Los Cinco: hacer más dentro de Cuba

cinco-heroes-cubaPor: Osmany Sánchez

Hace años lo predijo Gerardo y el tiempo le dio la razón, lo único que sacará a los Cinco de la cárcel será la solidaridad internacional y la presión que ejerza la opinión pública sobre el presidente de los Estados Unidos en cuyas manos está hacer la justicia que le fue negada en la corte.

Coincido con Harold en que “el terreno más importante para luchar por los Cinco es dentro de los Estados Unidos”, sin embargo creo que al mismo nivel debe lucharse por divulgar el caso de los Cinco dentro de Cuba. Un amigo una vez me dijo que si era necesario hacer un grupo para ir y sacarlos de la cárcel a la fuerza que contaran con él pero que no se podía negar que en realidad eran espías.

No hacemos nada con que la comunidad internacional conozca el caso de los Cinco si cuando un extranjero encuentra a un cubano este no es capaz de explicar su caso, o peor aún, que dé una opinión como la de mi amigo. Si internacionalmente nuestros hermanos son conocidos como Los Cinco, entonces ¿para qué por la televisión tenemos que referirnos a ellos como los Cinco héroes prisioneros en las cárceles del imperio?

Esta etiqueta además de ser poco atractiva y tediosa para los jóvenes –claves en esta batalla- no es para nada necesario pues con referirnos a los Cinco ya basta y el que no lo sepa la curiosidad lo obligará a preguntar y esa será una forma de llegar al tema.

El tema de los Cinco para los cubanos debe ir más allá de su posición ideológica. Si para alguien infiltrarse dentro de los grupos terroristas de la florida no es suficiente para ser admirados y respetados entonces tendría que bastar con su posición durante más de 14 años en los que no han flaqueado ni aún en los momentos de mayor presión. No importe cuánto se odie al enemigo, si se comporta con valor, este debe ser reconocido.

Este fin de semana leí el libro de Fernando Morais: “Los últimos soldados de la guerra fría” que habla sobre el caso de los Cinco y yo que me jacto de conocer mucho sobre el caso pues lo sigo desde que fueron apresados en 1998 vi una la faceta humana de esos hombres a los que hemos idealizado demasiado. Ahora además de héroes son seres humanos y los admiro más.

Cada cubano debe ser un embajador del caso de los Cinco, solo así el mundo conocerá la injusticia que se cometió con ellos. Pensemos cómo hacer más efectiva la campaña internacional pero no nos olvidemos de Cuba y como decía Harold: hacer más y mejor.