Transcripción del encuentro de Max Lesnik con La Joven Cuba (Segunda parte)

Max Lesnik conversa con La Joven Cuba

Segunda y última parte de la transcripción del encuentro de La Joven Cuba con el periodista cubano radicado en los Estados Unidos Max Lesnik.

Joven Cuba- En nuestro país pretendemos construir una sociedad socialista más justa, donde el fruto del trabajo se reparta lo más equitativamente posible y dándole a cada cual según su esfuerzo. Ahora, el nuestro es un país pobre, con limitados recursos naturales y que sufre un cruel bloqueo a su economía. Todo esto hace de la tarea de minimizar las desigualdades y de brindar una calidad de vida al pueblo con estándares aceptables a nuestros principios y compromisos, una tarea de titanes: ¿Como podría nuestro país insertarse en esa economía mundial tan cruel y excluyente sin tener que ceder un ápice de nuestra soberanía? ¿Qué papel juegan en esto los países del ALBA? ¿Pudiera ser más activo el ALBA?

Max-Considero que la economía cubana en su primera etapa transitó del capitalismo tradicional, el de libre empresa con todas las manchas que eso conllevaba a un estatismo que, en mi opinión no es realmente el socialismo al que aspiramos, es capitalismo de estado y el objetivo es el socialismo. No es sustituir a los capitalistas explotadores por un estado que no tiene la intención de explotar pero que no puede abarcarlo todo.

¿Qué tiene que ver el socialismo con un puesto de fritas?

El estado en un momento de emergencia asumió no sólo la dirección de la gran empresa, las básicas, que siempre se aspiró a que las manejara el estado llegando a progresar hasta el punto, si es que se puede llamar progreso de intervenir las peluquerías, barberías, limpiabotas .No voy a discutir si estuvo bien o mal hecho, yo comparto la ofensiva del 68, aquí no podía quedar títere con cabeza del capitalismo porque ese era el instrumento para dividir la revolución.

Ahora, hoy los peligros son otros por eso creo que el estado debe soltar todo aquello que no pueda manejar eficientemente. La solución no es regresar a capitalismo y me pregunto ¿un paladar? Es una casa privada que el estado le dio a una persona y esa persona a tenor de una ley que lo permite hizo un restaurante que le llaman paladar. Ese es un capitalista, la pregunta es: el dueño del paladar se conforma con eso. No, el quiere tener tres o cuatro paladares si lo dejan, el no quiere doce sillas sino cincuenta y vive muy por encima de los demás. Ahora. ¿Qué es lo que yo creo que hay que hacer?

Otorgarles más locales, que mantengan esos locales cobrándoles los impuestos correspondientes, además que los conviertan en restaurantes familiares o cafeterías, en paladares.

Las empresas que hoy día controla el estado y no funcionan bien se pueden convertir en cooperativas donde los obreros eligen al más capaz de dirigir la empresa , se reparten la ganancia capital a fin de año después de pagar los impuestos , además de crear una reserva para futuras reformas para el mejoramiento del centro laboral.

El estado no puede, no tiene maneras, lo que debe obtener son la ganancia de la importación de esos instrumentos. Se pueden crear lugares con una amplia capacidad para que todas aquellas personas con iniciativas de comerciante lo desarrollen, brindando una oferta a precios especiales.

La revolución es lo suficientemente fuerte como para soltar instrumentos que tiene en la mano que no los puede manejar. La revolución es mucho más importante que atender el desarrollo de una cooperación menor donde alguien se busca cuatro pesetas pero hay que estarlo vigilando con un inspector y buscar otro inspector que vigile a su similar y al final es una burocracia que solo provoca la ineficiencia.

Joven Cuba- Uno de los temas que más se menciona para demostrar la supuesta falta de libertades en Cuba es la prohibición a los cubanos a viajar libremente. ¿Cuál cree usted que sean los motivos que tiene el país de tomar esa decisión? ¿Qué se entiende entonces por libertad de viajar, la declaración formal de poder hacerlo o la posibilidad real de llevarlo a cabo?

Max- Bueno yo considero que la tarjeta blanca desde hace rato ya tenían que haberla quitado. A cada cubano, si yo fuera el gobernante le diera un papelito que sería el pasaporte simbólico y le diría que se fuera a buscar una VISA a cualquier país del mundo y cuando te la otorguen saca tu pasaporte y te vas a viajar, para siempre o temporalmente.

¿Qué va a ocurrir?

Los consulados no van a dar la VISA y hoy día los cubanos dicen que no pueden viajar porque el gobierno no les da la tarjeta blanca, en realidad, aunque la tuvieran, ni el consulado de Perú, de Argentina o Chile va a otorgarla VISAsencillamente porque no hay razón para que la den, porque es un inmigrante más y ellos no quieren eso por lo que creo que la tarjeta blanca es obsoleta porque la dificultad está en que te denla VISA.

Ustedes saben que en Miami de la gente que se ha ido nosotros tenemos decenas de cubanos que quieren regresar y ahora no pueden hacerlo. Que se creyeron la historia del sueño americano y el sueño americano no existe. Los cubanos de aquí saben que el 10% de la población cubana vive fuera pero que también es el 10% de la mexicana y de muchísimos países. Los cubanos no son los únicos que emigran. La tarjeta blanca le hace más daño al gobierno cubano, a la revolución la supuesta prohibición de viajar que permitirle a cualquiera la posibilidad de viajar.

El que sale de aquí y ve el mundo revuelto y brutal que nos rodea va a volver aquí y se va a fajar por este país que es el suyo independientemente de las dificultades que tenga aquí porque las de allá son peores, porque no hay solidaridad.

Aquí el vecino tuyo si tu te enfermas te lleva para el hospital, es cierto que allá hay ambulancias que te llevan pero al vecino no le importa. Esa solidaridad es aquí y lo ha sido siempre. No veo razón para que se dilate la desaparición de la tarjeta blanca, y te respondo que no sé por qué el estado la mantiene, honestamente no sé la respuesta. Hubo razones, antes, hoy día no las hay. ¿Por qué? Si tu dices: todos los cubanos pueden solicitar su pasaporte y viajar con las excepciones tales y más cuales porque no es honesto ni justo que le paguen a un muchacho la carrera de médico y después solicite la tarjeta blanca para irse con el título en el bolsillo y ganarse en Estados Unidos o en cualquier parte 300 000 o 400 000 dólares al año cuando el estado cubano se gastó similar cantidad en su formación.

Deben crearse, en mi opinión, mecanismos que comprometan a las personas a quedarse ejerciendo en el país al menos por un plazo de diez años. Hoy se practica mucho estudiar medicina, ir a una misión y en menos de seis meses quedarse. Hay excepciones, los médicos, los ingenieros, los militares. No puede ser que se vayan de Cuba porque les da la gana.

Ahora Juan Pérez, que se vaya, que importa que se vaya. Juan Pérez cuando choque con la realidad de afuera va a venir y cuando lo haga va a ser más cubano que cuando se fue.

Aquel que se fue decepcionado del país y chocó con la realidad, al no ser que se saque la lotería o se premie con el narcotráfico o con el medicare, una estafa, sino hace otra cosa, posiblemente esté añorando el regreso. Bueno, que venga para acá a ver que pasa, va a venir mejor cubano que el que se fue.

Joven Cuba –Muchos se van persiguiendo el sueño americano, el problema de ese sueño es que hay que estar dormido para creérselo.

Max-Claro, ese es el problema.

Joven Cuba-En la entrevista con Luís Báez mencionada antes usted expresó: “La solución cubana tiene que ser pacífica, dialogada, negociada, para que los cubanos resuelvan sus problemas sin intervenciones extranjeras, sean de donde sean”. ¿Cómo cree usted que la comunidad cubana en el exterior pudiera incluirse en este proceso de actualización económica que se lleva a cabo en el país? ¿No pudiera considerarse de injerencia extranjera la actitud de los personajes de la ultraderecha de Miami que aunque hablan en español piensan en inglés?

Max- Esa pregunta tiene tres respuestas.

La solución pacífica y dialogada es con los cubanos que no estén manipulados desde el exterior, la solución es que tú consideres que el socialismo debe llegar hasta aquí y el otro diga que debe llegar hasta acá. La solución no está con la oposición que ya tomó partido por el retorno ala Cubade antes del 59, con ese sector es casi imposible negociar. La revolución existe, el debate sobre el capitalismo se acabó con el triunfo revolucionario.

Aún en la república de Tomás Estrada Palma, que era república, no podía plantearse el diálogo entre republicanos con los autonomistas o con los anexionistas, ese diálogo se acabó. Un diálogo entre la oposición que aspira a la restauración dela Cubade antes no es posible, el diálogo está en la Cubade hoy y las formas de hacer la revolución, como mantenerla y que cambios hay que asimilar para que la revolución del 59 sea más sólida usando otros caminos o vías.

La comunidad cubana en el exterior se pude dividir entre los que están ya calificados ellos mismos como emigrantes, que no han perdido su conexión con su familia , con su patria y los que tomaron partido como anexionistas o contrarrevolucionarios que quieren cambiar el país para regresar al pasado, con esos, no hay nada que discutir ni dialogar .

Ahora, con el emigrante si hay que dialogar. El emigrante lo que pretende es mejorar a la revolución y si puede aportar algo, lo hace. Existe un detalle con la nacionalidad, el que adoptó la nacionalidad de otro país, realmente yo no quiero decir que no sienta como cubano, el que se hace español, yo no puedo decir que es igual a un cubano nacional. Si tomaron ese camino en busca de un posible futuro con mejores posibilidades, que lo hagan, pasa que después viene un cubano-americano y con el dinero intentan socavar los principios que sustentan la revolución para instaurar un sistema capitalista.

El que adopte la ciudadanía de otro país es una decisión que debe ser respetada, pero al hacerlo deja de ser un cubano nacional, la revolución se hizo para aquellos que sigan siendo cubanos. Yo soy ciudadano cubano, si mañana me hago ciudadano americano podré opinar lo que quiera allá pero aquí lo tengo todo, yo tomé este camino, si se jura lealtad a otro país se crea una contradicción, como es posible que se jure la lealtad a los intereses de otro país y decir que se sigue siendo cubano igual que usted o yo, con una sola nacionalidad, la cubana.

Joven Cuba- Digamos que mañana se acepta que los cubanos que residen en el exterior y que no han participado en actos en contra de la revolución puedan tener negocios particulares en la isla. ¿Beneficiaría esto a la economía nacional y al pueblo en general? ¿Sería justo con los cubanos que se han mantenido fieles a la revolución durante tantos años?

Max- Ya hubo un debate sobre este tema enla Asamblea Nacional.Un hermano de Carlos Lage planteó que los cubanos-americanos no podían invertir en el país. Alfredo Guevara le contestó que no se podían excluir y todo el mundo estuvo de acuerdo. Si tú eres un contrarrevolucionario no van a permitir que tú vengas a invertir, pero el mejor de los cubanos, que no tenga una posición contrarrevolucionaria la ley cubana le permite realizar inversiones aquí. Su origen cubano no lo limita aunque venga del extranjero, por supuesto, la inversión se realiza si el país considera necesaria para el desarrollo del país.

No se excluye porque naciste en Cuba , pero eres tu, cubano con nacionalidad extranjera el que puede invertir, el estado ve en ti lo mismo que ve en un gallego, naciste en Cuba pero no vienes a invertir aquí como cubano porque entonces tendríamos dos clases de cubanos .Los que están aquí , que son ustedes y el que se fue a buscar un mejor mundo, hizo dinero y ahora viene como extranjero a invertir en Cuba, no se veta por el simple hecho de su origen, eso estipula la ley cubana actual.

Yo conozco cubanos en Miami que han invertido aquí, a pesar de sus orígenes como extranjeros.

Joven Cuba-El presidente Obama prometió un cambio de postura respecto a Latinoamérica. ¿Cómo valora usted que ha ocurrido esto en la práctica y en particular en el caso cubano?

Max- Obama con sus mejores intenciones representaba para el pueblo americano un cambio, en la práctica, no han ocurrido grandes cambios. Se aminoraron una serie de medidas, estúpidas por demás, sin sentido que no le beneficiaba a la política norteamericana porque en definitiva leyes comola Torricelli que jugaba con el llamado carril 2 donde se usó a la comunidad cubana en el exterior para socavar a la comunidad nacional buscando afectar la estabilidad de la revolución.

El estúpido de Bush tomó la posición más absurda de apretar aún con una mayor fuerza el llamado embargo, que es el bloqueo, y eso redundó en que Cuba como pueblo se afectó y el imperio, una vez más no logró su objetivo, destruir nuestra revolución. Lo que ha hecho Obama es restaurar las medidas que existían desde la época de Clinton y en los primeros años de Bush, es decir, no podemos hablar de cambios sustanciales. Ahora hay que esperar si se llevan a la realidad los viajes académicos, los viajes religiosos. Eso ya existió. Lo que Obama no se atreve hacer es levantar la medida de prohibición de los viajes de los norteamericanos a Cuba, derecho por el aboga nuestro país, pero que deben reclamar los propios norteamericanos pues con esa medida los principales afectados son ellos porque le están limitando sus derechos de viajar a cualquier parte. Pueden ir a Corea, pueden ir a Irán, pero el americano común y corriente no puede ir a Cuba. Obama no ha hecho nada respecto a ese asunto.

En una ocasión el presidente Obama aseguró que el tenía un IPhone y que el número de este solo lo tenían seis personas .Sin duda existe el mensaje implícito de decirle a sus simpatizantes de que el no puede hacer nada más.

Joven Cuba-¿Cuál es su criterio sobre la campaña difamatoria de EEUU y la UE respecto a Cuba y su opinión sobre el caso de los Cinco?

Max-La campaña difamatoria arranca desde el año 59, que ha tenido distintas variantes y que culminó como máximo exponente Radio y TV Martí que se convirtió en la práctica en una burocracia para mantener contenta a una derecha que juegan y viven con eso. La campaña de difamación la mantienen , las verdades cubanas no tienen la difusión conque cuentan las mentiras de la derecha y de los llamados medios, periódicos del ­“mundo democrático”, El País, El Mundo, hasta el New York Times porque la gente no entiende.

Las personas creen que el New York Times es el periódico de la izquierda norteamericana.

¡No!

El New York Times es el vocero real del establishment norteamericano, que no es tan solo la derecha, dicho establishment no cuenta con una ideología, si tiene que vestirse de izquierda o de derecha lo hace, juega al camaleón de acuerdo a sus intereses .Esa campaña ha surgido efecto en amplios lugares y el propósito, por supuesto es desacreditar a la revolución .Tú decías algo en el final de la pregunta.

Nosotros estamos empeñados en la batalla por la libertad de los cinco, inclusive Ramón el tesorero de Alianza Martiana que está aquí con nosotros es la persona que actualmente se ocupa de llevar a los familiares de los cinco a las cárceles donde se encuentran. En esa labor el les va a contar ahora algo que le ocurrió.

Ramón –mi nombre es Ramón Coll, no sé si ustedes han oído hablar del programa Peter Pan, yo soy uno de los Peter pan, salí con una maletica por el aeropuerto José Martí. Respecto a los Cinco, ustedes le hicieron una pregunta a Max respecto a los jóvenes y a la revolución .Yo quería decirles que esos Cinco son parte de lo que Max dijo, hay que contar con ellos. Les digo esto porque hace dos o tres semanas atrás tuve la satisfacción de encontrarme con los familiares de tres de ello, de Gerardo, de Ramón y de Fernando. Los familiares cuando llegaron al aeropuerto, por pura casualidad cuando estaban en los trámites de las maletas empezaron a llamarme, uno por uno. Primero fue Fernando, él habló con Magali y déjenme decirles que a través del teléfono yo sentí una gran emoción.

Después vino la hermana de Gerardo y fue lo mismo. Yo me carteo con ellos a través de la Alianza Martiana, esas cartas son leídas a los miembros de esta. Por último vino Elisabeth, con dos niñas de Ramón Labañino, en eso íbamos a visitar al presidente de la alianza en el Jackson Hospital.

Max- La idea del regreso, los cinco hablan por los cinco a pesar de estar en cárceles distintas, en diferentes estados. Los cinco emergen con el mismo pensamiento, están convencidos con sus puntos de vista, son insobornables a toda prueba.

Todos ustedes conocen la historia del proceso Dreyfus, en la Franciade principios de siglo .El era un oficial francés de origen judío que por prejuicios lo acusaron de ser espía de los alemanes, lo cual no era cierto .Fue trasladado a la prisión conocida como La isla del diablo, salió de la cárcel reivindicado porque un escritor, Emile Zola fue el que hizo el Yo acuso, galvanizó a la opinión francesa e internacional, lo reivindicó y salió de la cárcel. Los cinco necesitan un Emile Zola.