Sin permisologia alguna…


1Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

El 5 de junio comenzó el encuentro de blogueros del Centro Martin Luther King en la Habana, la primera jornada estuvo marcada por intensas experiencias, no podía ser de otra forma tratándose de la blogosfera. Estas son algunas impresiones de este comienzo.

La noche anterior llegamos los blogueros de las otras provincias del país, la capital nos recibió con una fuerte lluvia, nosotros la recibimos bañándonos en el aguacero, como niños, rompiendo barreras comunicativas y marcando el inicio con el espíritu de un encuentro que es cualquier cosa menos oficial en ningún sentido.

La noche comenzó con chistes reales de nuestra cotidianidad, como el policía de provincia que ve pasar un auto y llama a la estación preguntando: “¿pero lo persecuto, o no lo persecuto?”, maravillas del diccionario. No se imaginó que un bloguero podía estar cerca viendo el chisme. La policía existe para velar por el orden pero nosotros velamos por que se respete el idioma castellano.

En la mañana costó mucho levantarse, la hora de dormir había sido entre las 3 y las 4 am aproximadamente, mucho que contarse y muy poco tiempo. Desayunamos y después de las debidas presentaciones comenzamos a proponer cómo nos gustaría que fuera el encuentro, siempre con el dolor y el complejo de culpa por los que no están, por cualquier motivo.

La profesora de periodismo Elaine Díaz presentó parte de su investigación sobre la blogosfera, genial. Nos explicó cómo es el entramado de relaciones entre los blogs cubanos, evidentemente marcado por la política pero con fuertes comunidades que ignorábamos y otras con un grado de comunicación entre sí impresionante. Nos acompañaban también varias periodistas recién graduadas con tesis de licenciatura sobre la blogosfera. La academia y las redes sociales se dan la mano y esa supuesta diferencia entre una y otra demuestra ser totalmente falsa.

Nos organizamos en tres grupos: uno logístico para la organización del encuentro, otro de mística para las distintas actividades de animación para estos días y el último de comunicación, para proponer algunas idea que sirvan como pretexto en la conformación de una revista y una comunidad de blogueros llamada Blogosfera Cuba. Esta última debe estar gestionada por nosotros mismos y tener en cuenta las opiniones de todos, poniendo énfasis en los que no están en este momento en el encuentro y deben ser escuchados igualmente, una idea que sin duda trasciende este encuentro pero se irá construyendo poco a poco y horizontalmente.

La tarde estuvo muy fuerte, comenzamos con la presencia de René González, uno de los Cinco Héroes de la República de Cuba, que conoce la blogosfera cubana y compartió con los presentes sus impresiones, inmediatamente comenzó un diálogo entre René y el auditorio, donde respondió de forma franca y abierta las numerosas preguntas que se le hicieron. Cuando se marchó nos dejó embargados por la impresión, cuando se está cerca de él se siente “algo” que no se puede explicar en palabras.

Luego tuvo lugar un intercambio de experiencias entre los blogueros y algunos invitados, Edmundo García, Iroel Sánchez y Francisco Rodríguez compartieron sus opiniones sobre distintos temas y respondieron preguntas. Cuando se marcharon nos quedó el arrepentimiento de no haber tenido más tiempo para continuar ese panel, gustosamente habríamos renunciado al receso planificado con tal de continuar pero a nadie se le ocurrió romper el esquema del horario, resulta que escapar a los dogmas es más difícil de lo que pensaba.

En la noche nos sentamos en círculo y a la luz de las velas, pusimos música de Silvio Rodríguez, Omara Portuondo, Kelvis Ochoa, Descemer Bueno, Abba, Queen y muchos más que nos evocaban todo tipo de sentimientos, a todos nos tocó contar alguna experiencia personal que nos viniera a la mente a través de la música, hubo confesiones, risas, anécdotas, desgarramientos y exorcismos de todo tipo. La noche la terminamos con todo tipo de música, comenzando con reguetón y pasando por la discoteca hasta otras preferencias más clásicas, con tiempo para todo y todos los gustos.

Recuerdo que en la noche anterior mientras reíamos en grupo, alguien comentaba sobre la jerga utilizada por la burocracia y nos ponía de ejemplo la palabra “permisología”, muy utilizada parece en reuniones y cosas así pero que suponemos sea la ciencia que estudia los permisos para cualquier cosa. Pues esta es una reunión sin permisología, para ser revolucionario en el sentido más amplio y menos estereotipado de la palabra, no hay que pedir permiso, para ser bloguero y tener un encuentro, no es necesaria permisología alguna.