El viaje

Cubana de aviación

Por Osmany Sánchez

La muchacha no le hace caso al padre, y solo piensa en que el novio que conoció por Internet le haga la carta de invitación para viajar a Dinamarca. El avión se va a caer y mientras los demás piden que caiga en un lugar donde no pierdan la vida, el cubano dice “que caiga donde sea” para demostrar que lo que quiere es ir a otro lugar. Estos ejemplos sacados de una telenovela o de un cuento tienen algo en común: El viaje.

Las limitaciones que tienen los cubanos para viajar es uno de los argumentos que siempre se esgrimen para demostrar la falta de democracia en Cuba. No es el único, pero a diferencia de los otros: Derechos humanos, Partido único, o libertad de expresión, este sí es reconocido por los cubanos como algo que les falta y lo plantean en todos los lugares. En varias reuniones de discusión de los lineamientos en los que estuve presente fue abordado este tema. Unos pedían que se les permitiera a los cubanos a viajar libremente y otros que por lo menos se les explicara las razones de esta limitación.

Hace menos de un año una estudiante de la Universidad de Matanzas pidió permiso para viajar pues su padre se casaba y como la boda era en etapa docente era imprescindible que la autorizaran pues de lo contrario podía perder el año por ausencias a clase. La Universidad la autorizó pero en la embajada le dijeron que no, porque la consideraron posible inmigrante. No conozco otros ejemplos pero dudo que sea algo aislado. Estos casos se multiplicarían si los cubanos llegaran masivamente a las embajadas en busca de visa para viajar.

Creo que esas restricciones deben ser eliminadas y que todo el que tenga la posibilidad de viajar que lo haga. Si esto sucede, los cubanos verán por si mismos lo que sucede en el resto del mundo y aprenderán a querer más lo que tienen. Conozco a varios que han regresado con una visión diferente de la realidad cubana a partir de experiencias vividas “afuera”.

Como todas las decisiones que se tomen en Cuba, en este caso también el país debe protegerse de las agresiones de los enemigos de la Revolución por eso pienso que en el caso de los profesionales deben aplicarse algunas regulaciones pues nos cuesta mucho su formación y preparación. Una solución pudiera ser que los médicos deban prestar al menos 6 años de servicio antes de salir del país y los ingenieros 4 años.

Si un médico sale del país para visitar a un familiar al extranjero o para pasear por Madrid y decide quedarse en España o los Estados Unidos, es su decisión y se le debe respetar. Si pasado un tiempo se da cuenta de que él no estudió para ser enfermero o parqueador de carros (conozco casos así) y quiere regresar a Cuba pues no hay problema, regresa se pone su bata de médico y se incorpora al trabajo. En el caso de que lleve un tiempo prolongado fuera de la profesión pues se hará un ejercicio de recalificación. Lo mismo sucedería con un ingeniero u otro profesional.

La motivación principal para eliminar las restricciones de los cubanos para viajar no debe verse como una acción para “quitarle armas al enemigo” sino porque es justo, constitucional y no está en contradicción con el proceso revolucionario.

Esta es la opinión de un revolucionario cubano que está conciente sin embargo que al tomar estas decisiones el país debe tener en cuenta la hostilidad que existe por parte de los enemigos de la Revolución. Sobre este punto yo tengo dos preocupaciones sobre las que me gustaría leer sus opiniones:

  1. En la actualidad Cuba exige que la persona que le haga una carta de invitación a un cubano garantice la atención médica que sea necesaria durante su estancia fuera del país. ¿Qué sucedería si un cubano viaja con sus ahorros a Europa se enferma durante su estancia allá? ¿Quién paga la atención médica que reciba?
  2. Existe actualmente una política dirigida a promover la emigración ilegal, lo que ha permitido que en algunos casos sean recibidos en Estados Unidos personas que han cometido asesinatos en Cuba y no son devueltos para ser juzgados en la Isla pues los presentan como refugiados políticos. Recordemos a Leonel Macías quien fue puesto en libertad en Miami por una Junta de Apelaciones de Inmigración a pesar de que había dado muerte el 8 de Agosto de 1994 a un oficial de la Marina de Guerra Revolucionaria para robar la embarcación en la que abandonó el país. ¿Qué pasaría si un cubano que comete un delito en Cuba viaja al exterior? ¿Seguirá vigente la política actual o lo extraditarán a la isla para ser juzgados?