Habanastation. Manchas y luces

Por Osmany Sánchez

 

Confieso que no soy un seguidor del cine cubano, bueno aclaro, el cine cubano de los últimos años. Salvo contadas excepciones los personajes son los mismos (jinetera, turista, proxeneta, corrupto…) y las escenas de sexo ocupan una parte importante de la producción. Aclaro que no estoy en contra de mostrar los problemas del país pero rechazo cuando se recurre al facilismo para hacerlo.

Una de estas excepciones puede ser la película Habanastation, vista por millones de cubanos y que ha sido presentada por los detractores dela Revolucióncubana como una muestra del fracaso del sistema.

Lo que muestra la película es cierto, existen diferencias sociales en Cuba. Pero ¿Dónde no? El que visite una escuela cubana verá diferencias entre la forma de vestir de los estudiantes. Todos llevan uniforme pero no todos las mismas mochilas o la misma merienda. Donde sí no hay diferencia es que los libros se reparten gratis para todos y los maestros son los mismos, no importa si es el hijo del obrero o el hijo del gerente.

Los que han utilizado y manipulado lo que muestra la película son los mismos que proponen el capitalismo para nuestro país. El mismo capitalismo que ha generado en América Latina la mayor desigualdad del planeta.

Me gustaría saber si en el resto de los países del tercer mundo, del que Cuba forma parte y algunos olvidan, no existen esas diferencias: ¿solucionó el capitalismo el problema de la desigualdad en esos países? Si nos guiamos por las estadísticas la diferencia en la calidad de la educación y en la promoción entre las escuelas privadas y públicas es abismal, y es evidente que no todos pueden pagar la educación privada.

Una y otra vez cuando se trata de Cuba terminamos hablando de lo mismo. El sistema que proponen para Cuba no resolverá los problemas que tenemos, no es la solución que queremos para nuestro país.

Habanastation muestra la Cuba real, sin edulcoraciones. Unos prefieren ver las manchas, otros como yo se quedan con las luces.

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