Guapeando tigre, guapeando

Autor: Luis Díaz

Hace unos días me encontraba yo frente a mi casa cuando veo venir a un amigo mío, es uno de estos hombres jóvenes que hay por toda Cuba que hacen de todo, además de ser el que nos pela a mí y a mi abuelo, es pescador, pero ese día venía con algo diferente, ya que decidió abrir un carrito móvil para vender pan con hamburguesas en zonas céntricas de la localidad y al saludarlo me dijo esa afamada frase que da título a este post.

Pero el tema no es la dichosa frase, sino la cantidad de gente que se encuentra hoy trabajando en funciones asociadas al trabajo por cuenta propia en nuestro país, la cual hace un tiempo atrás era concebida prácticamente por toda la población como la forma de trabajo de los deshonestos y marginados a pesar de no haber sido así, pero no es menos cierto que la concentración de la fuerza laboral en el sector estatal dejó para el sector particular muy poco que decir. Hoy la realidad es otra, hay un número elevadísimo de cubanos que se han dedicado a la artesanía, la elaboración de alimentos o la prestación de servicios, para no mencionar los mas de 170 oficios que ofrece hoy la ley cubana para ser desarrollados por el que lo desee. Unos ganan más y otros menos, eso es normal, así ocurre en el planeta tierra, por lo que la astucia, la inteligencia y la laboriosidad son los elementos de éxito, creo que no es cuestión de hacerse rico, porque para eso la ley ha preparado un sistema de impuestos que permite en cierta medida limitar esta cuestión y mantener a ralla las diferencias sociales.

Además experimento satisfacción en lo que hacen, y satisfacción en el gobierno con la existencia de esta casi desaparecida forma de trabajo, ya que fertiliza la economía con una fuente segura de dinero que permitirá en su momento hacer grandes cosas y socializar el resultado de estas labores. En otro momentos frases como luchando, guapeando, arañando o viviendo eran utilizadas para ilustrar el desorden, la ilegalidad y el invento, pero ahora si hay que luchar, porque existe competencia y hay que en primer lugar pagar el impuesto, más el porciento de la venta, pagar la mercancía y llevarse algo a la casa para vivir, por supuesto.

No puedo dejar de mencionar que el estado, ya ha abierto en todo el país un nuevo tipo de tiendas donde se pueden adquirir una serie de insumos necesarios para la realización de estos trabajos y que dan el aseguramiento logístico necesario y que tanto se ha pedido. Falta mucho por hacer, ¿dónde no?, pero en esta dirección se avanza, no todos los trabajos gozan de la permanente posibilidad de obtener los insumos que necesita, otras que están limitadas en cuantía de licencias a causa de no disponer en el mercado nacional los productos que necesitan para efectuar su actividad, además creo que hace falta orden en lo que se hace, porque un grupo grande de gente ya ha invadido portales, balcones y hasta espacios públicos, lo cual va en contra de la imagen y el urbanismo, pero son cosas que por el camino se pueden ir limando, pienso que lo esencial está hecho.