Cuba en los Play Off

Raúl 

Raúl Castro ha demostrado ser un excelente director de equipo.

Por: Osmany Sánchez

Algunos piden que los cambios se produzcan más rápido, otros lo que quieren es la seguridad de que se piensen bien las cosas para que no haya marcha atrás. Lo ha dicho Raúl. Este es el momento para realizar las transformaciones que se necesitan en nuestro modelo económico. No hay otra oportunidad, habló incluso del borde del precipicio.

Los más escépticos dicen que no es posible el cambio pues este se va a realizar con los mismos protagonistas y esto es imposible. A los que dicen esto les pongo como ejemplo el desempeño del equipo de béisbol de Matanzas en la actual Serie Nacional y hago una comparación con el acontecer nacional.

Cuando se anunció que Víctor Mesa dirigiría el equipo de Matanzas, todos los matanceros nos alegramos por la oportunidad de tener a una de las leyendas del béisbol cubano en nuestra provincia. Las esperanzas no eran muchas si tenemos en cuenta que el equipo desde hace años estaba anclado en los últimos lugares del campeonato.

Víctor Mesa sorprendió a todos cuando en una entrevista dijo cuáles eran sus objetivos para la actual temporada

: traer la televisión al Victoria de Girón, ganar la sede del juego de las estrellas, ganar 50 juegos y clasificar.

“se volvió loco Víctor”, “chico, no llegará a 50 pero ojalá gane más que los 34 del año pasado”, “Víctor será bueno pero no es mago…”

Estos eran algunos de los comentarios que se escuchaban en la calle sin embargo el legendario número 32 no se amilanó y comenzó a hacer su trabajo. Lo primero fue hablar con el equipo sobre sus métodos de dirección y sobre la disciplina que se impondría a partir de ahora. Algo así como: “se acabó el relajo”

Cuando a finales de la década de los 90 Gerardo “Sile” Junco tomó las riendas del equipo de Henequeneros lo primero que hizo fue sacar del equipo a peloteros que hasta ese momento eran vacas sagradas. Sile dijo, si quieren que dirija pues estos se van pues lo que hacen es perjudicar a los demás y el tiempo le dio la razón pues ganó dos campeonatos seguidos.

Algo parecido tuvo que hacer Víctor Mesa pues era vox pópuli que en Matanzas los juegos se dirigían desde las gradas, es decir que varios jugadores estaban jugando más para el contrario que para el propio equipo. Ahora cada vez que Matanzas juega en casa, parte del público se queda al final del juego pues a esa hora los que se equivocaron en el partido tienen que salir a repetir varias veces la jugada hasta que salga bien.

Los mismos jugadores, pero con un director nuevo y una motivación que roza las nubes. El resultado lo dice todo: primer equipo clasificado para los Play Off.

Al igual que Víctor Mesa, Raúl Castro también habló desde un principio de cuáles serían las reglas del juego y sacó también del equipo a algunos “jugadores” que estaban trabajando para el contrario. Luego sacaría a otros que estaban jugando para ellos mismos y para sus bolsillos y nadie duda que todavía queden algunos por sacar.

Varios ministros nuevos, el cumplimiento de la mayoría de sus promesas, el llamado a la disciplina y la exhortación a que el que se canse que se aparte porque no habrán contemplaciones con los que se “equivoquen”, le han ganado a Raúl la confianza del pueblo, aunque aún quedan muchas cosas por hacer.

Víctor pidió al pueblo matancero llenar el estadio, el pueblo respondió y se cumplieron todos sus objetivos. Raúl pidió trabajar duro pero lamentablemente no todos han reaccionado.