Los ingleses ocupan Matanzas

Por: Osmany Sánchez

Hace casi 250 años desde que los ingleses se retiraron de Cuba después de ocupar una parte de la isla durante poco menos de un año, pero desde hace unos meses hay indicios de que regresaron y de manera solapada la están ocupando de nuevo. Al menos a Matanzas la tienen ocupada y quien lo dude que camine por sus calles y por sus tiendas para que vea en cuántos lugares aparece la bandera europea.

En zapatos, pulóver, mochilas o gorras podemos encontrar la bandera inglesa. No sé para los demás pero para mí amante de las películas de espionaje- se trata sin dudas de una invasión, claro que no la tendrán fácil los invasores pues en el camino encontrarán una feroz resistencia, sobre todo de Canadá. Quien lo dude que monte en una Yutong en Matanzas y cuente cuantas banderitas canadienses encontrará pegadas encima del parabrisas.

Esta invasión de marcas y símbolos no es nueva pero en los últimos tiempos ha alcanzado dimensiones épicas y los combates se desarrollan en cada esquina, en cada cuadra. Que jóvenes cubanos lleven con orgullo esas banderas en sus ropas o en su cuerpo es preocupante pero lo es aún más que luzcan con orgullo o ingenuidad- ropas alegóricas al FBI o a la CIA.

Hace un tiempo conversaba con un estudiante aquí en la Universidad sobre este tema y le preguntaba porqué llevaba ese pulóver, si no le preocupaba su significado y me dijo que no, que gracias al FBI se habían capturado asesinos en serie como Ted Bundy o Charles Manson. Esta sin dudas era una respuesta preparada, pero no me convence pues como cubano, pienso primero en todas las acciones criminales llevabas a cabo contra nuestro pueblo por el FBI. Puedo estar equivocado pero no puedo evitar pensar así.

Recientemente estuve en una reunión en la que uno de los presentes refiriéndose a este tema lo denominaba: símbolos extranjerizantes. Confieso que me llamó la atención escuchar esa frase pues la consideraba extinguida ya en estos tiempos. El problema no es que sean extranjerizantes sino que muchos jóvenes prefieran usar símbolos que no representan nuestra identidad. Quizás parezca lo mismo pero no es igual, al menos para mí.

Los emigrados cubanos prefiero pensar que una mayoría- extrañan muchísimo su tierra y llevan atributos que se la recuerdan. He escuchado anécdotas de algunos que tienen colgada en su cuarto una bandera cubana, algo que ni soñar hicieron en Cuba. Esa es una realidad sin embargo la paradoja está en que cuando vienen a Cuba le regalan a sus familiares y amigos pañuelos con banderas americanas o cintos con enormes hebillas en forma de hoja de marihuana o de dólar.

Tratar de frenar esta invasión de símbolos extranjerizantes en la frontera es imposible por lo tanto hay que enfrentarla en el terreno y la mejor fórmula es la de promover nuestra identidad. Algunos me dirán qué bonito descubrió el agua tibia pues si bien todos sabemos que esa es la forma lo que nos falta es el contenido.

¿Dónde podemos encontrar una bandera cubana para ponerla en la oficina o en nuestro cuarto? ¿Dónde encontrar un busto de Martí, Mella, Guiteras, José Antonio, Che o cualquier otro patriota nuestro? ¿Por qué se venden sólo en divisas y bien caros por cierto- los pulóver con la imagen del Che?

Podemos seguir a la defensiva con esta ocupación extranjera o podemos crear una estrategia que fortalezca la identidad nacional mediante los símbolos nacionales. Habría que considerar si estaremos pecando de excesivo puritanismo al limitar demasiado el uso de esos símbolos, siempre que estos no se utilicen de manera o en lugares irrespetuosos.

Lo cierto es que estamos necesitados de alegorías que fomenten el patriotismo porque mientras los ingleses sigan invadiendo Matanzas, Pepe Antonio y los que defendieron Guanabacoa en 1762, se estarán revolviendo en su tumba.

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