Mi obra es un regalo para la Universidad de Matanzas

Por: Gabriel Torres Rodríguez.

“Hoy vine a esta universidad, básicamente, a regalarles mi obra” fueron las primeras palabras de Nelson Domínguez Cedeño, Premio Nacional de Artes Plásticas 2009, durante la inauguración de una de sus creaciones en la Galería Abierta de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos.

 “Un homenaje al ballet”, me dice despreocupado sobre el título, mientras absorbo y degusto la combinación de colores y líneas. Mi nacimiento en Holguín resulta  acicate ideal para acercarme y comenzar el diálogo. Comparto con él algunas impresiones de su obra y le propongo conversar unos minutos. Aceptó sin reparos la entrevista, esas que brotan de una conversación afable.

–          Nelson, su obra enriquece hoy este especial rincón de nuestra casa de estudios, ¿qué importancia tiene para usted verse representado aquí?

Aquí no sólo estará mi obra, sino la de artistas tan o más reconocidos como yo. Es muy importante, porque pasará el tiempo, pasarán los años y los antiguos estudiantes de esta universidad recordarán que tuvieron frente a sí cuadros de primera calidad. Cuadros que formaron su mundo y su gusto estético.

Creo que esa relación con el arte entre los jóvenes es muy importante, para sensibilizar, hacer comprender sentimientos y actitudes. Ese es mi objetivo, brindar, muy modestamente, una de mis obras para que la disfruten de primera mano.

Es muy significativo que los universitarios conozcan no sólo el arte, sino la técnica, la expresión. Deben apreciar los valores implícitos de la obra y esta Galería Abierta es perfecta para eso.

–          Su presencia en la Universidad de Matanzas puede considerarse un acontecimiento, ¿cree usted que debe el artista acercarse a su pueblo o el pueblo acudir al artista?

Vine básicamente a regalarles mi obra, a inaugurar un pedacito para mí en la Galería Abierta. Quería que uno de mis trabajos estuviera presente en este espacio que expone obras de tan importantes y premiados creadores como Lezcay, Manuel, Choco o Drake. Es un regalo para la Universidad de Matanzas.

Creo que este tipo de acciones desmitifican al artista, lo deslizan al nivel común, lo bajan de esa torre en la que nos ven. Demuestran que somos una persona más en la sociedad. Un ser diferente, que presenta un  don, una capacidad que otros no poseen, pero al final tenemos problemas y vicisitudes.

El artista es capaz de reflejar y transmitir sentimientos  a través de una pintura, una canción o una danza, sentimientos que posee cualquier persona. Por mi parte soy un cubano como otro cualquiera.

–          Cuba vive cambios que inciden en toda la sociedad, y tienen especial repercusión en la juventud, ¿cuál cree que sea el papel de los artistas en estas circunstancias?

El artista debe, ante todo, mantener la calidad de su obra. No contaminar su arte ni sus motivos.

Hoy debemos llevar el arte a los jóvenes, acercarlos al detalle, a lo que queremos expresar y expresar lo que sentimos. Debemos incorporarlos al momento que vive la nación a través de nuestra labor, de nuestro impacto en la conciencia y en la subjetividad de los cubanos y el resto del mundo.

Somos, los artistas, reporteros de esta época. Debemos defender nuestras creaciones, nuestros mundos, nuestros mensajes y no impurificarlos con visiones e interpretaciones desacertadas.

Nelson Domínguez se despide con un fuerte apretón de manos. Agradezco la oportunidad y lo veo caminar acompañado de estudiantes y profesores. Gracias a su regalo, sin dudas, la Galería Abierta de la Universidad de Matanzas atesora un catálogo de obras de singular valía y reconocimiento nacional.

El artista acompañado por el rector de la Universidad