¿Halloween en Cuba? (+Fotos)

Por: Luis Díaz López

Me siento contento de escribir de nuevo en el blog, ya que como terminé la universidad y ahora trabajo en una empresa, es difícil estar actualizado de lo que acontece, de los comentarios y de los post de la tropa de La Joven Cuba, pero como al menos tengo correo, por esta vía me retroalimentaré de lo que pasa.

En cuanto al nombre les puedo decir que si, que es una pregunta y una exclamación a la vez, porque algunos con los que hablé y hablo sobre el tema me lo han preguntado ó me lo han afirmado en dependencia del contexto y del conocimiento.

Ya lo sabía yo desde hace unos cuantos días, que en el magnífico Cabaret Continental del hotel Internacional de Varadero, cede de incontables espectáculos culturales desde hace más de treinta años, se celebraría la noche de Halloween y que estaban convocando a los que quisieran participar a asistir el sábado 29 de octubre disfrazados de lo que quisieran, para disfrutar de un show preparado especialmente para la noche, disfrutar de bebidas de todo tipo y bailar la ritmo de la música cubana e internacional.

Al principio lo dudé, no sabía si ir o no, pero después nos pusimos de acuerdo un grupo de amigos de la cuadra y decidí finalmente estar allí ese día. Me disfracé de pirata sea noche, al igual que otro amigo que asistió con nosotros, las otras cuatro muchachas que nos acompañaron de vaquera una, otra de vampira y la tercera de bruja y gitana una cuarta.

Les puedo decir que la cola en la entrada era interminable, que esa noche el cabaret cerró por capacidad y muchos no pudieron ni entrar, que había miles de disfraces diferentes, no faltaron las enfermeras y los enfermos, las diablas y diablos, los guerreros, muñecos y hasta un par de ciameces que se llevaron el premio del mejor disfraz, se que hay muchas fotos puestas en facebook sobre esta actividad, todo transcurrió en un ambiente de extrema tranquilidad y ecuanimidad, no recuerdo cuantas fotos nos tiramos con la gente y la gente con nosotros, todos queríamos tener un recuerdo de los mejores disfraces de la noche, recuerdo que detrás de mi habían cuatro personas que tenían una calabaza picada con una vela dentro, como en las películas donde salen escenas de estas festividades.

Días después conversé con una norteamericana amiga mía que visitó Cuba por esos días y me habló del Halloween de los Estados Unidos, que es diferente, la esencia, que es en este caso disfrazarse es lo que hasta nosotros ha llegado, al menos hasta ahora, pues nadie va por las casas pronunciando la famosa frase “trato o truco” ni se adornan las casa con objetos afines, sino que es solo una reunión para bailar y compartir de una forma diferente.

Por mi que vengan mil Halloween más, que sirva como forma para unir más a los pueblos de Estados Unidos y Cuba, que sea una forma más de distender las tensiones de décadas.

No es necesario hablar de este tema con tecnicismos como transculturación o aplatanamiento, los cuales usó Fernando Ortiz para describir los procesos de formación y absorción de las culturas foráneas, tampoco de penetración imperialista ni de libertad de opinión, reunión o expresión en todos sus sentidos, lo importante es que ocurre y no pasa nada, así de simple.