Las primeras elecciones democráticas en Cuba

Por: Roberto G. Peralo

En un derroche de democracia y en un supuesto ensayo de lo que se quiere para el futuro democrático de Cuba. El día de las elecciones presidenciales del 2004 en la residencia del Jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos (SINA) James Cason se realizó un simulacro de votación. Cason lo llamó “verdadero ejercicio democrático”.

En varias ocasiones en el blog La Joven Cuba hemos utilizado la foto que inmortalizo aquel momento, donde aparece Marta Beatriz Roque ejerciendo su derecho al voto por el presidente de los EE.UU. Siempre quise saber que fue lo que realmente sucedió aquel día donde se reunió la élite de la contrarrevolución cubana. Estaba seguro que uno o unos de los que allí participó eran agentes de la seguridad cubana. No es que yo sea adivino ni analista de inteligencia, pero yo estoy muy de acuerdo con la opinión de Julito un borracho vecino mío que afirma que de cada 10 contrarrevolucionarios 8 son segurosos.  Aplicando la teoría de la probabilidad uno de los allí presente Raúl Capoté resultó ser el agente Daniel para los Órganos dela Seguridaddel Estado, donde en su libro “Enemigo”, nos relata lo allí ocurrido.

En el libro cuenta como los que votaban debían hacer una cola e inmediatamente recibían una bolsa de regalo que contenía libros, revistas, radios portátiles y se les entregaba una sombrilla, según recibían el regalo eran marcados con tinta en el brazo como constancia para que no repitieran. Leyendo semejante humillación recordé que ese método era empleado por los conquistadores españoles para marcar a los aborígenes residentes en la isla después de haber servido como esclavos. Lo hacían con tinta roja si encontraban algún aborigen que no estaba marcado, le cortaban las dos manos.

Tal ofensa no fue protestada por ninguno de los presentes todo lo contrario comentaban que por primera vez se sintieron ciudadanos libres. Hicieron su cola, ejercieron su derecho al voto y se fue con su regalo y su marca de tinta en el brazo. Lo más sorprendente fue el resultado de aquel “ejercicio democrático. Según nos cuenta Capote los “cubanos” debían votar además de por Kerry o Bush, en una boleta donde figuraban unos supuestos partidos de derecha, izquierda, liberal, comunista y socialista. Al final de aquella tremenda farsa, Cason dio los resultados, sus palabras textuales: “Increíblemente han ganado por amplia mayoría los socialistas y en segundo lugar los comunistas y eso que aquí está hoy la flor y nata de la oposición al régimen.” 

Me hubiera gustado haberle visto el rostro a Cason mientras daba los resultados de “Las primeras elecciones democráticas en Cuba”. Si no fuera por lo repugnante del hecho serviría como escena para una comedia del teatro bufo en Cuba.