Matanzas triplica su producción agrícola.

Por: Eduardo

 Todos los sábados de mi vida, a menos que algún evento de mayor importancia me obligue a prescindir de ellas, ejecuto mis compras semanales en el agromercado de mi barrio. Por experiencia sé, que en esa labor logística emplearé alrededor de hora y media. Sin embargo la semana pasada descubrí, que si al regresar del trabajo, lo cual ocurre alrededor de las 6 de la tarde, acudo a la Placita, nombre que los matanceros denominamos a los agromercados, pudiera efectuar mis compras en solamente unos veinte minutos. Sin embargo, los suministradores de la Placita, generalmente surten el establecimiento los fines de semana. Esa es la razón principal por la cual las colas de sábado y domingo son tan demoradas.

De todas maneras, yo asimilo bien el hecho de estar casi dos horas realizando la cola en compañía de mis vecinos, mediante dos recursos que me han acompañado toda mi vida. El primero es la conversación y el segundo la lectura. Cuando cargo mis jabas de compra, en una de ellas dejo caer uno de mis numerosos libros. Debo también cargar con los espejuelos en su respectivo estuche, porque sin ellos desgraciadamente, ya no puedo leer como antaño. Pero como tengo la satisfacción de tener muchos amigos, la mayoría de las veces, algunos de ellos me interrumpen mientras leo esperando que llegue mi turno, y me comienzan a hablar de cualquier tema humano o divino. Confieso en buen cubano, que a mí no hay que darme mucha cuerda si de conversar se trata, quizás por el hecho de que un maestro lleva consigo el aula a todas partes.

Hoy que tengo pensado realizar mi excursión a la Placita, llevaré conmigo un pequeño libro de bolsillo de una serie muy famosa en los años de existencia de la Unión Soviética. Los lectores cubanos de más de 40 años quizás los recuerden, porque todos llevaban en su título el adjetivo “Recreativa”. De esa manera la Editorial Progreso, editora estatal de la antigua URSS publicó: Física Recreativa, Electrónica Recreativa, Matemática Recreativa, Química Recreativa, etc.

La semana pasada al visitar a mi madre, revolqué mi antigua biblioteca, que todavía conservo en casa de mis viejos, y rescaté Psicología Recreativa de Konstatin Platonov, publicado por la Editorial Progreso en 1975. La lectura de ese pequeño tomo será mi recurso nemotécnico para combatir el estrés de la cola de la Placita. Ahora bien, como en este ritual de las compras de productos del agro, he invertido ya más de cuarenta años de mi existencia, mi intención es dar fe de que en los últimos dos años, por lo menos en mi barrio no ha habido una sola semana de desabastecimiento agrícola.

Normalmente el surtido semanal de la Placita de mi barrio consiste, con su respectivo precio en pesos cubanos (CUP) por libras americanas en: arroz a 3.50, frijoles a 7.65, chícharo a 3.50, papas a 1.00, boniatos a 0.45, yuca a 1.20, plátano fruta a 0.80, plátano burro a 0.65, plátano macho a 1.80, calabaza a 0.35, tomate a 1.10, habichuelas a 0.50, quimbombó a 0.50, aguacate a 2.00, malanga a 2.00, malanga guagüí a 2.50, maíz en temporada 0.50 la mazorca, frutas de diferentes tipos en dependencia de la época del año como mangos, naranjas, papayas, guayabas, y otros productos más que no presentan una oferta habitual. También se venden en la placita huevos a 1.50 CUP la unidad, de manera tal que el file cuesta 45 CUP.

Estos productos y precios no se corresponden con los de los mercados agropecuarios de oferta y demanda, cuyos precios para esos mismos productos son por lo regular mucho más elevados. Nuestra placita es abastecida directamente por la Unidad Básica de Producción Cooperativa del Consejo Popular Ceiba Mocha, que es una de las más rentables de la provincia de Matanzas y del país. Conozco esas tierras porque cuando era estudiante de la Escuela Vocacional “Carlos Marx” en Matanzas, trabajábamos diariamente en esa cooperativa.

Cuando leo los comentarios y artículos que en la blogosfera contrarrevolucionaria realizan aquellos que rezan porque las transformaciones que acomete el pueblo de Cuba no puedan llevarse a buen término, y sobre todo los de los mercenarios pagados con el oro yanqui, que hablan de un país prácticamente en el estado de depauperación de los países del Cuerno Africano, yo no dejo de preguntarme ¿Estas personas hablan del país en el que vivo?

Claro, que cada persona que acomete la tarea de escribir debe tener en cuenta dos principios básicos, emplear siempre la verdad, y reflejar lo que ocurre en su entorno de acuerdo a su visión cosmogónica de las cosas y acontecimientos que ocurren a su alrededor. Y mi visión, la de un cubano que no posee otros bienes materiales que aquellos que los que le han proporcionado su trabajo como profesor, y que como norma ética nunca acudo a la mentira para validar mis tesis, me indicaban que la producción de alimentos en nuestra provincia está aumentando, tomando como fundamental indicador los niveles de abastecimiento de mi placita.

Sin embargo, en los últimos días tuve acceso a informaciones oficiales que me permitieron validar mis apreciaciones. El pasado viernes 14 de octubre la Universidad de Matanzas recibió la visita del Comité Provincial del Partido encabezada por su Primer Secretario, el compañero Omar Ruiz Martín. Fui invitado a las conclusiones de la visita, donde, y haciendo un pequeño aparte en el análisis de los logros y deficiencias detectados en la ejecución de los procesos sustantivos de nuestra Universidad, el Primer Secretario informó que Matanzas al cierre del año habrá triplicado su producción agrícola. Entre los aspectos que han permitido ese resultado es que se han logrado poner en explotación un elevado por ciento de las tierras cultivables que aún permanecían ociosas.

Manifestó que en estos momentos para seguir incrementando las producciones agrícolas de la provincia, no sería necesario el incremento considerable de la cantidad de trabajadores vinculados directamente a la producción. Expresó que la frase que normalmente se pronuncia por la población de que “aquí lo que hace falta es gente que vaya a trabajar en el campo”, no es un problema para la provincia yumurina. Indicó que si se quiere que Matanzas continúe incrementando sus niveles de producción agrícola, lo que se necesita es mejorar los procesos de gestión productiva, de acopio y de venta. Para ello expresó – Lo que se precisa es introducir más la ciencia y la técnica, porque muchos de los nuevos productores no provenían del sector agrícola, y todavía no han alcanzado el nivel de conocimientos necesarios para lograr altos rendimientos.

Se refirió a que Matanzas es una provincia privilegiada en el sentido de que no solo posee muchas hectáreas de las mejores tierras cultivables del país, sino que es un reservorio natural de agua potable. La sequía que ha afectado este año la producción de otras provincias no hizo mella en la agricultura matancera. Indicó además de que la Universidad de Matanzas no podía quedar fuera del esfuerzo general por incrementar los niveles de producción agrícola, y convocó a los profesores de la Facultad de Agronomía a participar de todos planes que provincialmente se vienen ejecutando, principalmente en el desarrollo de la agricultura urbana.

Un detalle interesante adicional que aportó el Primer Secretario, lo constituyó que este año, además de incrementar los niveles de abasto a la población, la agricultura matancera consiguió cubrir el 60% de la demanda de productos agrícolas en el polo turístico de Varadero. En el año 2012 está previsto que estos niveles se incrementen hasta alcanzar el 80% del consumo total de viandas y vegetales.

Esta información la corroboré posteriormente en un artículo del periódico Girón, en su edición del 13 de octubre de 2011. En un artículo del periodista Arnaldo Mirabal, se informa que es posible que en el año venidero el sector campesino y cooperativo ya logre vender sus productos de manera directa a los Hoteles e instalaciones gastronómicas de Varadero. Van quedando atrás aquellos tiempos en que teniendo a los productores agrícolas muy cerca, nuestros hoteles debían importar a precios muchas veces astronómicos, frutas, verduras y otros vegetales en mercados del exterior de la nación.

Este año de acuerdo al cumplimiento del plan de siembra de caña de la provincia la producción de azúcar se incrementará en un 30% para la zafra venidera. El CAI arrocero del sur de Calimete logró este año rendimientos en la producción de arroz nunca antes alcanzados, de más de mil ochocientos quintales por caballería, de este producto que en el exterior cuesta a Cuba 570 dólares por tonelada, y cuya costo de producción nacional es de 290 CUC (pesos cubanos convertibles) la tonelada. Es tan alta la producción de arroz que la entidad, que nunca antes ha logrado esos niveles productivos, traza estrategias para evitar que por motivos de acopio y comercialización se vaya a perder parte de la cosecha prevista.

Me he extendido un poco en la redacción de este post porque hoy sábado amaneció lloviendo en Matanzas, y no había podido salir a realizar mis compras. Pero como la lluvia ya ha amainado, pongo el alto en lo que escribo, y me dispondré a salir a procurar los productos del diario yantar. Espero que los que quieren bien a Cuba se alegren con estas noticias que me he tomado el placer de transmitirles.

 Enlaces relacionados:

 http://www.giron.co.cu/Articulo.aspx?Idn=12534&lang=es

 http://www.giron.co.cu/Articulo.aspx?Idn=12551&lang=es

 http://www.giron.co.cu/Articulo.aspx?Idn=12502&lang=es

 Publicado originalmente en: http://edumatanzas.blogspot.com/