Michael Wiese-Gómez: otro amigo de Cuba

Michael Wiese-GómezPor Yenli Lemus Domínguez y Roberto Jesús Hernández (estudiantes de periodismo)

Los ojos que ayer mostraron al soldado los horrores de la guerra en Iraq, revelaron hoy al estudiante la grandeza del más universal de todos los cubanos. En la Patria de José Martí, Michael Wiese-Gómez, procedente de Estados Unidos, descubrió los matices de la nación a la que admira por su capacidad de “florecer”. El joven norteamericano, de 30 años de edad, concluyó estudios de Español en la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos (UMCC), situada a 100 kilómetros al este de La Habana, gracias al convenio que permite a los alumnos de su homóloga del norte de Michigan, complementar conocimientos a partir de currículos opcionales.

“La acogida de los cubanos me sorprendió desde el principio -aseguró Michael-. Al llegar en enero de este año tenía otra idea diferente de Cuba, y pensaba que por ser extranjero y norteamericano iba a ser rechazado. En realidad sucedió lo contrario: nunca me sentí diferente o fuera de lugar.” Mientras se apropiaba de las disciplinas de Historia de Cuba y teoría sociopolítica, Wiese-Gómez perfeccionó su dominio de la Lengua Española. Su propósito de convertirse en profesor de este idioma en los Estados Unidos le obligó a redoblar esfuerzos.

“Los docentes de la UMCC saben lo difícil que resulta para el extranjero, por la falta de vocabulario, tratar de entender a similar velocidad que el nativo, por eso brindan la oportunidad de recibir consultas y permanecen dispuestos siempre a ayudar”, comenta. Michael pudo conocer la riqueza del ideario de José Martí: “fue hombre excepcional; me impresionó su capacidad para organizar la Guerra Necesaria de 1895, su dedicación, y el amor a su país que lo llevó, incluso, a mantenerse alejado de la familia.” Para costear sus estudios universitarios en los Estados Unidos, cuando contaba con solo 23 años, participó desde 2004 y hasta 2006 en la campaña militar impulsada por su país contra la nación y el pueblo iraquíes, suceso que marcó su vida para siempre.

“Yo formé parte del cuerpo de marines de Estados Unidos, rememora. Participé como combatiente en Iraq, y después de ir a la guerra como soldado no me siento tan religioso; con las cosas que he visto dudo que exista Dios. “Desde entonces perdí todo interés por la política. Creo que los líderes de mi país no son más que títeres. No tengo Dios y no tengo partido”.

Con las relaciones bilaterales entre la Universidad del norte de Michigan y la UMCC, se avanza otro paso encaminado a contrarrestar la política hostil que mantiene el gobierno de Washington contra la Isla. La casa de altos estudios de Matanzas prevé la publicación de materiales científicos que conformarían la bibliografía conjunta, además del diálogo entre docentes para perfeccionar conocimientos en ambas lenguas (español e inglés).

En la experiencia de Michael Wiese-Gómez, estudiante pionero del intercambio académico entre ambas universidades, sus coterráneos podrán conocer de primera mano la realidad sobre Cuba. “Lo que más me impresiona de esta tierra es el arraigado sentido de solidaridad. Hoy tengo amigos cubanos que se preocupan por mí, por la forma en la cual pueden ayudarme. Aquí las personas se apoyan mutuamente sin falsedad, sin egoísmo, la gente puede desarrollarse y ser feliz.

Me parece impresionante cómo un país con tantas limitaciones puede sobresalir tanto.”