Una ofensa a la Virgen de la Caridad del Cobre

 

La_Caridad_del_Cobre Por Eduardo

Desde la semana pasada, he estado buscando un pequeño espacio de tiempo para sentarme a escribir algunas líneas relacionadas con el acontecimiento más importante ocurrido en la isla por estos días; la visita a Cuba del Papa Benedicto XVI. Creo que la cobertura mediática del suceso, que abarcó la casi totalidad del programa elaborado por la Santa Sede, y en la cual participaron una considerable cantidad de medios de prensa y profesionales de la noticia, me deja bien poco que aportar en el campo noticioso. Sin embargo deseo reflexionar un poco y expresar mi opinión acerca de un suceso aislado, al cual los medios de desinformación, y la blogosfera contrarrevolucionaria al servicio de los Estados Unidos de Norteamérica le han tratado de asignar un protagonismo superior al de las exitosas jornadas de la visita pastoral efectuada por el Santo Padre en nuestro verde caimán.

Durante la Santa Misa efectuada en la Plaza de Revolución “Antonio Maceo” en Santiago de Cuba, un nematelminto de la fauna intestinal del monstruo norteño, saltó el cordón de seguridad gritando: ¡Abajo el Comunismo! Un cubano con toda la dignidad que le asiste a los defensores de la Revolución, ante la provocación no pudo contener su indignación con la mesura necesaria, y la emprendió a golpes con el sujeto. Los miembros de la seguridad asignada al evento intervinieron para mantener el orden y el contrarrevolucionario fue retirado de la Plaza.

Por extraña “casualidad”, el altercado fue filmado y transmitido inmediatamente a todos los canales de televisión de Miami, y reproducido por la blogosfera contrarrevolucionaria con el avieso propósito de convertir un suceso aislado en

algo de tanta relevancia, que la homilía del Papa, el magnífico discurso de bienvenida a su Santidad por parte del Arzobispo de Santiago de Cuba Monseñor Dionisio García Ibáñez, la música sacra de Esteban Salas interpretada por el Orfeón Santiago, así como el espíritu de ecumenismo y fraternidad que reinaba en ese lugar que lleva el nombre del más grande soldado de la Patria, no eran lo más importante, sino la pataleta apátrida de un mercenario del imperio.
Muchos de los que se rasgan las vestiduras defendiendo al alterador del orden público pasan por alto un detalle que ningún cubano, que se precie de serlo, debería dejar de tener en cuenta. La misa de Santiago de Cuba, tenía un motivo que debía haber sido respetado por la gusanera mercenaria; el Santo Padre la consagró a la Santa Patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, Cachita la Mambisa, la principal deidad del pueblo cubano.

Contrariamente a lo que algún que otro trasnochado pudiera pensar, en casa de mi madre se conserva la imagen de la Virgen de la Caridad que mi progenitora a su vez heredara de mi abuela. La Virgen ha estado en mi familia por más de 7 generaciones. Recuerdo que cuando era niño le pregunté a mi abuela que quiénes eran los tres hombres del bote que al pie de la Virgen elevaban sus brazos hacia la Madre de Dios, y ella me respondió contándome una historia que reproduzco a continuación:
“Cierto día tres amigos, Juan el Negro, Juan el Blanco, y Juan el Mulato (los tres Juanes) fueron a pescar a la Bahía de Nipe en un bote. Cuando se encontraban pescando, se desató una tormenta y los tres amigos comenzaron a pedirle a la Vírgen María que les salvara de una muerte segura. De pronto de entre las olas surgió la figura de la Virgen María llevando en sus brazos al niño Jesús y ordenó al embravecido piélago – Yo soy la Virgen de la Caridad, te ordeno mar que calmes tu furia. Tras lo cual la tempestad abrió paso a un día soleado que les permitió a los tres Juanes regresar salvos a tierra firme”.

Si alguna persona deseosa de conocer la mitología relacionada con la Virgen de la Caridad del Cobre pregunta a cualquier cubano la simbología de la iconografía más conocida de su imagen, relatará más o menos la misma historia. Sin embargo, la realidad asentada en la historia de Cuba, es que los tres Juanes en realidad se llamaban Juan de Hoyos, Rodrigo de Hoyos, y Juan Moreno. Según el artículo publicado en 1952 en la revista Seminario Católico San Antonio, perteneciente a los fondos de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, escrito por Juan Luis Martín, se escribe que según la tradición y pruebas documentales recogidas por el capellán Fonseca, determinan que la imagen de la Virgen de la Caridad, es recogida en 1612, por los antes mencionados, cuando un día fueron a recoger sal a la península de Entresacos, en las salinas de la Bahía de Nipe.

El propio Juan Moreno, relataría cuando era un viejo de más de ochenta años que:

...habiendo ranchado en cayo Francés que está en medio de la Bahía de Nipe para con buen tiempo ir a la salina,estando una mañana la mar calma salieron de dicho cayo antes de salir el sol,los dichos Juan y Rodrigo de Hoyos y este declarante, embarcados en una canoa para la dicha salina, y apartados de dicho cayo Francés vieron una cosa blanca sobre la espuma del agua, que no distinguieron lo que podía ser, y acercándose más les pareció pájaro y ramas secas. Dijeron dichos indios parece una niña, y en estos discursos, llegados, reconocieron y vieron la imagen de Nuestra Señora la Virgen Santísima con un Niño Jesús en los brazos sobre una tablita pequeña,y en dicha tablita unas letras grandes las cuales leyó dicho Rodrigo de Hoyos, y decían: Yo soy la Virgen de la Caridad, y siendo sus vestiduras de ropaje, se admiraron que no estaban mojadas...
En conclusión, los tres Juanes, en realidad eran dos Juanes y un Rodrigo. Se hace evidente que los sobrenombres de El Negro, El Blanco y El Mulato, no constituyen otra cosa que una representación simbólica de la composición étnica de nuestro pueblo.

La imagen de la Virgen de la Caridad, después de ser hallada, tuvo varios puntos de residencia, hasta que en 1648 llegó a sus destino final, el poblado minero de El Cobre, donde inmediatamente los vecinos, casi todos trabajadores de las minas de cobre a cielo abierto que le daba nombre al asentamiento, le construyeron una Ermita, en el mismo lugar donde hoy radica el Santuario Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, inaugurado el 8 de septiembre de 1927.
Cachita, como cariñosamente la llama el pueblo, ha salido de su santuario solo en cinco ocasiones. Ellas son:
En 1936 cuando fue coronada por el Arzobispo de Santiago de Cuba.
En 1952 en el Cincuentenario de la República.
En 1959 cuando asiste al Congreso Nacional Católico en La Habana.
En 1998 cuando es coronada por el Papa Juan Pablo II en la Plaza Antonio Maceo.

Durante los años del 2008 al 2011 con motivo de la Peregrinación Nacional de la imagen de la Virgen de la Caridad en el trienio preparatorio al año Jubilar.

Pero la Caridad del Cobre no es la Patrona de Cuba, únicamente por el hecho de constituir una simple advocación de la Virgen María. Durante las guerras de independencia del pueblo cubano contra el colonialismo español, antes de entrar en combate, mientras las tropas españolas invocaban a Santiago Apóstol y a la Virgen de la Covadonga, los cubanos pedían a la Caridad del Cobre que los ayudara en el empeño de liberar a nuestra Patria. De ahí el sobrenombre de “La Virgen Mambisa” que le acompaña, y al cual acudió el Santo Padre varias veces en sus actividades de la visita pastoral. Fueron precisamente los Veteranos de nuestras gestas emancipadoras quienes en 1915 escribieron al papa Benedicto XV, solicitándole que se proclamara a nuestra virgen mulata la condición de Patrona de Cuba.

La venerada deidad siguió acompañando a los cubanos en sus luchas por la libertad de la Patria y de otras naciones hermanas. Hasta el propio Fidel, cuando entró en la Habana el 8 de enero al frente del triunfante Ejército Rebelde llevaba colgando de su cuello una medalla con la estampa de la Caridad del Cobre. En la Capilla de los Milagros del Santuario del Cobre, combatientes internacionalistas cubanos que cumplieron misiones combativas en diversos países hermanos, a su regreso a la isla, depositaron sus condecoraciones ganadas por el valor demostrado en el combate y sus charreteras de oficial, algunas con rango de coronel y general al pie de la Virgen.

Muchos cubanos alguna que otra vez han pedido a nuestra Patrona apoyo espiritual y consuelo. Aún los no creyentes, como el que escribe estas líneas, guardan entre sus posesiones mas preciadas cinco pequeñas piedras de calcopirita (mineral de las minas del Cobre), por el mero hecho de que son originales de los terrenos de la Basílica de la Caridad. Los creyentes de las religiones sincréticas afrocubanas la adoran en la figura de Ochún, la diosa del amor y del dinero, dueña de las aguas dulces, cuyo color es el amarillo. Como dijo el General de Ejército Raúl Castro, no por gusto la Santa Patrona lleva bordado en su manto el Escudo de nuestra República.

Por todas esas razones, emplear un evento ecuménico y pastoral, donde el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica en el mundo, rendía tributo a la Virgen de la Caridad del Cobre, y la condecoraba con una Rosa de Oro, para montar una provocación orquestada por los enemigos del pueblo de Cuba, que no son otros que el gobierno de la Nueva Roma, y sus aliados, es una vejación y una ofensa a unos de los símbolos más sagrados de la cubanía.

Si ese personaje tuviera una idea exacta de que en aquella misa el manto invisible de la Virgen de la Caridad del Cobre nos cubría a todos; blancos, mulatos y negros, creyentes y no creyentes, comunistas y capitalistas, trabajadores estatales y cuentapropistas, en fin a Cuba entera, en un llamado a la paz y al entendimiento, pero como dijo Monseñor García Ibañez, orgullosos de sabernos cubanos y poseedores del recelo ante toda injerencia extranjera en los asuntos propios, no hubiera realizado acción tan inapropiada con respecto a una imagen que es venerada por millones de sus compatriotas, y mucho menos por actuar a favor de las políticas de un imperio decadente y agresivo, que pretende destruir por hambre, miserias y enfermedades al pueblo que se identifica con la imagen de Cachita “La Mambisa”.

Yo no soy creyente. Mi abuela diría – Que Dios y la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre le perdonen.

Publicado originalmente en: http://edumatanzas.blogspot.com/

Anuncios