Libertad de Prensa, una Utopía. (Segunda Parte)

Por Roberto G. Peralo

La Mordaza que se pone en boca ajena se vuelve esposas para las propias manos.

José Martí

 

En el artículo anterior daba mi punto de vista sobre como tratan de manipular los grandes medios de información la supuesta falta de libertad de prensa en Cuba, utilizando como argumentos la posición y acciones, de legítima defensa del Gobierno Cubano, sobre las acciones de desestabilización y provocación de un grupo de mercenarios que se hacen llamar “periodistas independientes” que cuentan con el apoyo de gobiernos extranjeros. Incluí también algunos ejemplos de cómo esos mismos gobiernos utilizan hasta el genocidio para callar a periodistas que tratan de divulgar la verdad.

Puedo seguir mencionando cientos de ejemplos que solo aparecen denunciados en sitios alternativos, que tienen muy poca visibilidad e impacto en los estados de opinión. Pero cuando se trata del caso de Cuba tienen a disposición toda una maquinaria muy eficiente que saben muy bien como emplearla. Utilizando las posibilidades de conocimientos, noticias y entretenimientos, los medios imperialistas en su propaganda dirigida hacia Cuba, hace hincapié en las siguientes orientaciones:

  • Desprestigiar el sistema social y estatal, demostrar la “crisis” de sus fundamentos y su inviabilidad.
  • Provocar descontento e insatisfacción por el esti­lo de vida, el trabajo y el nivel de bienestar.
  • Inflar conjeturas, rumores y suposiciones con mo­tivo de esperados acontecimientos, cambios, decisiones económicas y políticas del gobierno.
  • Cuestionar la capacidad de los dirigentes y provocar en la población sentimientos de desconfianza hacia los mismos.
  • Despertar interés malsano por hechos, fechas y acontecimientos de significación negativa; etc.

Este “juego” de orientaciones conceptuales contiene solo algunos aspectos de la desinformación antisocialista. Muchos de los temas constituyen campañas de larga du­ración. Así son las insinuaciones respecto la “amenaza comunista”, los “derechos humanos”, el “problema de la falta de democracia”, la “situación de los periodistas independientes”, el “problema de la emigración”, etc.

Esa pro­paganda masiva y concentrada tiene como objeti­vo provocar vacilaciones en los principios de la concep­ción del mundo de los cubanos, sembrar dudas, desper­tar insatisfacción y conminar a que los hechos se vean desde otro ángulo, acrecentar la visión crítica de la rea­lidad. También sectorizan estas agresiones dirigiéndola sobre grupos o estratos poblacionales, donde se encuentran los jóvenes como estrato priorizado.

Es recurrente también el uso de las mentiras. Los clientes de las informaciones transmitidas por estos medios no tienen el tiempo nece­sario, ni las posibilidades ni, con frecuencia, deseos de comprobar lo que le dicen. Eso se realiza mediante la transmisión de no­ticias provenientes de fuentes anónimas, el relato de versiones de acontecimientos expuestas por elementos antisocialistas, declaraciones provocativas apenas disimuladas, etc. Con ese fin se hace participar a muy altos cargos de EE.UU. Presidentes estadounidenses realizan en forma regular declaraciones para los corresponsales, con motivos de fechas históricas o acontecimientos que benefician a la contrarrevolución”, recordemos en días recientes cuando se cumplió el primer aniversario de la muerte del exrecluso Zapata Tamayo por una huelga de hambre, como Obama alentaba a los pitiyanqui a mantener su postura servil y agresiva a el gobierno cubano.

Solo voy a poner un ejemplo de manipulación y mentira a través de los medios en el caso de Cuba. El día 21 de febrero aparece un artículo publicado en el Blog del periodista Británico Hugh Miles donde comenta que a través de informes se entera que “supuestamente” (palabra traducida textualmente del artículo) “el régimen ha desplegado helicópteros y aviones para aplastar el levantamiento, supuestamente piloteados por los mercenarios de Europa del Este, Cuba y otros países”, en su artículo el autor no hace referencia a la fuente de información ni a su origen, dedicándole solo una oración a esta información. No pasaron 12 horas y el periódico El Nuevo Herald saca el Titular “Pilotos Cubanos Bombardean en Libia” el día 23 “El Universal” de Venezuela pública “Denuncian que Cubanos bombardean a pueblo libio”, el mismo día 23 la cadena Univisión trasmite la noticia “Pilotos Cubanos en Libia”. A partir de ese momento se generaron una serie de noticias, titulares y comentarios donde vinculaban a Cuba a las supuestas masacres al pueblo Libio. En FmBolivia.Tv publican el Titular “Pilotos Cubanos Bombardean Libia”. En el sitio El Pregon se realizan análisis políticos sobre la situación en Libia y utilizan esta noticia como un hecho absoluto. En Analítica.com aseguran que los pilotos fueron suministrados directamente por el gobierno. La pagina web Morochos.org igual afirma que Fidel apoyó a Gaddafi enviándole pilotos para masacrar a la población. Nadie confirmó la fuente, ni se cuestionó la veracidad de esa información. Esto comienza a llegar a oídos de millones de personas que confiados de sus medios de información lo asumen como una verdad absoluta.

Esto no lo pueden ocul­tar ni negar incluso periodistas que cumplen funciones de manipuladores a sueldo de la conciencia social. Do­centes de la Universidad Duke (EE.UU) escriben en el libro Medios de información masiva, poder y política, que los treinta diarios y revistas principales de Estados Unidos, particularmente Time, The Washington Post, The New York Times y Newsweek determinan qué deben pensar millones de estadounidenses, cómo deben actuar, por quién votar, a quién odiar y a quién temer. En esas ediciones está la voluntad de los poderosos y potentados de Estados Unidos. (D. Poletz, R. Entman “Media, Power, Polities” N.Y., 1982). Me recuerdo como periodistas pagados por el gobierno inundaron la prensa de Miami, buscando crear un estado de opinión en contra de los 5 Héroes cubanos en el momento en que se desarrollaba el juicio.

La revista estadounidense Political Affairs, de octubre de 1981, publicó el artículo Rena­cimiento del macartismo en Washington de Terry Cannon. Escribe que los “especialistas de la Casa Blanca sa­ben que cuanto más informadas sean las personas tanto más difícil manipularlas. Por eso se les suministra infor­maciones reducidas, apócrifas y deformadas. La falta de verdad y autenticidad facilita el manipuleo de la conciencia” finaliza T. Cannon con razón. En la realidad burguesa la manipulación es rasgo inherente al modo de vida y el manejo de los pensamientos y actos de la gente. Es una de las palancas más importantes del poder burgués.

Cuando ocurren golpes de Esta­do, guerras civiles, enfrentamientos clasistas en los países en desarrollo, quienes se rebelan procuran en primer lugar de apoderarse de las emisoras de radio y TV, de los periódicos y solo después ocupan sedes de mi­nisterios y residencias presidenciales. La fuerza de la infor­mación es fuerza política, y muy importante atributo del poder.

No se me olvida que bajo la cobertura de “libertad de in­formación”, los pitiyanquis prepararon, provocaron y apoyaron la acción contrarrevolucionaria en Venezuela y Honduras. Las emisoras de radio y televisión, supuestamente independientes, prácticamente di­rigían a las fuerzas contrarrevolucionarios, guiaban su voluntad destructiva y antipopular. Sin embargo los medios que se opusieron al golpe, fueron atacados y cerradas.

Un método permanente aplicado por estos medios es el manipuleo con frases estereotipos. Por ejemplo, los medios asiduamente manipulan con frases como (las acompañan con imágenes) como “amenaza comunista”, “la dictadura de los Castro”, “sociedad totalitaria”, “marxistas dogmáticos”, “represión”, “engaño sucesivo”, etc. La frecuente repetición de esas expresiones, que se acompañan con determina­das imágenes (de Fidel o de Raul, policías en las calles, silueta de la torre de la Plaza de la Revolución y otras) forman una idea errónea, pero persistente en la conciencia de la gente. Gracias a ello durante los comentarios políticos, suele bastar con reproducir una ex­presión o presentar una imagen determinada que provoca en el oyente o televidente determinadas asociaciones que caracterizan al “enemigo principal”, a los comunistas y otros “elementos indeseables”. El objetivo principal del sistema es demostrar “qué malo es el socialismo” y “qué excelente es el mundo libre”.

En este contexto de agresión mediática se tiene que desenvolver la prensa cubana, donde las funciones socia­les de los medios de información masiva son inseparables del papel ideológico de los órganos de propaganda. De hecho constituyen hoy el instrumento decisivo en la lu­cha por ganar la conciencia del hombre, concentrando en el epicentro la confrontación de las ideas de la verdad y de la mentira, de la justicia y la injusticia, de lo moral y lo inmoral, de lo humano y lo inhumano. En el meca­nismo esta batalla ideológica los medios de información masiva cumplen un papel específico.

Yoandry plantea “que un país bloqueado y asediado tiene plenas facultades para condicionar su libertad de prensa a la defensa nacional y de las grandes mayorías”. No se hace nada diferente al resto de los países del mundo. En Cuba la prensa es de propiedad social y está al servicio público. A través de las instituciones estatales y políticas, al manejar los medios de comunicación masi­va, se consideran instrumento de comunicación social, de reforzar valores humanos.

El periodismo cubano así como los espacios informativos está muy lejos de cumplir mis expectativas. Conozco he intercambio a diario con muchos jóvenes de la nueva generación de periodistas cubanos, con los cuales debatimos las deficiencias de nuestros medios y todo lo que se debe transformar en ellos pero comparado con lo que veo a diario en Internet y la Televisión prefiero lo que más se aproxima “a lo que yo simplemente soñé”.

En Cuba todas las asociaciones políticas y de masa y organizaciones (ONG) tienen sus propias publicaciones, y el pueblo opina en ellas. Hasta los pioneros tienen sus publicaciones. Falta calidad en la impresión, aumentar el número de ejemplares y la frecuencia de la tirada. Falta salir un poco de lo académico, y hacer un periodismo más creativo y experimentar nuevas formas. Falta diversificar más para que todos los cubanos encuentren en los medios de comunicación su espacio en el cual se identifiquen. Falta ampliar más los medios locales que toquen más las problemáticas que los rodean. Faltan los medios alternativos, que den una visión de la realidad cubana que no sea la opinión oficial del gobierno.

Un ejemplo de periodismo independiente es el Blog La Joven Cuba, bueno rectifico ninguno de nosotros somos periodistas. Lo que hacemos con el Blog es de forma voluntaria y de fresco que somos, no recibimos ningún beneficio por hacerlo, tengo que confesar que es todo lo contrario. Mantener el Blog y más en las condiciones tecnológicas en que lo hacemos, es sobre la base de un sacrificio individual de cada uno de los miembros. Pero está nueva experiencia en mi corta existencia me ha permitido tener una visión más amplia de la realidad cubana, aspirando a que el periodismo cubano debe hacer más uso de la crítica constructiva, poniéndole al problema nombre y apellido porque es la mejor forma de socializar nuestros errores y comprometer aún más a los responsables a buscarle una solución. Si no se saben donde están las deficiencias de una sociedad, donde están sus errores, no se puede construir una sociedad mejor. Ejercer un periodismo de esta forma es fecundante aunque parezca contraproducente por hacerlo en una coyuntura histórica determinada y compleja pero si esa crítica se coloca dentro de los principios y valores éticos de nuestra sociedad, en mi opinión, esa crítica es legítima y oportuna por lo cual no hay razón en tenerle miedo. Concluyo con una frase del cineasta cubano Fernando Pérez “La Revolución no puede ser fanatismo, dogmatismo, imposición de una verdad única, de una reducción estrecha de la realidad” este principio debe enarbolarlo nuestro periodismo, para contribuir como una herramienta más a construir la sociedad que todos soñamos.

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