Preocupaciones sobre ruedas

Por: Roberto G. Peralo

Ponerme a narrar y describir todo lo sucedido en aquella hora de viaje puede resultar muy extenso. La dinámica que impone la vida moderna obliga a tener un poder de síntesis en cualquier idea que se quiere transmitir y más en Internet.

Me concentraré en el tema que me llamó la atención de aquel dialogo. Los motivos del tema, mis consideraciones y criterios los obviaré. No es que no tenga mis propias opiniones.

El dueño del Chevrolet del 56, alias Almendrón, no rebasa los 30 años. Respondía al llamado de Migue, creo que era su nombre o el diminutivo de este. Me trasladaba al municipio de Jagüey Grande por motivos personales. Conocido este lugar por el cultivo de la naranja y la toronja.

Hoy la vía más efectiva y rápida para transportación en Cuba se encuentra en manos del sector privado. Donde prevalece la ley de oferta y demanda. Aquel Almendrón diseñado para 6 pasajeros. Se encontraba modificado y de forma muy ajustada admitía a 9 personas.

Comienzo a dialogar con aquel joven que de forma muy jovial respondió con tremendo desenfado las preguntas que le realicé. Mi eterna curiosidad de conocer como funcionan los fenómenos sociales y más los relacionados con procesos económicos fueron el catalizador de aquel debate.

­- ¿Qué cantidad de combustible consumes este carro en un viaje? Me responde que10 litrosde petróleo. Sigo profundizando – ¿Cuántos viajes das diarios? – Promedio 4 vueltas en un día, depende de cómo esté el pasaje pero más o menos 4.

Multipliqué mentalmente, 9 pasajes a $ 20.00 pesos (CUP), ingresó $ 180.00 CUP, por 4 viajes diarios $ 720.00 CUP. Mi salario de un mes. Para que describir cuantas cosas me pasaron por la mente, pero mis preocupaciones estaban por comenzar.

Con un pensamiento de económico fui hacer un análisis de gastos para ver las utilidades. Se caía de la mata la pregunta que seguía. – ¿Cuánto pagas de impuesto al mes? Me responde que $800.00 CUP

 – ¿Cuánto pagas por el combustible? – Me cuesta entre $ 8.00 y $ 9.00 CUP por litro depende donde lo consiga. La palabra “consiga” me sonó rara, pero comienzo a sacar cuentas.  Hoy el precio del litro de petróleo en todos los Servicentros es de $1.10 pesos convertibles (CUC)  equivalente a $ 27.50 CUP

Cuatro viajes al día,10 litrospor viaje a $ 8.00 son $ 320.00 CUP le quito los ingresos diarios se queda limpio con $ 400.00 CUP. Si trabaja 30 días al mes $ 12 000.00 CUP. Restándole los impuestos son $ 11 200.00 CUP de utilidades. Mi primera conclusión gana en un mes lo que yo en casi dos años.

– ¿Pasas mucho trabajo para “conseguir” el  combustible? Con tremenda tranquilidad me cuenta. – No es tan difícil, en cualquier pista de combustible se “consigue”. Y vuelve la palabrita. – Tú le preguntas a cualquier pistero (empleado que despacha el combustible) si tiene combustible.

Parece ser que esa es la contraseña pensaba yo.

–  Lo que hay que esperar que llegue un camión grande a cargar combustible y pude que te agarre el día en eso.

Realmente esa parte no la entendí, por lo que busco que me de más detalles.

– Los camiones grandes no cargan todo el combustible que tienen asignado. Le dejan una cantidad de combustible al pistero que se lo cobran a 5.00 CUP el litro. (Combustible que ya está pagado, supuestamente despachado pero queda en manos del pistero.)

Migue me cuenta que se implementó un nuevo sistema de control. El mismo regula en el instante en que se paga el combustible, es el mismo momento en que se servicia el carro. Para evitar que ocurran estas mismas cosas. Pero el que inventó la ley inventó la trampa.

 – Lo que hacemos ahora es esperar cerca de las pistas de combustible a esperar a que llegue uno de estos grandes camiones a servirse de combustible y en el mismo momento que sirven al camión echamos el combustible nosotros. En ocasiones hay que esperar varias horas.

Lo que más me impresionó fue su declaración de que todos los carros que están hoy en este negocio hacen lo mismo que él. Le pregunto por qué arriesgarse a esto y no comprar el combustible por el Estado.

 – Tú estás loco, de esa forma no da negocio, o tenemos que triplicar el precio del pasaje y eso es abusivo. En una ocasión, (me sigue contando), los inspectores comenzaron a exigir el comprobante de la compra del combustible y el que no lo tenía, le ponían una multa de $ 500.00 CUP. Nos vimos obligado a comprar el combustible en el Servi y a subir el precio del pasaje. El pueblo salió a reclamarle al gobierno y se vieron obligados a dejar de aplicar las multas y a perseguir a los boteros.

Cuando declaran los gastos para el pago de los impuestos, cómo se las arreglan para informar el gasto del combustible. – Tengo que declarar que doy dos viajes cortos a la semana, declarando como ingresos $ 2000.00 CUP al mes, por lo que pago $ 800.00 CUP de impuestos.

¿Perola Oficinade Administración Tributaria no se dan cuenta de este fraude? – eso lo sabe todo el mundo, ellos mismos son lo que te cuadran las cuentas para que te de ganancias, para ellos poder cobrar impuestos.

Me pude percatar que el joven no tiene muchos conocimientos sobre las leyes tributarias. Traté de que fuera más específico pero no fue capaz de darme más detalles.  Lo alarmante de esta historia es que no es la excepción, todos los transportistas están obligados a hacer lo mismo.  Pero lo más preocupante de todo es que este mercado negro de combustible y fraude fiscal se hace con la complacencia del Estado.

Quién le pone el cascabel al gato…