Antonio Guiteras y el Gobierno de los “Cien Días”.

 

 

Antonio_Guiteras Por Edu

Desde que comencé a escribir en mi blog, ha sido una de mis mayores aspiraciones dar a conocer los hechos más significativos de la gloriosa historia de la tierra que me vio nacer. Y hoy, es uno de esos días que el pueblo de Cuba no debería pasar por alto. Un 9 de septiembre, asumía las riendas de la nación el “Gobierno de los Cien Días”; aquel que fue signado por la obra de una de las figuras imprescindibles en el devenir histórico de la Nación Cubana, el bravo Antonio Guiteras Holmes.

Desde que vio la luz en una familia vinculada indisolublemente a la historia de la ciudad de Matanzas, la familia Guiteras – Gener, el pequeño Tony escuchaba a sus mayores hablar sobre el martirologio de su tío José Ramón Guiteras, quien fue fusilado en Matanzas, cuando con solo 18 años, fue apresado por las tropas españolas cuando intentaba incorporarse a las tropas mambisas. También supo que en la lejana Irlanda, un tío abuelo suyo, John Walsh, encabezó un levantamiento en contra de la corona británica.

Aunque nació en Filadelfia el 22 de diciembre de 1906, y su madre Marie Therese Holmes era norteamericana; su padre Calixto Guiteras supo inculcarle el amor a la tierra cubana, de manera tal que Tony nunca se sintió perteneciente como ciudadano a otra nacionalidad que no fuese la cubana. La educación recibida de su familia, trajo como consecuencia que al iniciar el bachillerato, el joven se vinculara a partir de entonces a las luchas por cambiar el estado de las cosas en beneficio del pueblo cubano.

Ya en su etapa de estudiante de la Universidad de la Habana, no le fueron ajenas las acciones de Julio Antonio Mella en relación con las luchas por la reforma Universitaria. En tal sentido, apoyó al líder comunista en su huelga de hambre, y formó parte del movimiento popular que obligó al tirano Gerardo Machado a levantar las falsas acusaciones de terroristas que pesaban sobre Mella.

Su incorporación en 1927 a las filas del Directorio Estudiantil Universitario, lo proyecta como una figura política de relevancia nacional. Durante su enfrentamiento a la tiranía Machadista, fue uno de los jóvenes revolucionarios que se afiliaron a la corriente más antiimperialista dentro de todas las tendencias políticas que luchaban por derrocar al “Asno con Garras”.

Fue partidario decidido del empleo de la lucha armada para alcanzar el triunfo revolucionario. En 1932, decepcionado de los viejos caudillos que manejaban oportunistamente las organizaciones izquierdistas, funda la Unión Revolucionaria (UR), organización que agrupó a los revolucionarios que compartían sus métodos de lucha. Estos, sus compañeros de armas, fueron llamados desde entonces Guiteristas.

Ya fundada la UR, Guiteras redacta el “Manifiesto al pueblo de Cuba”, donde expone su  programa unitario, que pretendía agrupar a todas las fuerzas antimachadistas, en torno al derrocamiento por la vía armada de la tiranía. En un fragmento del Manifiesto, Guiteras expone que: “sólo la fuerza de la unión de todos los hombres —aunque posean diferentes tendencias políticas— envueltos en la lucha, por lograr un régimen de libertad y justicia, podría lograr el triunfo de una verdadera Revolución”.

Al ocurrir la caída del tirano Machado, debido al movimiento militar revolucionario de los sargentos del 4 de septiembre, Guiteras es nombrado, por el gobierno emergido del movimiento militar revolucionario del 4 de septiembre (La Pentarquía), como gobernador de la provincia de Oriente. Pesó en esa decisión el enorme prestigio de Tony como jefe militar y revolucionario.

Pero la apoteosis de su accionar revolucionario tuvo lugar cuando fue llamado para integrar el Gabinete de Ministros en el gobierno de los Cien Días, que sustituyó a la Pentarquía, por una propuesta de uno de los pentarcas, Jose Miguel Irisarri. En el gobierno de los Cien Días ocupó en primeramente el cargo de Secretario de Gobernación, desde el cual adoptó leyes y medidas en favor del pueblo trabajador, que afectaron seriamente los intereses del gobierno norteamericano en Cuba. Posteriormente asumió las Secretarías de Guerra y Marina. Las medidas firmadas por Tony Guiteras desde su posición en el gobierno de los Cien Días fueron:

  1. Creación de la Secretaría de Trabajo.
  2. Implantación de la jornada laboral de 8 horas.
  3. Establecimiento del jornal mínimo.
  4. Depuración de los organismos estatales.
  5. Reparto de tierras y desarrollo de proyectos de colonización
  6. Proclamación de la autonomía universitaria.
  7. Realización de la convocatoria para realizar una Asamblea Constituyente.
  8. Promulgación de la rebaja de los precios de los artículos de primera necesidad.
  9. Reducción del precio de la energía eléctrica.
  10. Intervención y Nacionalización de la Compañía Cubana de Electricidad, empresa de capital predominantemente norteamericano.

Relatan algunos de sus biógrafos que el mismo Guiteras expresó: “… tengo la satisfacción de haber llevado a la firma del presidente Grau, los decretos que atacaban más duro al imperialismo yanqui.”

El gobierno de los 100 días, fue frustrado y derrocado, como resultado de las conspiraciones ejecutadas desde la embajada yanqui, con la complicidad de los altos mandos del Ejército, encabezados por el futuro sátrapa, que llenaría de sangre, horror y muerte el suelo sagrado de la Patria; el sargento devenido Coronel Fulgencio Batista. Surgió en la historia de Cuba, el gobierno conocido como Mendieta (figura decorativa) – Caffery (embajador yanqui) – Batista (hombre fuerte del imperialismo). Guiteras fue obligado a pasar a la clandestinidad, desde donde fundó la organización “La Joven Cuba”, la cual en su programa de lucha proclamaba: “para que la ordenación orgánica de Cuba en Nación alcance estabilidad, precisa que el Estado cubano se estructure conforme a los postulados del Socialismo”.

Hasta su caída en combate, ocurrida muy cerca de nuestra Universidad, en el antiguo fortín colonial llamado El Morrillo, el 8 de mayo de 1935, Antonio Guiteras Holmes, luchó con todas las fuerzas de su preciosa existencia, porque nuestra Patria quedase libre de las ataduras imperiales de nuestro vecinos del norte, y que el pueblo cubano alcanzase el estado de bienestar que merecía y merece, por haber luchado tan duramente por su derecho a la felicidad. Que este artículo sea un sencillo, pero sincero homenaje de un cubano de estos tiempos, que se siente heredero de la vida y la obra del héroe inmortal.

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