El sistema judicial estadounidense: “imputación contra los Cinco cubanos; Impunidad para Posada Carriles y el terrorismo cubanoamericano.”

Por: Harold Garcia Betancourt

El caso de los Cinco jóvenes cubanos que guardan injustas condenas en prisiones de Estados Unidos encuentra nuevamente matices dentro de los Medios de Información. En primer lugar, porque en estos días se lleva a cabo en un tribunal federal de  la ciudad de “El Paso”, Texas  el juicio a Luis Faustino Clemente Posada Carriles que constituye el ícono o el héroe de todo el engendro de cubanos que desde el mismo 1ro de enero del año 1959 declararon la guerra por todas las vías posibles a Fidel Castro, la naciente Revolución cubana y cuanto individuo estuviese a su favor, sin importar el costo que esto implicase. Resulta que Posada Carriles, quien ha reconocido en varias ocasiones ser un ex agente de la CIA y se ha adjudicado una buena parte de acciones violentas contra objetivos económicos y sociales en Cuba está siendo juzgado por el delito de mentir a un tribunal de inmigración, al cual presuntamente no le dijo la verdad sobre la forma que utilizó para ingresar a territorio estadounidense. Sin embargo, lo que llama extraordinariamente la atención, es que el tribunal ha declarado que no tomará en cuenta las evidencias presentadas por el gobierno cubano que delatan la complicidad de Posada en el reclutamiento, la formación y el financiamiento de individuos centroamericanos que directamente participaron en la colocación de artefactos explosivos en Cuba, acciones que provocaron desafortunadamente la muerte del turista italiano Fabio di Celmo.. Los medios internacionales han televisado a Posada mencionando una frase épica en las afueras del  tribunal que le juzga: “Ya nosotros ganamos, solo que no hemos cobrado todavía”. Algo que podría interpretarse como: ya yo hice mi parte y ha tenido efectos positivos sobre el pueblo cubano, espero que mis amigo los americanos no me culpen por ello; solo falta que vaya el ejército estadounidense y acabe de liquidar el gobierno de los Castro, cosa que al parecer yo no podré seguir haciendo. Quizás quien no conozca la trayectoria de Posada  en contra de la Revolución cubana interprete como exageradas estas impresiones.Por otro lado el caso de cinco cubanos luchadores contra grupos promotores y ejecutores del terrorismo contra Cuba, reciben sanciones judiciales cual si hubiesen robado información clasificada del gobierno estadounidense o atentado contra la seguridad nacional de EE.UU. No albergo la menor de las dudas que  los cinco jóvenes cubanos que hoy guardan prisión injusta en EE.UU., conocieron de Posada, sus actividades criminales y la tristeza provocada al pueblo cubano cuando eran tan solo unos niños. Desde muy jóvenes se decidieron a luchar contra esa clase de asesinos que solo poseen el reconocimiento de aquellos dignos de lástima o rabia, aunque también de odio, como sentenciara el apóstol. Acusados de terroristas y víctimas de un juicio injusto, amañado, plagado de violaciones de la ética y la verdad fueron encarcelados sin el menor de los argumentos. Sus acciones solo pretendían desentrañar los planes criminales de grupos de cubanos residentes en la Florida que organizan (tal como lo ha hecho Posada durante décadas) acciones terroristas que persiguen el fin de derrocar a la Revolución cubana. Acaso es un delito espiar a quienes han invadido de lágrimas a su propio pueblo y se valen no más de la impunidad del gobierno que los patrocina, cual mercenarios, para continuar desplegando ese odio. ¿Si espiar es un delito, cómo es posible que matar, asesinar o torturar no lo sean? Las cuentas pendientes del sistema judicial estadounidense, la imputación (para no decir otra cosa) de nuestros cinco héroes; la impunidad en el caso de Posada Carriles y el terrorismo cubanoamericano.