La decisión de un cubano

A nombre de la Libertad y de la Democracia se dictan las leyes más crueles contra el pueblo. Queda prohibido el amor filial cuando se trata de Cuba.

Por: Roberto G. Peralo

Hace 6 años tuve que presenciar una escena muy tiste. La despedida, el último beso en la frente de un hijo a su madre, teniendo como certeza que sería la última vez que la vería en presencia física. La anciana de 96 años en su fase terminal de una penosa enfermedad, donde los médicos no eran capaces de pronosticar si el tiempo de vida era de unas pocos días o se podría prolongar varios meses. Dependía fundamentalmente de la atención médica y de lo que su frágil cuerpo fuera capaz de resistir.

Gracias al plan de acción tomado contra Cuba por la administración de W. Bush con el objetivo de que los cubanos tengamos “democracia”, “libertad” y “derechos humanos”. Un hijo tuvo que tomar la decisión de escoger entre ver a su madre con vida en su estadio final de la enfermedad o participar y compartir junto a sus seres queridos el dolor inigualable de ver a enterrar a su madre. Al final se decidió por la primera variante.

Pensando ingenuamente que ya habíamos superado esas formas de agredir al pueblo cubano. Leo una noticia en El Nuevo Herald publicada el día 27 de junio, donde informaba que el legislador Mario Díaz-Balart pretende con una enmienda, dentro del proyecto de ley de gastos para servicios financieros para el año fiscal 2012, revocar la orden del presidente Obama respecto a los viajes y remesas de cubanos con familiares en la isla, donde esencialmente restableció la situación que existía antes de que el presidente George W. Bush las endureciera en el 2004, cuando se limitó las visitas de familiares una vez cada tres años y sólo a familiares directos.

Los motivos expuestos para aplicar la medida es privar de recursos financieros al gobierno cubano para crear dificultades económicas, causar hambre, desesperación, provocar el desencanto para enajenar el apoyo interno a la Revolución por parte del pueblo cubano y causar por cualquier vía el derrocamiento del sistema político cubano. Política que nos es nueva surgió el 6 de abril de 1960 y que vienen aplicando al pie de la letra todos los presidentes de EEUU.

Si ya esas medidas fueron aplicadas y no provocaron el efecto deseado. ¿Por qué persistir en retomarla? Si la realidad es que a los que afecta de forma directa es al pueblo cubano y no a su gobierno. O el objetivo de estas medidas es castigar al pueblo cubano.

Me gustaría pedirle a Díaz-Balart y Compañía que me cuantificaran el valor monetario que representa, que un hijo pueda estar en el entierro de su madre. O el beneficio político que pudiera significar, dicha ley, para los millones de cubanos que viven en los EEUU y que ellos dicen representar.

Pudieran o no aprobar tan fascista ley, pero ya en el hecho de presentar la propuesta, demuestra las intenciones más inhumanas, retrogradas y perversas que han caracterizado siempre la política de los EEUU hacia Cuba y a los cubanos donde quiera que nos encontremos.

PD: casi se me olvida, el final de aquella historia, la anciana falleció 4 meses después que recibiera de su hijo el último beso. En su lecho de muerte y casi inconciente sus últimas palabras fueron; el reclamo de la presencia de su hijo ausente.