Socialismo ≠ Monopolio


monopolio-socialismoPor: Jorge Morales

El futbol americano tiene un modelo que aplica rasgos de socialismo al repartir derechos televisivos, salarios y beneficios entre todos los jugadores. Se regula de manera consciente que no exista una desproporción entre los salarios de los equipos (tiene un tope total anual de salarios a pagar por cada equipo) ni entre las ganancias por derechos televisivos (se distribuye equitativamente los derechos televisivos entre todos).

Los talentos nuevos entran a una bolsa de jugadores donde son elegidos en un orden donde los equipos de peores resultados eligen de primero en la cola a las nuevas promesas en el deporte. Los jugadores tienen un salario mínimo establecido por la liga, en caso de incurrir en dopaje o apuestas, las sanciones son severas y algunas de por vida.

Poseen un sindicato y estos son capaces de suspender el inicio de la liga y reclamar su porciento de los derechos televisivos. Poseen seguro de salud obligatorio y atención a los ex jugadores que perdieron sus fortunas, integrándolos a su propia industria.

Su modelo no lo esconden y mencionan su base socialista a viva voz, es un modelo exitoso. Si me dicen a mí que esto ocurre en China no me sorprendería pero que ocurra en el imperio neoliberal que sigue arrasando con todo país o presidente que se les para delante, me quedo atónito.

¿Qué tiene que ver esto con Cuba? Un deporte que ni goza de popularidad entre nosotros… Pues nada, ejemplos de inversos dentro de sistemas y como nuestro modelo inverso: ETECSA.

La referida empresa, por mucho que duela reconocerlo, se comporta como monopolio al poseer un mercado exclusivo tanto a nivel empresarial como particular. Sabemos que el adjetivo de monopolio le hace el juego a los enemigos de nuestro proyecto de país, pero ellos no son tontos, montan sus campañas precisamente sobre ideas ya compartidas por la gente. Hasta ahora no hemos encontrado otro adjetivo.

No sabemos si su gestión es buena o mala porque no tenemos con quién compararla, ETECSA nos brinda el servicio y punto. Lo hace sin seguir las pautas tecnológicas mundiales, unas veces debido a las limitaciones del bloqueo, otras no tanto. ¿Resulta “socialista” que una sola empresa controle la totalidad de las comunicaciones? ¿Qué no existan alternativas? ¿Eso les parece “socializado”?

La tarifa de las comunicaciones mundiales ha bajado de manera sostenida con el transcurso de los años, la de ETECSA se mantiene inamovible en su mayoría. Hablar de tarifas planas es un sueño y hablar de ADSL u otros tipos de servicios es un lujo. Cuba se conecta a Internet de manera satelital, pero según nuestras fuentes, por el precio de una conexión de 256 kbps arrendada con ETECSA, se puede contratar 10 veces más por ese precio a un proveedor satelital internacional. ¿Resulta lógico?

Al final se convierte en un aparato burocrático cargado de restricciones y acomodado por tener un mercado seguro. Se debe buscar más diversidad de proveedores y menos acumulación de poder comunicacional, promover tecnologías y evitar restricciones a toda costa. Los usuarios y sus comunidades pueden financiar parte del desarrollo, en la actualidad el acceso a la red nacional mediante wifi es una utopía, por supuesto, todo pasa por las manos exclusivas de ETECSA, ni siquiera los ciudadanos pueden aportar lo suyo y librar al Estado de una carga económica. ¿Así se construye el socialismo?

Estas son puras contradicciones sistémicas, gestiones socialistas en el imperio vs empresas con rasgos monopólicos en nuestro socialismo, de patas arriba queda cualquier análisis. Necesitamos una sociedad donde aportemos todos a mejorarla activamente, no un escenario donde nuestras propias empresas limiten el desarrollo.

Si hemos logrado una país en camino al socialismo y no solo un deporte como en el caso de los norteños, entonces debemos ser consecuentes y no aplicar modelos capitalistas en nuestra propia tierra, no ceder “ni un tantico así”. Que el socialismo borre cualquier rasgo monopólico que pueda existir, una premisa a tener en cuenta.