Cubanos asaltarán Varadero

Por: Osmel Martínez Oquendo

Cuando solo faltan menos de 2 meses para que irrumpan en el escenario nacional las vacaciones, son múltiples las ofertas que el Ministerio del Turismo está ofreciendo a la población; nuestros queridos y famosos campismos, viajes por toda Cuba, y no podrían faltar las rebajas en los Hoteles como los Day-pass y paquetes de fin de semana.

Estas ofertas responden a las peticiones de los cubanos de poder acceder a las instalaciones turísticas, petición que fue escuchada por nuestro gobierno; y hace alrededor de 3 años ya tienen vía libre los cubanos en hoteles, discotecas y otros sitios de recreación turística que antes eran exclusivos solo para extranjeros.

Si bien es cierto que la media de los precios para la entrada a estos lugares, muchas veces supera el capital acumulado por la inmensa mayoría de las familias cubanas, convirtiéndose en una oferta inalcanzable para muchos, no es desacertado reconocer que son muchos los cubanos que han degustado de estos servicios.

Hasta tal punto es su participación en el mercado turístico nacional que la demanda interna de productos turísticos ha satisfecho en parte la oferta establecida por el Ministerio del Turismo.

Ese mercado de cubanos que se hospedan en Hoteles, o que adquieren excursiones a diferentes lugares del país, se ha colocado en segundo lugar después de los clientes canadienses; es por ello que el Ministerio hace hincapié en satisfacer ese mercado con buenas ofertas, pues sin lugar a dudas esta demanda interna es una solución oportuna a los periodos de baja turística correspondientes a los meses de vacaciones en nuestro país.

Como dato curioso es importante decir que la mayoría de los hoteles 4 estrellas del Polo Turístico de Varadero registraron en los meses de mayo a septiembre del 2010, un promedio de visitas entre 200 (y) 250 cubanos; y que la mayoría de estos clientes acudió al hotel en compañía de toda la familia.

No obstante, es necesario inculcar valores culturales, morales, de educación formal, y ganar en cultura, pues muchas veces la actitud asumida por los cubanos en estos lugares no es la más correcta y esto conlleva a que los trabajadores y demás clientes no se sientan en las mejores condiciones para realizar su trabajo.