Las dos Cuba

Por Osmany Sánchez

Si mañana llegara a la tierra un habitante de otro mundo que después de estar cincuenta años leyendo noticias sobre ella decidiera verla por sus propios ojos, pensaría que existen dos países que tienen el mismo nombre: Cuba

Una de esas Cuba, diseñada desde el exterior, se presenta como el lugar más terrible del mundo, donde existe una terrible dictadura, las calles están llenas de militares, una pobreza tan grande que los niños piden limosnas en las calles, muy pocos pueden ir a la escuela y la mortalidad infantil está por las nubes.

Los diseñadores de la Cuba paralela, desconocen por completo la realidad de lo que sucede en la isla. Bastarían tres ejemplos para demostrarlo:

1. Según los medios anticubanos, el pueblo cubano desconoce por completo el contenido del intercambio de cartas entre Fidel Castro y Nikita Kruchov durante la crisis de Octubre pues el gobierno lo ha mantenido oculto.

2. El gobierno cubano le ha escondido al pueblo el contenido del artículo de Martí: “La futura esclavitud” por los criterios que emite el Apóstol sobre el socialismo.

3. Uno de los “especialistas” en los temas de Cuba que pululan por los canales de televisión de la Florida, afirma que el programa de la televisión cubana “Pasaje a lo desconocido” tuvo “cierto éxito” al inicio pero desde que la gente lo identificó con su presentador Reinaldo Taladrad, panelista de la Mesa Redonda, “no lo ve nadie”.

En la Cuba real la realidad es bien distinta. El intercambio de cartas entre Fidel y Kruchov está en el libro “Cien horas con Fidel” donde además el Comandante responde preguntas sobre ellas a Ignacio Ramonet. El artículo de Martí sobre el socialismo está incluido en “Martí en la universidad”, uno de los textos básicos de las universidades cubanas y “Pasaje a lo desconocido” es uno de los programas más populares de la televisión cubana.

Son tres ejemplos sencillos pero cuando Marcy (llamemos así al visitante) los vea se dará cuenta de la campaña de desinformación que existe contra la isla y su sistema social.

Cuando Marcy venga a la Cuba real se encontrará un pueblo que más allá de las dificultades económicas que tenga, valora la soberanía por sobre todas las cosas. En esta isla no encontrará niños limpiando carros en los semáforos o prostituyéndose en las calles. Todos ellos estarán protegidos por un sistema de salud y educación universal que permite que la mortalidad infantil esté por debajo de los 5 por cada mil nacidos vivos.

En esta Cuba Marcy no encontrará  armas o drogas en las escuelas, al contrario, se quedará maravillado al ver a grupos de niños jugando tranquilamente en los patios de las escuelas.

En la Cuba paralela las principales preocupaciones del pueblo cubano son la libertad de expresión, los derechos humanos y el pluripartidismo, y bajo esas premisas hacen su campaña contra la Revolución. En la Cuba real las preocupaciones de los cubanos son el precio de los alimentos, el salario, la vivienda y el transporte. Los cubanos sin embargo están conscientes de que un cambio de sistema social no solo no resolvería sino que agravaría los problemas existentes.

Seguramente a Marcy también le llamará la atención que los mismos que dicen que en Cuba no hay libertad de expresión se pasen el día llamando a Radio Martí o brindando entrevistas a programas de televisión extranjeros.

Recuerdo a mi amigo panameño que llegó a Cuba a estudiar derecho en la Universidad de la Habana y con él trajo un enorme maletín lleno de jabones, desodorante y champú pues le habían dicho que en Cuba no había nada de eso. Recuerdo también cómo nos contaba su asombro al ver que el aeropuerto José Martí no era de madera con techo de guano, como le habían dicho, y que las calles no estaban llenas de soldados.

El cubano habla de economía, deporte y política en todos los lugares, desde la cola del pan hasta en la parada de la guagua pero los temas de derechos humanos o pluripartidismo nunca son abordados. Es difícil pedir derechos humanos en un país donde no tendrás que pagar un centavo por la atención médica, no importa que sea para una cura en la enfermería o para un trasplante corazón. Cómo pueden pedir derechos humanos los campesinos o amas de casas que tienen a sus hijos estudiando en la universidad, algo que para sus padres y abuelos ni siquiera fue un sueño.

No somos una sociedad perfecta, eso lo sabemos, por eso no nos quedamos detenidos en  el tiempo y hacemos cada día revolución dentro de la Revolución. Los primeros pasos están dados y ya se alcanzan los primeros resultados.

Muy nerviosos están los de la Cuba paralela pues ellos saben bien que cada logro que se alcanza en la recuperación económica es otro paso en la consolidación del proceso revolucionario.