el ingrediente de los medios. ¿Alguien se acuerda ahora de la operación Rápido y Furioso? Eso permitió ahora que los Estados Unidos le pasaran a los narcotraficantes mexicanos muchas de las armas que luego fueron utilizadas en el asesinato de miles de personas. ¿Y la ONU? Bien gracias.

Mi amigo me dice que Corea del Norte es una dictadura, que tiene sucesión dinástica y que Cuba no debe tener relaciones con ella. Yo tampoco estoy de acuerdo con esa sucesión de padres a hijos y la verdad eso y el ridículo culto a la personalidad es lo único que conozco de Corea del Norte. Siento que vemos a Corea del Norte de la misma forma en que nos ven a nosotros muchas personas, ambos países hemos sido víctimas durante más de cincuenta años de una tremenda campaña de demonización.

Un comentarista me escribe en La Joven Cuba que Álvaro Uribe se sumó a la polémica pues aseguró que las armas iban destinadas a Ecuador y Venezuela y por supuesto le puso el cuño a la veracidad de esta acusación. Lo curioso es que en otras ocasiones este mismo comentarista ha ignorado cuando como respuesta a su apoyo a que Cuba esté en la lista de países que apoyan el terrorismo, yo le hablo de la entrevista donde Uribe dice en la televisión de Miami que Cuba no tiene nada que ver con el terrorismo en Colombia, que al contrario le están muy agradecido al gobierno de Cuba con sus esfuerzos para lograr la paz.

Ayer el Nuevo Herald se aparecía con la “tremenda” noticia de que “encuentran aviones entre la carga del buque Norcoreano…” pero cuál es la noticia a estas alturas si desde el inicio la declaración de Cuba informaba que esos aviones estaban allí. Si al final me decidí a escribir sobre este tema es para tomarlo de caso de estudio, para que nos demos cuenta de que nos están tomando el pelo.

No podemos conformarnos con escribir en un blog, o con participar en una comunidad de blogueros. Mientras que no seamos capaces de movilizarnos y de pasar de la conspiración a la acción, los grandes medios nos seguirán imponiendo los temas sobre los que tenemos que hablar, pues serán los que están sonando. Hagamos nosotros sonar los temas que nos interesan y que son ocultados, no nos conformemos con escribir sobre las cosas que nos duelen a nosotros, el mundo y la Cuba que queremos construir es mucho más grande.