La carreta vacía

Colaboración con La Joven Cuba

Enviado por los estudiantes de cuarto año de Estudios Socioculturales de la Universidad de Matanzas.

 

Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
– ¿Además del cantar de los pájaros, escuchas alguna cosa más?
– Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
– Estoy escuchando el ruido de una carreta.
– Eso es -dijo mi padre-.
Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre:
– ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?
Entonces mi padre respondió:
– Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía,… por causa del ruido.

Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando
demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
”Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.
Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es
dinero.
Y nadie está más vacío que aquel que está lleno de egoísmo; de un supuesto ”Mi Mismo”.

Tomado de: http://www.enplenitud.com/nota.asp?articuloID=3353