Políticas financieras en la sociedad cubana

moneyPor: Roberto G. Peralo

Una noticia  muy interesante publicó el sitio Cubadebate, sobre las nuevas regulaciones del Banco Central de Cuba para las personas naturales que soliciten créditos bancarios. Noticia que hacía pública el Noticiero de Televisión 24 horas después y la prensa escrita se tardó 48 horas en publicar. Una vez más las redes sociales demuestran su eficiencia por encima de los medios tradicionales, pero este no es el tema del artículo.

A pesar de varios intentos no he tenido acceso a la Gaceta Oficial donde se enuncian los detalles de la regulación, pero según interpreto de la noticia en el Granma, solo tienen acceso a estos créditos: agricultores pequeños, trabajadores por cuenta propia y otras forma de gestión no estatal, además de personas que pretendan comprar materiales de la construcción y pagar su mano de obra.

Sin duda alguna esta medida le da un nuevo impulso a la economía domestica, donde un grupo de familias tendrán mejores facilidades para acceder a una fuente de ingreso que les permita acometer inversiones para actividades muy específicas que el Estado hoy intenta potenciar. Existen muchas expectativas con esta medida por parte de estas familias y entiendo el por qué, pero creo que las nuevas regulaciones del Banco no debieran llegar solo hasta aquí.

Desde el surgimiento de las teorías del liberalismo los préstamos bancarios y la tasa de interés constituyen uno de los mecanismos reguladores de la economía. En los países paradigmas de la “Economías de Mercado” donde el estado no tiene ninguna influencia en las políticas financieras de los Bancos, a no ser cuando estos caen en quiebras y el estado se endeuda para salvarlos, el único objetivo de estas políticas financieras es obtener ganancias (a cualquier costa y a cualquier costo). Si realmente queremos construir un sistema superior al capitalismo, las políticas financieras no pueden aplicarse con las mismas reglas con que se juega en el capitalismo.

Es válido crear líneas de créditos y facilidades de pago a actividades que fortalezcan la economía real. Pero considero que se pueden crear también conjuntamente políticas que vayan dirigidas a ayudar a las familias a enfrentar fenómenos sociales que están muy generalizados en nuestra sociedad.

Solo voy a mencionar dos en los que creo que el estado cubano conjuntamente con el sistema financiero puede ayudar mucho. Uno es la baja natalidad que presenta el país 1.76 hijos por parejas. Índice característico de países desarrollados, y una de las causas, no la única, es la falta de liquidez que presentan las familias jóvenes para enfrentar con tranquilidad este proceso tan difícil. Si tener un hijo es difícil imagínense dos.  Dentro de pocos meses voy a enfrentar la difícil tarea de ser padre y ya en los preparativos iniciales (atemperándome en el ambiente beisbolero de estos días), “la jugada está apretada”. Cuánto ayudaría que las familias jóvenes pudiéramos contar un una línea de crédito que nos permitiera acceder a bienes materiales tan necesarios para enfrentar con mayor calidad de vida este proceso.

No creo necesario que en esto tenga que mediar ningún tipo de subsidio, sí crear mecanismos más asequibles para acceder a estos tipos de créditos y con facilidades de pagos. Teniendo en cuenta de no aplicar las mismas regulaciones que al sector productivo.

Otro fenómeno característico de sociedades desarrolladas y que nuestra generación va a tener que enfrentar y en términos económicos se va a tornar muy complejo, es el envejecimiento poblacional. Viví la experiencia de los últimos años de vida de mis abuelos y como la familia se tuvo que preparar para enfrentar esa situación. Vi como mi papá tuvo que dejar de trabajar para acompañar los últimos años de vida de mi abuela, que por su avanzada edad sufría muchas limitaciones físicas, gracias a que son muchos hermanos y muchos nietos pudimos sostener económicamente aquella situación durante varios años.

Nuestra generación se caracteriza por familias muy pequeñas donde predominan cuando más dos hermanos, agregándole que nuestros padres van a ser mucho más longevo por el nivel de vida tan alto que se ha alcanzado, 77 años como promedio. Dentro de pocos años el 30 porciento de la población cubana van a ser ancianos. Esto va a constituir un problema muy serio para nuestra generación, y una de las variables que va a influir directamente es: la económica. Aquí es donde el estado conjuntamente con el banco puede influir con políticas crediticias inteligentes sin tener que llegar al subsidio y que las familias no se vean tan afectadas económicamente para poder atravesar estas situaciones.

A los bancos le es indiferente el objetivo del prestamos; mientras usted los respalde con alguna propiedad y le devuelva su dinero con los respectivos intereses no hay ningún tipo de problema, así funciona en el capitalismo, pero si queremos construir una sociedad socialista estas no pueden ser siempre las reglas. Tenemos una ventaja, los Bancos son del estado y con la ayuda de políticas crediticias inteligentes podemos mejorar los niveles de vida de nuestra población sin tener que acudir al subsidio.