A propósito de los juegos panamericanos

Por Jesús López Martínez

 Como desde hace cuarenta años, Cuba volvió a ocupar el segundo lugar por países en los Juegos Panamericanos celebrados en Guadalajara, México. En 1991 ocupó el primer lugar ayudado por el incremento de medallas que siempre tiene el país sede.

 Me cuento entre los escépticos que consideraban imposible obtener ese resultado. Mi escepticismo tenía como base lo siguiente:

–          La crisis estructural que afecta al mundo capitalista incide en nosotros doblemente, de la misma forma que afecta a los demás países y se incrementa por el bloqueo que EU democráticamente (la ONUacaba de aprobar por vigésima ocasión una resolución pidiendo que se levante) nos impone. Ello  implica afectaciones en la participación de competencias en el exterior, no contar con sofisticados y costosos implementos deportivos, etc.

–          Brasil, uno de los países con más fuerza económica en estos momentos, dedica recursos importantes al deporte teniendo en cuenta que será sede de una olimpiada próximamente.

–          México, país con más de cien millones de habitantes era la sede y estudios realizados expresan que el país sede incrementa sus medallas entre 1,5 y 1,7 veces con relación a los juegos anteriores.

–          Se ha incrementado la cantidad de gobiernos que en América Latina dedican más recursos al desarrollo social, dentro de ello al deporte.

–          Miles de técnicos deportivos cubanos dan su aporte en la esfera deportiva en países de América Latina y eso, que nos llega de orgullo, hace que esos países incrementen  las medallas que ganan. Además, miles de jóvenes latinoamericanos han sido graduados en Cuba como profesores de Educación Física y especialistas deportivos y hoy aportan sus conocimientos en beneficio de los atletas de los países donde viven.

–          El deporte, muy lejano del espíritu defendido por el Barón Pierre de Coubertain, se ha convertido en un negocio y la mayoría de los deportistas en una mercancía y Cuba no ha estado exenta del robo de talentos por parte de los mercaderes del deporte.

 Con todos estos argumentos, ¿por qué me equivoqué? Considero que la equivocación estuvo dada por los siguientes aspectos:

–          El hecho de que en estos momentos se hayan disminuido algunos recursos que antes se dedicaban al deporte y que la desaparición del campo socialista nos haya afectado la participación en competencias que nos servían de preparación afectaron mi apreciación de que aún en las condiciones actuales, la atención que se le presta al deporte en Cuba, no ha afectado el principio de que en Cuba el deporte sigue siendo un derecho del pueblo, de todo el pueblo y no sólo de una parte de éste.

–          No tuve en cuenta el potencial científico y técnico que se ha acumulado en esta esfera durante más de cincuenta años de Revolución y que se aprecia en los resultados obtenidos por nuestros atletas.

–          El apoyo que le dio el pueblo mexicano a nuestros atletas, sólo en las competencias frente a México el público no estuvo a favor de Cuba.

–          Y un error imperdonable fue no valorar lo que representa para nuestros atletas defender su himno y su bandera y el compromiso que tienen con su pueblo. No excluyo que exista en otros países, pero no al nivel de la mayoría de los atletas cubanos.

 La relación de medallas de oro por cada millón de habitantes de los países que ocuparon los primeros lugares es la siguiente:

Cuba: 5,2

Canadá: 0,88

Brasil: 0,48

México: 0, 42

E.U.: 0,36

Alguien pudiera decir que EU no lleva a los Juegos muchos de sus mejores atletas. Más que un atenuante constituye  un agravante, pues constituye una forma de demostrar el desprecio que sienten hacia los países de este continente.

 Si nos atenemos a lo que dicen sobre Cuba importantes medios de la prensa internacional, las emisoras anticubanas, los papagayos pagados porla SINAyla AIDy varios de los que comentan en La Joven Cuba, procede hacerse las siguientes preguntas:

¿Cómo un país que es un “desastre” (infraestructura, condiciones de vida, etc.) puede tener esos resultados?

Con el hambre que dicen se pasa en Cuba, ¿cómo se pueden tener esos resultados? Suponiendo que se priorizara la alimentación de los atletas, ¿se podrán tener esos resultados si los niños tienen subalimentación antes de entrar al deporte de alto rendimiento? ¿O será como dice la ONU, que Cuba es el país de América Latina con menos desnutrición infantil?

Si la educación cubana es un desastre según  dicen, ¿cómo nuestros atletas y sus técnicos pueden tener ese nivel reconocido en todo el mundo?

¿Cómo pueden los atletas de un país tan “desastroso” alcanzar tantas medallas en muchos deportes diferentes?

La victoria no nos empaña la vista, seguiremos trabajando para mejorar los resultados con los que no estamos satisfechos.

El resultado de los Juegos está ahí. Esa es la verdad irrebatible.

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