Una carta que el Herald debiera publicar

titulo 1121226 Por: El Duende (Traducido del más allá por Max Lesnik)

 

Recibimos  la copia de una carta que la señora Vivian Mannerud presidenta de la empresa de viajes a, Air Line Brokers ha enviado al diario The Miami Herald para su publicación con motivo de cumplirse el primer aniversario del acto terrorista perpetrado contra sus oficinas en la ciudad de Coral Gables, un crimen de odio y violencia que hasta ahora no ha sido esclarecido por las autoridades competentes.

Lamentablemente para bochorno de los que aquí vivimos, en el sur del Estado de La Florida, Miami es el simbólico refugio de los bandidos y terroristas que se auto proclaman “luchadores por la libertad de Cuba”, a quienes el diario Miami Herald califica benignamente, por temor o favor, de “militantes anti-castristas”, como si de esa manera se pudieran lavar sus manos manchadas de sangre inocente.

En la redacción de The Miami Herald, Departamento Editorial de ese periódico, está la carta escrita en inglés de la empresaria Vivian Mannenrud en la ella reclama justicia, a propósito del acto terrorista de Boston y en ocasión de haberse cumplido un año del crimen cometido el 27 de abril del año pasado en sus oficinas de Coral Gables.

Por las dudas de si El Miami Herald publica o no la carta escrita por Vivian Mannerud sobre el acto terrorista perpetrado en su contra- ojalá que si– aquí va su traducción al español. Dice así.

“Mañana 27 de abril 2013, se cumplirá el primer aniversario del ataque terrorista doméstico en mis oficinas de Coral Gables, Florida. Tres dispositivos incendiarios fueron puestos dentro de mi oficina de trabajo en las horas previas al amanecer de aquella mañana. Los efectos fueron de destrucción total. Todo se redujo a cenizas.

Ahora, mientras observaba por la televisión los efectos del acto terrorista de Boston, no podía dejar de encontrar similitudes y diferencias, comparando a las bombas incendiarias que habían colocado en mí oficina hace exactamente un años atrás. Deseo aclarar que de ninguna manera quiero comparar ambos actos ya que el de Boston es de mucha más importancia dada las muertes y heridos que ese acto provocó así como el efecto moral en toda la nación. Pero de esto he aprendido algo. Que ambos atentados, el de Boston y el de mi oficina, fueron actos de odio.

Tuve la suerte de que nadie muriera en mi oficina de Coral Gables, aunque el potencial estaba allí, como un blog de la Internet lo dejó consignado cuando dijo: “Lástima que ella no estaba dentro de la oficina”, o los otros inquilinos del edificio que podrían haber estado trabajando tarde, o sólo algún empleado laborando en el turno de noche, o quizás alguien caminando por la acera con su perro.

En el caso de Boston, hubo condena inmediata de los funcionarios de la Ciudad, del Estado y del gobierno Federal, así como la determinación de capturar a los terroristas que cometieron el crimen. En mi caso, hasta la fecha, ni un funcionario electo, y, en particular, James Cason, el Alcalde de Coral Gables, jamás han salido a denunciar este acto de terrorismo. También he aprendido que el FBI tiene la tecnología para tomar fotografías granuladas y hacerlos cristal claro, sí, hay una fotografía grany de un vehículo de “interés” en mi caso, pero esta tecnología del FBI no se ha utilizado o dado a conocer en mi caso. Yo, al igual que con las víctimas de Boston, muchas personas vinieron a manifestarme su respaldo y apoyo. Después de todo mi “crimen” había sido el de facilitar a mis clientes viajes legales a Cuba, y en particular la peregrinación a la isla en ocasión de la visita del Papa Benedicto XVI.

Las estaciones de radio en español de Miami al recibir llamadas del público se escucharon muchas voces de los extremistas de aquí celebrando el acto terrorista en contra mía, no muy diferentes a las llamadas de celebración de los extremistas musulmanes, festejado en el Oriente Medio las bombas criminales de Boston. Como todos sabemos, algunos terroristas de renombre son héroes para algunos en Miami.

Me gustaría poder decir que mi caso es aislado, pero no lo es. Hay muchos casos de este tipo de bombas terroristas en el sur de La Florida, que hasta incluso en algunos casos, han dado por resultado en la muerte y mutilaciones de personas. Simplemente porque ellos se atrevieron a pensar de forma diferente sobre el tema de Cuba. Vaya, pensé que vivíamos en una nación democrática que fomenta el libre pensamiento. Aquí en el sur de la Florida, usted puede perder su vida por esto. Imagínese eso. La mayor parte del país, ni siquiera creería que esto haya estado sucediendo en el sur de La Florida, que es parte de los Estados Unidos de América.

Mientras miraba a una Bloguera Disidente que visitaba Miami, me preguntaba si a ella le dijeron algo sobre estos crímenes terroristas sin resolver, o si le explicaron cómo en algún momento la gente del sur de Florida perdería su trabajo si su empleador se enterara que Ud. había viajado a Cuba en visita de familia. O cómo nosotros tenemos en el sur de La Florida “actos de repudio” llamándole con aviesas intenciones “comunista” a cualquiera, simplemente por pensar en soluciones pacíficas entre cubanos. Las soluciones que ayuden a los EE.UU. y al pueblo cubano.

Así que, aquí estoy en Miami, un año después del atentado terrorista perpetrado con mi empresa, sin noticias de ninguna clase, sin que se haya reportado la detención de algún sospechoso o que la investigación pudiera arrojar resultados.

Yo la ciudadana Vivian Mannerud, nacida en Brooklyn, con un amor enorme y orgullo para mi país, Estados Unidos, estaba convencida de que esta vez, sería atrapado el terrorista. Pero yo estaba equivocada. Simplemente no es “políticamente correcto” en el sur de La Florida llamar a estos terroristas por sus nombres. Y mucho menos que la justicia caiga sobre ellos. En cambio se les llama, “luchadores por la libertad” y se les rinde honores de patriotas. Me pregunto, ¿libertad de quien y para quienes?

Firmado: Vivian Mannerud, ciudadana norteamericana nacida en Estados Unidos de padres cubanos. Presidenta de la empresa de viajes a Cuba “Airline Brokers”.

Hasta aquí la carta que le envió para su publicación, la empresaria de Miami Vivian Mannerud al diario The Miami Herald en inglés.

¿La publican o no la publican? ¿Se peinan o se hacen papelillos? Pregunto yo.

Y con esta me despido de Uds. por hoy, amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría hasta el próximo lunes, Dios Mediante. Bambarambay.

Anuncios