Palabras de otros

america_latinaPor: Osmany Sánchez

A los jóvenes cubanos hay que hablarles del futuro de Cuba, eso nos toca, como educadores y como revolucionarios. Nos empeñamos en explicarles las razones que tenemos para preservar y mejorar nuestro sistema, que aún imperfecto, es más justo que otros a los que nadie juzga por falta de democracia. Creo que a veces es mucho más sencillo si en lugar de utilizar nuestras palabras, recurrimos a las de otros.

Solo aceptando nuestros errores y deficiencias podremos avanzar, pero en ese avance jamás podemos perder el rumbo. Si recorremos la web podemos encontrar todos los días cientos de artículos cargados de odio contra Cuba. Hoy les traigo un ejemplo de uno de esos que deben leerse dos veces, la primera para ver qué dice y la segunda para asegurarse de que lo entendimos bien.

¿Puede alguien con ese espíritu entreguista contribuir al futuro de mi país? ¿Puede alguien ayudar al Sur cuando solo mira encandilado para el Norte?

En este caso el autor vive fuera pero no son pocos los que desde dentro piensan igual e incluso peor. Bueno aquí se los dejo, díganme qué les parece:

MIENTRAS DESPIDEN A UN LÍDER CARISMÁTICO

 

Oraciones de una meditación

 

América Latina y el Caribe están pagando su cuota de tiempos pasados erráticos, y de un presente en el que afloran los líderes con las más variopintas malas virtudes, pintorescos personajes que por sus peligrosas acciones van derrumbando el futuro de esta parte del mundo.

 

Al parecer, los colonos ingleses que se asentaron al norte del continente, poseían mejores neuronas (¿?) y pudieron adoptar los tiempos europeos y adaptarlos al nuevo continente; sin embargo, los colonos que se asentaron en el sur, se quedaron en la Edad Media, no pudieron avanzar al mismo ritmo, y se viraron al norte casi siempre para recibir las dádivas de quienes, sin pensarlo dos veces, hicieron migas con entreguistas, corruptos, piratas y holgazanes, siempre que el negocio prospere en el norte, las ideologías salen sobrando, como debe ser.

 

Hoy y ahora, la aguerrida y bravucona política antiyanki del sur, no es más que una pose para ocultar el derrumbe de las ideologías, la ineficiencia económica, el desfase en el tiempo y la abulia de los líderes carismáticos, pintorescos y con las más variopintas malas virtudes.
Así que mucho más tarde que temprano el sur de este continente emparejará la larga distancia que nos separa del siglo XXI.
Mientras, trataré de vivir para contarlo.

 

Tomado de aquí