FELICIDADES A TODOS LOS PADRES DEL MUNDO

Este domingo traemos dos textos relacionados con los padres. Recuerden que los domingos son para relajarse.

El primero está tomado de aquí

¡Papá, papá! ¿La sordera es hereditaria?
¿Cómo hijo?
¿Qué papá?

Papá, papá, ¿es verdad que los papás, saben más que los niños?
Claro Pepito, es verdad.
Ahh, óyeme papá, ¿quién fue el inventor de la imprenta?
El inventor de la imprenta fue Gutemberg.
Y entonces por qué no la inventó el papá de Gutemberg.

Papá, papá ¿los hombres van al infierno?
Hijo: Los solteros, cuando mueran, pero los casados lo pagamos por adelantado.

¡Papá, papá! en el colegio me ignoran.
¡Papá, papá! ¡Paaapááááááá!

El hijo le dice al papá: Papá, papá hace tiempo que perdiste tu tarjeta de crédito y aun no la has reportado!
El papá le contesta: Es que me he dado cuenta que el ladrón gasta menos dinero que tu madre…

Papá, papá, ¿Puedes hacerme la tarea de Matemática?
No hijo, no estaría bien.
Bueno, por lo menos inténtalo hacer.

Papá, papá, en la escuela me dicen que eres un ignorante.
Y, ¿qué es eso mijo?

Este era una vez un hijo que le dice a su padre:
¡Papá, papá, no quiero ir a la escuela! Primero porque tengo sueño, segundo porque estoy cansado y tercero porque en la escuela se ríen de mí.
El padre le responde:
¡Vas a ir! Primero porque a la escuela no se falta, segundo porque es tu responsabilidad y por último, porque eres el director de la escuela.

Papá, papá, ¿orchata es con H?
Claro hijo, sino, pondría orcata

Un tipo le cuenta a su papá:
Papá, estoy viendo elefantes rosados.
¿Y no haz visto a un psicólogo? Le pregunta el padre.
No, sólo elefantes rosados.

Estaba una ranita muy triste sentada a la orilla de la la playa porque no encontraba a su papá, y de repente sale un buzo del agua y la ranita empieza a gritar:
¡Papá, papá!

Los papás de Jorgito estaban muy preocupados porque tenían que contarle a su hijo que iba a tener un hermanito, y no sabían cómo enfrentar el tema. En eso el papá se decide y dice:
Jorgito, ven, te quiero contar que vas a tener un hermanito.
Y luego Jorgito dijo:
Yo no lo creo papá.
Y el papá dijo:
¿Por qué no?
Y dice Jorgito:
¡Es que en la mañana agarré a apedradas a una cigüeña!

Entonces, la princesa recogió al sapo, lo llevó a su cama, le dió un beso, y oh maravilla, el horrible sapo se convirtió de repente en un hermoso príncipe.
Abuelita, interrumpe la niña, y los papás de la princesa, ¿Se tragaron el cuento?

Tres amigos vienen de una fiesta por la autopista a toda velocidad, el chofer estaba un poco tomado y en una curva se estrella contra un muro, los tres mueren y suben al cielo.
San Pedro los recibe y les pregunta: “Diganme, que les gustaria que dijeran sus familiares y amigos en su entierro?
El primero dice: “Me gustaria que dijeran que fui un buen hijo, un buen padre y un buen amigo”.
“Asi se hará”, le responde San Pedro
El segundo dice: “A mi me gustaría que dijeran que fui un gran profesional y que cumpli con mi trabajo todos los dias de mi vida”.
“Asi será”, le dice San Pero
El tercer hombre se queda callado un rato y dice: “Pues a mi me gustaria que dijeran, mírennnn, se está moviendo”.

Este otro muestra que los padres siempre vemos lo mejor de nuestros hijos. Este está tomado de aquí.

UN PADRE ABSOLUTAMENTE OBJETIVO

Ella era una maestra sumamente paciente y muy ordenada en sus evaluaciones así como acertada en sus apreciaciones acerca de sus discípulos.
El niño en cuestión era distraído, y, aunque potencialmente capaz de un rendimiento aceptable no disponía de la más mínima voluntad de aprender y dedicaba todo su intelecto a idear excusas y complejas explicaciones acerca de múltiples motivos que lo justificaran.
A los pocos días de una lapidaria evaluación de matemáticas fueron citados los padres para conversar acerca del pobre rendimiento de su hijo.
Nuestra maestra pensó que, siendo la matemática una ciencia exacta y con los resultados a la vista podría comprometer a los padres de este alumno a tomar alguna actitud menos condescendiente para con las ya innumerables justificaciones del niño.
La prueba en cuestión tenía esta suma y el siguiente resultado: 6 + 7: 18
Ante la evidencia y luego de una breve introducción de la maestra preguntó a los padres:
¿ Y ? ¿ que les parece este ejercicio ?
El padre, que había permanecido en silencio, tomó la hoja, pensó un instante y dijo:
1.- La grafía del signo seis es del todo correcta.
2.- Se puede apreciar lo mismo con el siete.
3.- El signo más nos dice, acertadamente, que se trata de una suma.
4.- En cuanto al resultado vemos que el uno es correcto. El segundo número, efectivamente, no es ocho. Bueno, si lo cortamos por la mitad de arriba hacia abajo, observamos que mi hijo ha escrito dos treses simétricos. Elegimos el bueno porque se ve que la intención era buena.
Entonces, a mi entender:
A ) La actitud del mi hijo fue buena (lo intentó)
B ) Los procedimientos son correctos (los elementos están ordenados correctamente)
C ) En conceptos sólo se equivocó parcialmente en uno de los seis elementos que forman el ejercicio. Esto es casi de sobresaliente.
En consecuencia yo le pondría un DISTINGUIDO.
Dicho esto se levantó y se retiró satisfecho.

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