Encuentro eterno

Por: Hector Almaguer Quiñones estudiante  6to año  de Comunicación Social y Periodismo en la Filial Universitaria Urbano Noris 

¨ Había  una vez,  una pequeña isla, isla llena de sueños y  encantos, de grandes montañas y llanos  pintados con sudor e  historia. Allí vive una pequeña familia de  millones.    Ellos,  de corazones nobles,  se dedicaban  a  sembrar  de solidaridad sus campos y de sus manos brotaba el amor con  el cual crecían  sus plantaciones.  Un día comenzaron lluvias negras que cubrieron  su isla  dañando todo  el trabajo de años. Además, la vida de niños y jóvenes peligraban.

        Esa situación había que detenerla, entonces,  cinco hermanos decidieron ir hasta las nubes, aun sabiendo que sus vidas peligraban, pero el mal había que detenerlo de alguna forma. Todos, día tras día esperaban noticias y hubo  una larga espera, pero, lamentablemente nunca regresaron, porque quedaron atrapados en la tormenta. Pasan  13 años de aquel suceso  y la esperanza de los millones  no cesa porque creen  que en alguna nube sus cincos regresarán…¨   

 

   Esta referencia tal pareciera ser extraída de un libro de antaño, escrito desde lo más profundo de la imaginación de alguien para  niños y jóvenes, pero no es así. La historia es real,  la isla  es Cuba, los millones somos los cubanos  y los  cinco hermanos son nuestros Cinco Héroes prisioneros en cárceles del territorio norteamericano, por cumplir  tareas de protección hacia nuestro país y evitar actos que atentaran contra la vida de jóvenes y cubanos. 

  

  Quizás el tema pareciera reiterativo, pero  en esta ocasión, me motiva a escribir un hecho que recientemente conocimos por la prensa y la televisión y que los jóvenes cubanos tenemos nuestro criterio. Todos sabemos que nuestro René Gonzáles se encuentra bajo libertad condicional en Miami los Estados Unidos, por un período de tres años.

 

   En este preciso instante su hermano Roberto, hermano del alma, de momentos felices y  no tan felices  pero fieles a sus sueños,  se encuentra en Ciudad Habana, Cuba, afectado por una enfermedad maligna  que atenta contra su vida. Batalla que   libra minuto a minuto en contra de la muerte, con la esperanza en su corazón  de poder abrazar a su hermano  antes que el tiempo se le agote y suceda algo en lo que no hemos tenido tiempo de pensar.

  Recientemente, se  realizó una solicitud oficial para que nuestro René  pudiera viajar por dos semanas a La Habana y así poder abrazar a su hermano  que tanto necesita de ello. Son más de 13 años sin poder verse ni decirse cara a cara cuanto se quieren y se necesitan.  Dicha solicitud, fue inicialmente  denegada  lo que hizo  la situación más compleja. Para poder entenderlo solo hay que ponerse  en el lugar de René y sentirán  la angustia y el desespero que cubre su alma.

 

  Es una situación  que  independiente  de la ideología  va más allá, y se trata de lo humano, de lo indispensable,  del amor  y del adiós eterno. Nosotros los jóvenes cubanos nos sumamos al clamor de millones y millones que, alrededor del planeta abogan  porque estos dos hermanos se  reúnan  y tengan la oportunidad, que  quizás sea la última, de decirse cuanto se quieren y cuanto se aman.   

 

 Afortunadamente  la petición se   hizo realidad y René Gonzáles   pisó su tierra cubana por dos semanas con el más puro orgullo y   convicción  de que en la vida no hay obstáculos posibles ante  la voluntad  y el amor de los hombres.  Sabemos que  en las manos de algunos estuvo  la decisión y autorización para que René vea  a su hermano  y apostaron    para que ello se hiciera realidad pese a las diferencias  y  de esta forma  suceda el  encuentro eterno entre dos hermanos.