Twitthab: el primer paso

Foto: Jorge Legañoa
Un encuentro de tuiteros, blogueros y facebuc..... no sabemos cómo se dice, pero ustedes entienden.

Por: Harold Cárdenas Lema y Roberto G. Peralo

El muy esperado encuentro Twitthab se desarrolló sin mayores complicaciones en el Pabellón Cuba. Después de un encuentro muy formal al comienzo en el que cada uno se presentó, pasamos a la sala de navegación a tuitear , o al menos intentarlo, con una velocidad de conexión que nos recordó la nuestra en la universidad, parece que los capitalinos tampoco escapan de los problemas de (des)conexión nuestros.

La reunión de tuiteros estuvo rodeada de mucha expectativa desde su anuncio, en la práctica hubo de todo. Ocurrieron dos Twitthab alternativos, uno en 23 y 12, el otro en el Pabellón Cuba, nosotros estuvimos en el segundo.

Llama la atención que en el encuentro participaron personas tanto a favor como opuestos al proyecto socialista, en un ejemplo de civismo y tolerancia la mayoría supo respetarse, aunque no estuvo exenta la tarde de intentos de manipulación y hubo quien trató de leer un panfleto político redactado para la ocasión, con mucho tino se explicó que era un encuentro para conocerse y hablar del Twitter, compartir experiencias unificadoras y herramientas de Internet, si bien podías expresar libremente tu postura política, dar a conocer tu blog o cuenta en Twitter, no era momento de discursos políticos.

Nos sorprendió agradablemente ver que la mayoría tenían al menos referencia nuestra, esperamos que esto signifique una mayor audiencia dentro de las fronteras nacionales. Compartimos correos, direcciones de blogs, nos conocimos frente a frente y planeamos ya el próximo encuentro, uno que debe ser menos formal, con más jóvenes preferentemente y si es posible, en un ambiente de fiesta. Al final, la lección que podemos sacra es que no se trata de una reunión de usuarios de Twitter, sino que es el primer encuentro de usuarios Twitter/Facebook y Blogueros Cubanos. Ya comenzamos a unirnos y este es un buen primer paso, el error sería convertirlo en algo oficial o una tarea, así como sería un error dejar que personas foráneas lo organizaran por nosotros con intereses ajenos a los nuestros. Esta vez no nos cogieron la delantera, sin duda la dinámica está cambiando.

Al final del encuentro un periodista extranjero con el que tenemos muy buenas relaciones nos invitó a una conversación que se prolongó por casi dos horas (fácilmente pudimos estar dos más), pero sobre esto les contaremos luego. Transmitiendo de regreso a Matanzas, LJC, cambio y fuera.