Aspiraciones y realidades

Por Jesús López Martínez

La pasada semana la TV cubana trasmitió un nuevo documental de la realizadora Estela Bravo sobre la Operación Peter Pan. Este material recoge algunas imágenes de documentales anteriores y fundamentalmente, el viaje realizado a Cuba por seis personas que en los años 1960 y 1961 fueron enviados a los Estados Unidos por sus padres.
Cuando se aprecian las evidencias de que todo aquel crimen fue una maniobra de la CIA, quien mediante sus agentes hizo circular una ley falsa donde se privaría a los padres de la patria potestad y propició el viaje de aquellos niños a EU sin sus padres, para tratar de desestabilizar y derrocar al gobierno cubano, sin importarle el dolor y el trauma que provocaría en las familias y aquellos niños; uno se convence, una vez más, de lo criminal y mentirosa que ha sido la política de los gobiernos de EU hacia Cuba.
¿Le importó al gobierno de EU la división de la familia cubana que estimularon desde los primeros momentos del triunfo revolucionario?
¿Fue la Revolución o el gobierno de EU el que promovió que los niños se fueran sin sus padres?
Yo que no fui una víctima de aquella operación por la oposición de mi madre a que viajáramos solos a EU, porque mi papá pensaba incluirnos-con la mejor intención-porque estaba convencido de que la Revolución nos iba a mandar a la Unión Soviética y podíamos venir envasados en latas; me emocioné enormemente al ver llorar esas personas después de un concierto del grupo infantil La Colmenita y oírles decir: de no haberme ido, hubiera podido ser como ustedes. Entonces pensé: Si me hubiera ido, añoraría a mi Patria enormemente o sería como otros, que hoy no se sienten ni cubanos, ni estadounidenses.
La historia se repite, el odio imperial y de los nacidos en Cuba por accidente, no dicen hoy que la Revolución le va a quitar los hijos a los padres, ni hacen circular una ley apócrifa como en 1960; ahora hacen creer a una buena parte del mundo que el pueblo cubano se muere de hambre y necesidades, sin embargo en estos días la ONU acaba de reconocer que Cuba es el país de América Latina con menos desnutrición infantil y más recientemente, el PNUD considera que Cuba es el país de América Latina con mayor índice de desarrollo humano en salud y educación y el sexto del mundo. Hoy utilizan a sus “peones” en el país para crear una campaña sobre el incremento de la represión interna, represión que los residentes en Cuba no vemos, lo que vemos es a un grupo de “vivebienes” a costa de la mentira y el lacayismo, lo que les hace ganar los dólares del gobierno yanqui.
No han podido derrotarnos ni doblegarnos con Operaciones Peter Pan, Pluto, ni Mangosta. Ahora mucho menos podrán con la Revolución, porque entre nosotros protestamos y discutimos cuando consideramos que las cosas pueden ser mejores; pero no confundan eso con entregar el país a los yanquis y sus peones. No nos lo perdonaría Martí “que todo lo que hizo fue para evitar que EU cayera como una fuerza más sobre los países de América”; no nos lo perdonaría Maceo que “sólo se hubiera puesto de parte de los españoles para pelear contra EU”; no nos lo perdonarían todos lo que durante más de un siglo han luchado por tener una patria soberana e independiente.
Siempre se van a quedar con las maletas hechas: Aquí no se repetirá la historia de la URSS y los países socialistas, ni Iraq, Afganistán o Libia.
Sé que van a decir que este es un discurso viejo. Sí, es viejo, es el de 1868, el de 1895, el de Mella, el de Guiteras, el del Moncada, el del Granma, el de la Sierra, el de Girón, el de la Crisis de Octubre, el del Período Especial. El discurso es tan viejo como nuestra decisión de ser soberanos e independientes, como tan vieja es la pretensión del gobierno de EU de apoderarse de Cuba o de los anexionistas de entregar el país.
Reconozco que es un discurso que provoca malestar, desencanto y desesperanza a los que tampoco le gustan los versos del poema Mi Bandera de Bonifacio Byrne, surgidos cuando irritado, vio ondear la bandera estadounidense en el Castillo del Morro durante la ocupación del país por la tropas yanquis.
Hoy no aspiran a poner esa bandera en Cuba, la política es más hipócrita, aspiran a que ondeen las banderas de las transnacionales. Aspiran a que desaparezca nuestro sistema de seguridad social, porque como dicen en la Ley Helms-Burton (Ley estadounidense para Cuba?), dicho sistema está sobredimensionado; aspiran a que como ocurre en EU el 1% tenga el 50% de las riquezas y haya 46 millones de personas en la pobreza; aspiran a que como EU, seamos un país gran consumidor de drogas; aspiran a que los niños tiroteen a sus compañeros en las escuelas como ocurre en EU; ahora el “bueno” de Obama aspira a que cambiemos lo que ellos no han podido hacernos cambiar en más de 50 años con su bloqueo, sus agresiones y sus campañas.
Por suerte, se quedarán siempre en sus aspiraciones, porque la realidad es y será de nosotros, como ha sido durante más de cincuenta años.

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