¿La verdad cabe en una memoria flash?

Las noticias llegan por memorias flash

Por  Sayli Sosa Barceló

Por falta de tiempo o de ganas, o de las dos juntas, no soy aficionada a perseguir programas extranjeros y chismes digitales, de esos que viajan en memorias flash de una punta a la otra dela Isla.Sin embargo, de vez en cuando, caen en mis manos, sin yo pretenderlo, algunos de estos “materiales” y un poco por morbo, y otro por información, los veo.

La más reciente “noticia” llegó en forma de fotografías, un compendio de imágenes que supuestamente corresponden a la lujosa residencia de un gerente o director de una fábrica de compotas en La Habana, acusado por corrupción.

He dicho supuestamente porque, como es habitual en este tipo de casos, a estas alturas todavía no existe información oficial, y no se puede apreciar más allá del rumor compartido y la especulación.

No obstante, daré por cierto lo que me han dicho y me escudaré en la sabiduría popular que asegura que cuando el río suena, piedras trae, porque en definitiva, lo de menos es si es gerente o funcionario, o si esta vez se trata de una fábrica de compotas o de fósforos.

El asunto, en mi opinión, tiene varias lecturas. Primero, la decisión expresa de acabar con la corrupción no ha quedado engavetada y la Contraloría General parece estar haciendo su trabajo. Desde lo acontecido con Felipe Pérez Roque, Carlos Lage y Carlos Valenciaga, por solo citar a los más conocidos, no se ha detenido el proceso de sacar a la luz a los encartados en delitos de corrupción. Que no ha sido con la celeridad y radicalidad que muchos esperan es cierto, pero lo más importante es que no se ha detenido y, muy a nuestro pesar, podríamos esperar más noticias en este sentido, no solo a nivel nacional, sino en el ámbito provincial.

Segundo, que la máxima dirección del país demoró demasiado en apretar las tuercas de estos engranajes y aún hoy sigue pecando de vista gorda y paños tibios. Volviendo al caso de marras: ¿cuánto demora un individuo en “granjearse” este estilo de vida? ¿Cómo se “consigue” un grupo electrógeno particular?, ¿cuánto gana un gerente o director de una empresa o fábrica que le permite mantener una vivienda con esas comodidades? ¿Dónde se puede comprar una máquina para lavar platos y lavadoras de ese tamaño? ¿Quiénes iban a las fiestas organizadas en la piscina?, ¿por qué solo ahora es que “explota”? ¿Qué barrio es ese en el que las casas vecinas parecen muy similares?

No crean que soy ingenua, solo comparto inquietudes que apuntan a lo que antes afirmaba: Los responsables de que hayan nuevos ricos en Cuba (y a costa de Cuba, aclaro) no están haciendo bien su trabajo y no será de golpe y porrazo que desaparezcan los vivos que quieren vivir de los bobos.

Tercero, la corrupción alcanza hasta a los que tiraron las fotos. Presumiblemente, esas imágenes corresponden al expediente del delito, que solo puede estar en manos del MININT,la Contraloríao Fiscalía, y sin dudas fueron puestas en circulación por alguien con acceso a ellas. Si lo hubieran hecho con un espíritu altruista, con el anhelo de posibilitar el acceso democrático a este tipo de información, no sería yo tan radical al ponerles el cartelito de corruptos. Pero experiencias anteriores me dicen que no es el deseo de compartir, sino de lucrar. En el inicio de estas cadenas de memorias flash siempre hay uno que paga por la información, para después alquilarla o venderla.

Sucedió así con las imágenes de un accidente catastrófico en la provincia de Ciego de Ávila, donde un camión que transportaba pasajeros chocó con otro vehículo de gran tamaño y fueron muchos los muertos y heridos. Sé de personas que alquilaron las fotografías del desastre y los únicos que tuvieron acceso al lugar fueron los agentes del orden.

Cuarto, la falta de información fidedigna y oportuna es contraproducente a cualquier acción que persiga acabar con la corrupción. No se puede llevar una lucha de este tipo de espaldas a los medios y al público que los consume. Hasta ahora la estrategia ha sido decir luego de que el caso ya está en los tribunales o salió de estos, o no decir. Mientras, en la calle las “bolas” crecen y amenazan con convertirse en avalanchas, y las avalanchas, ya lo sabemos, se llevan por delante lo bueno y lo malo, todo.

Se informó, por “arribita” de los sucesos del Psiquiátrico deLa Habana, de la misma manera del escándalo en Cubana de Aviación. No se dice nada del cable de fibra óptica y ahora Cupet, luego de que medios internacionales se cansaran de decir que Repsol no encontró petróleo en el Golfo, anuncia que la exploración conla Scarabeo9 será realizada por una firma malaya y PDVSA.

Creo que por eso es que a los cubanos les gusta tanto el trasiego de datos en memorias flash. Allí no está toda la verdad, es obvio, pero al menos es una parte.

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