Aún no existe el Salón de la Fama del Béisbol Cubano de todos los Tiempos


Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu)

El 10 de julio de 2013 publicamos en La Joven Cuba un artículo en el que mostrábamos nuestra inconformidad con el tratamiento que se le daba en la prensa nacional al hecho real hasta que se demuestre lo contrario- de que fue en Matanzas, en el histórico Palmar de Junco el estadio en activo más antiguo del mundo- donde se realizó el 27 de diciembre de 1874 el primer juego de beisbol organizado en Cuba.

En el mencionado post hacíamos alusión a un artículo aparecido en el periódico Trabajadores el día 3 de junio de 2013 bajo el título El Salón de la Fama ya existe y de la respuesta que a modo de réplica enviaron historiadores matanceros a ese medio de prensa. Según nos cuenta Alfredo Santana quien hizo la gestión- la dirección del periódico lo envió a hablar con el jefe de la página deportiva y este a su vez le dijo que tendrían que esperar por el periodista Rudens Tembrás Arcia quien en ese momento se encontraba fuera del país.

No conozco la forma en la que trabajan los medios de prensa pero me llama la atención que al parecer, quien da el derecho a réplica a un artículo publicado es el autor del texto que crea la polémica: ¿funciona así en realidad? Espero que no, pero de todas formas no es ese el punto esencial de este post: volvamos al asunto.

Una semana después en el mismo medio de prensa se publicó el artículo Salón de la Fama, una visión limitada lo que sin dudas generó molestias entre las personas que habían enviado la réplica antes mencionada. A partir del interés generado La Joven Cuba se puso en contacto con el historiador matancero Alfredo Santana y hoy publicamos la carta que inicialmente bajo el título Aún no existe el Salón de la Fama del Béisbol Cubano de todos los Tiempos, estaba destinada a ser publicada en el periódico Trabajadores.

Aún no existe el Salón de la Fama del Béisbol Cubano de todos los Tiempos.

Por Alfredo L. Santana Alonso.

En ninguna época a partir del año de 1936, cuando fue instituido por la Dirección General Nacional de Deportes e inaugurado el 26 de julio de 1939 el Hall de la Fama del Béisbol Profesional de Cuba, con una placa de bronce en el Estadio de La Tropical, hoy Pedro Marrero, se intentó seriamente levantar, edificar o erigir un auténtico Museo, con vitrinas, objetos personales, bustos, mascarillas y recuerdos de aquellos peloteros que cada año se elegían o se eligieron de acuerdo con la votación del Comité encargado para hacerlo, pues en realidad nunca trascendió más allá de su título. Hoy en día solo se conserva en uno de los Salones del Estadio Latinoamericano, un par de bustos conmemorativos de Adolfo Luque y Martín Dihigo.

Esta entre otras, fueron las razones que llevaron a la Comisión de Historia del Deporte de Matanzas, la Peña Deportiva ¨Yumurina¨ Parque de la Libertad y la Comisión Permanente del Deporte del Poder Popular, a elevar al Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, una carta con fecha 28 de mayo de 1991, previamente aprobada por la Comisión Provincial de Patrimonio y Monumentos, con el pedimento de declarar al Palmar de Junco como Monumento Nacional e instaurar en sus predios el Salón y Museo de la Fama del Béisbol Cubano de todos los Tiempos, tomando en cuenta que no existe en la actualidad en el mundo, un terreno de béisbol en activo más antiguo que este, pues ni los norteamericanos inventores de esta disciplina lo poseen. Luego de contar con la aprobación del Presidente del INDER, se le dio traslado a la Comisión Nacional de Monumentos (CNM), presidida por los extintos Dr. Antonio Núñez Jiménez como Presidente y la Dra. Marta Arjona Pérez, Secretaria Ejecutiva, quienes con fecha 24 de julio de 1991, emitieron la Resolución 104-91, que en su cuarto Por Cuanto refería:

¨Por ser el Palmar de Junco la instalación para el juego de pelota más antigua de Cuba, iniciadora y promotora de nuestro deporte nacional; por ser también, lugar de desarrollo de grandes figuras de la pelota cubana, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación con motivo de celebrarse en Cuba los XI Juegos Panamericanos, ha considerado rendirle homenaje al Palmar de Junco situando en sus instalaciones el Hall de la Fama¨.

Podemos acaso dudar de lo argumentado por el cuarto descubridor de Cuba y su no menos insigne Secretaria Ejecutiva de la CNM, a la hora de emitir una Resolución de tal trascendencia, es que acaso eran desconocedores de la existencia de esas Tarjas en uno y otro Estadio en momentos diferentes, lo que los llevó a cometer un error imperdonable, creemos que no; que estos tuvieron muy en cuenta los requisitos y requerimientos internacionales que se deben de tener presentes, a la hora de crearse este tipo de institución; sin embargo pensamos que fue loable la labor llevada a cabo por estos promotores y periodistas antiguos entre los cuales debemos destacar a Rogelio Valdés, Agustín Molina, Antonio Conejo y Alfredo Suárez, pues, indudablemente tuvieron una feliz iniciativa, a pesar de las limitaciones de la época y tener solo en cuenta el béisbol profesional, no obstante esto les dio méritos más que suficientes para ser tomados en consideración, ya que precisamente uno de los primeros acuerdos tomados por el Comité Preparatorio del Salón y Museo de la Fama del Béisbol Cubano de todos los Tiempos, en reunión efectuada en Matanzas en el año 1992, y donde se encontraban presentes entre otros el Vice-Presidente de la Comisión Nacional de Historiadores del Deporte Severo Nieto Fernández, ya fallecido, fue justamente, que una vez conformado el Comité Elector del citado Salón, fueran exaltados en grupo, los 68 beisbolistas inmortales del período de 1939 a 1961, conjuntamente con sus promotores.

Ahora bien, por qué la solicitud de la Comisión de Historia del Deporte de Matanzas y las otras dos organizaciones, de que fuera instaurado en el Palmar de Junco el Salón y Museo de la Fama del Béisbol Cubano de todos los Tiempos, pues precisamente porque a nuestro entender desde el punto de vista histórico, el béisbol moderno en Cuba emergió en diferentes sitios del país, casi simultáneamente, como son los casos de La Habana, Matanzas, Cárdenas, Sagua la Grande, Remedios entre otras, y para no incurrir en polémicas insolubles, sobre cuál fue la cuna del béisbol, ya que este término guarda cierta ambigüedad, preferimos el de ¨patrimonio histórico¨ que no busca más que enaltecer y registrar in situ a ese lugar donde el béisbol se jugó de manera temprana y donde el hecho está debidamente documentado. Por tanto uno de los sitios que cumplía con estos requisitos y que había perdurado en el tiempo, eran los terrenos del susodicho Palmar de Junco, pues los de Tulipán y el Vedado, en La Habana, sedes del primer Campeonato Oficial de béisbol en Cuba, conocida como Liga General de Base Ball de la Isla de Cuba de 1878-1879 habían sido parcelados a finales del siglo XIX.

Por ello, los historiadores, promotores, periodistas y demás funcionarios que sustentamos este criterio, consideramos que no debemos de incurrir en los mismos errores históricos de los creadores del béisbol moderno, pues Cooperstown en New York, en la actualidad solo constituye un mito en los orígenes del béisbol en los EE.UU de Norteamérica sin un basamento histórico que lo sustente, salvo intereses de otra índole e incluso forma parte ya del folklor norteamericano ¿ por qué desviarnos entonces de lo que la lógica y la razón nos indican ? por tanto asumimos el reto que nos propusimos desde un principio de poner las cosas en su lugar y a su vez el de persuadir a las autoridades de nuestro país, en la necesidad de instaurar el Templo, Salón, Galería o como quiera llamársele del béisbol cubano, pero ¨de todos los tiempos¨, pues es indudable que el concepto empleado de Hall de la Fama del Béisbol Profesional de Cuba, ciertamente aunque nos duela, nunca trascendió más allá de su título y este que proponemos a nuestro modesto entender ,es más inclusivo y abarcador en cuanto a las diferentes categorías existentes, comenzando desde la temprana época hispánica, incluyendo la mambisa, la amateurs y el béisbol aficionado del periodo revolucionario, sin discriminaciones o exclusiones de ningún tipo.

Eddy Martín lo decía en una de sus últimas intervenciones, en el tradicional juego que se celebra en el Palmar de Junco, todos los 27 de diciembre en homenaje al primer juego oficial de béisbol en Cuba de que se tengan noticias hasta el presente, expresó : ¨A mí me cabe la satisfacción y lo digo aquí con orgullo, que en los años 50¨, en plena dictadura, muchos aquí lo saben, que hubo un proyecto de parcelar los terrenos del Palmar de Junco, donde los propietarios iban a vender el terreno para hacer calles y hacer un Reparto allí; me cabe la satisfacción de haber participado activamente en una lucha a través de la radio en Cuba contra aquello, una campaña donde llegaban de Matanzas a la emisora cientos y cientos de telegramas a la CNC, Circuito Nacional Cubano, protestando por el Proyecto de parcelar los terrenos del Palmar de Junco y pidiendo que fuera declarado Monumento Nacional, así que por lo menos estamos ligados al Palmar de Junco por eso,.y hemos entendido la cuestión del Templo de la Fama aquí, algunos dicen que no, pero es que imagínense en el Palmar de Junco, algunos decían que debía de estar en La Habana, que debía de estar en La Habana Vieja, o donde está el Hospital América Arias y yo decía bueno y donde está el Templo de la Fama de EE.UU., está en New York, en la ciudad de New York, está en Washington, no no, está en Cooperstown, que dicen que fue donde lo inventaron los americanos, pero bueno es allí donde empezó el béisbol y es allí donde hicieron el Templo de la Fama, el que lo quiera ver, tiene que ir allí y aquí hay que hacer lo mismo, el que lo quiera ver tiene que venir aquí, el lugar es este, donde empezó el béisbol, donde se reconoce el 1er juego Oficial de pelota en Cuba