Al final de la recta final

Por: Luis Díaz López

Desde muchacho, cuando uno se encuentra en niveles inferiores de enseñanza, ya cuando está culminando, como ahora, el mes de junio, y comienzan las pruebas finales, no son pocas las mamás y los papás que, a tono serio le dicen a sus hijos, “aprieta que ya estás en la recta final del curso”, claro, por la cercanía a la culminación de este. En la universidad, aunque ya mamá no use esas freses, también todos estamos en la fase final del curso escolar, algunos hasta ya han terminado, digamos, académicamente, pues a estas alturas ya son pocos los estudiantes de quinto año de las 13 carreras del curso regular diurno de este centro que no han expuesto su trabajo de diploma, y los que no lo hacen se preparan para las pruebas estatales, las cuales son las dos modalidades de ejercicios de culminación de estudios.

Yo, afortunadamente ya discutí hace días mi trabajo de diploma, al cual le he dedicado la mayor parte de mi tiempo en los últimos meses. Reclamos de la familia no han faltado, que siempre tiene una tareita pendiente que hay que hacer en la casa y que uno aplaza porque “concho abuelo, la tesis está primero” y de la novia que en asuntos de tiempo y dedicación no perdona, y si arriba de eso le ponemos alguna que otra responsabilidad enla FEU o la UJC es ya una agonía. Pero ahí están la tesis entregada, revisada por la oponencia y discutida frente a un tribunal que me otorgó una excelente calificación.

Esta investigación que presenté como trabajo de diploma es titulada “Propuesta de indicadores para la evaluación del desarrollo sostenible del destino turístico de Varadero, tutorada por un Doctor en Ciencias dela Universidady aborda un tema de actualidad para la actividad turística en el polo de Varadero y a nivel nacional, este trabajo está inmerso en un proyecto que desarrolla la carrera de Licenciatura en Turismo dela Universidadsobre la creación del Observatorio de Desarrollo Sostenible del destino turístico Varadero, donde a través de indicadores se pretende monitorear como marcha la actividad turística en este importante polo de desarrollo turístico del país, a mi, como es evidente en el título, me tocó formular los indicadores para la evaluación integral del destino, y otros estudiantes hicieron lo mismo para las dimensiones de la sostenibilidad turística y para los productos y servicios en el destino. Sin dudas es un proyecto que convertido en una herramienta de gestión promete un paso de avance en el desarrollo de Varadero.

Con este trabajo de diploma consolidé mis conocimientos como estudiante universitario, pude indagar con profundidad en las teorías más avanzadas sobre el desarrollo sostenible y el turismo sostenible, meta a la que aspiran todos los países que desarrollan con seriedad el turismo, puse a prueba mis conocimientos sobre la metodología de la investigación científica, imprescindible para este tipo de ejercicios, igualmente se ponen a prueba los conocimientos sobre la lengua materna, tratando de escribir un cuerpo del trabajo que le sea fácil de entender al lector, sin faltas de ortografía, revisando bien cada letra inicial después del punto y seguido y cada tilde, porque aunque Office 2007 ayuda, no es perfecto y uno no puede confiarse. Confeccionar el marco teórico es una experiencia significativa, no es el mal llamado Copia y Pega, sino tomar de lo ya hecho y ordenarlo con la estructura que lleva, de lo general a lo particular, citando cada frase, cada concepto, cada figura, y tratando de poner entre un autor y otro algún aporte individual para que vean que el que escribe sabe algo, porque uno se las quiere dar también, a esa hora, de intelectual.

Nada fácil resulta la descripción de la metodología a emplear, porque ir buscando de lo que ya se ha hecho lo mejor para el objeto de estudio es difícil, hay cosas que sirven más y otras que menos, hay herramientas que son buenas y otras malas, hay que velar porque lo que uno se planifique en la metodología se pueda al final hacer sin cotratiempos. Pero nada es inigualable con la experiencia del trabajo de campo, porque cuando ya se escribió lo teórico y lo metodológico, hay que salir al terreno a luchar por la información, hay que buscar especialistas que dominen el tema, ver científicamente si son expertos o no, aplicarles cuestionarios donde la disyuntiva de que si hay que validarlos o no se vuelve un fantasma, que si la información que uno necesita es confidencial y la empresa no la puede ofrecer para la investigación o como voy a aplicar los muestreos para que me salga todo como lo espero, en fin, es algo de veras agotador.

Pero vale la pena, porque la investigación siempre responde a un problema científico, que se genera en el objeto de estudio, y qué placer se siente después cuando uno puede llegar a una entidad y decir, “mire Director…., este problema se resuelve así, aquí está demostrado”, aunque después el Director no haga caso y engavete, como tantas cosas, el trabajo de muchos meses de un estudiante. Pero creo que lo importante es lo que a uno como hombre, como investigador y como cubano le aportan estas experiencias que da la vida estudiantil, las cuales sin dudas forman el carácter, la inteligencia y las habilidades de cada futuro egresado de las universidades cubanas.