El Tren de los Momentos

Por: Harold Cárdenas Lema

Este año quedé nuevamente insatisfecho, la televisión nacional transmitió en horario estelar las sesiones de la Asamblea Nacional, pero no íntegras y con la totalidad de las intervenciones, sino sólo “momentos” como se anunció en la prensa nacional.

Desde el pasado año insistí en la importancia de mostrar las sesiones de la Asamblea completamente, sin cortes de edición u omisión de intervenciones, en un país tan pequeño uno se entera luego de tópicos y comentarios muy interesantes e importantes que no se muestran en las cámaras y por tanto el pueblo no las conoce.

La transparencia debe ser una divisa de la Revolución, incluso nuestro presidente se ha referido a la necesidad de esta en varias ocasiones, la falta de esta en ocasiones quizás se deba a lo que él califica como “la vieja mentalidad dogmática” alojada en no pocos dirigentes.

Hechos como este son los que a veces nos hacen dudar de que los cambios que necesita el país con toda urgencia, puedan ejercerlo precisamente aquellos necesitados del cambio de mentalidad que los nuevos tiempos requieren, sin duda para muchos dirigentes esto ha sido incorporado a su retórica oportunista.

Hace unas horas Raúl llamaba la atención sobre la existencia de burócratas corrompidos que ostentan cargos de poder en algunas instituciones, algunos obtenidos a cambio del oportunismo, y que están en sus cargos esperando que la Revolución caiga para sacar provecho de esto. Esto es algo que muchos sospechábamos ya hace rato, pero que se incorpore al discurso político y lo diga precisamente el presidente, es una muestra del cambio al que se refería el reverendo Raúl Suárez en uno de los “momentos” que fueron hoy televisados.

En todo caso, una vez más me resigno a ver lo que otros han escogido por mí, que supuestamente es lo adecuado para transmitir a la población nacional. Hasta que el cambio de mentalidad llegue a los que sólo me dieron la oportunidad de ver algunos extractos, parafraseando una canción de Alejandro Sanz, sigo montado en el tren de los momentos